
Estados Unidos informó que fuerzas del Comando Central (CENTCOM), en coordinación con autoridades sirias, destruyeron más de 15 depósitos de armas del Estado Islámico (ISIS) en el sur de Siria durante una operación realizada la semana pasada. Según el comunicado difundido este domingo, el operativo se llevó a cabo entre el 24 y el 27 de noviembre en la provincia de Rif Dimashq.
Las unidades combinadas localizaron y desmantelaron arsenales que contenían más de 130 morteros y cohetes, fusiles de asalto, ametralladoras, minas antitanque y materiales asociados a la fabricación de artefactos explosivos improvisados. Durante el registro también se hallaron y destruyeron drogas ilícitas, parte de las economías clandestinas que el grupo utiliza para financiar sus actividades.
CENTCOM describió la operación como un paso destinado a consolidar los avances conseguidos contra el grupo terrorista y limitar su capacidad de reorganización. El comunicado incluyó una declaración del almirante Brad Cooper, responsable del Comando Central, quien señaló que la acción contribuye a impedir que ISIS pueda reconstruir redes o proyectar ataques fuera de la región.
El operativo forma parte de un patrón de acciones dirigidas a neutralizar infraestructura militar, financiera y logística de ISIS en distintos puntos de Siria. Aunque el grupo perdió su territorio en 2019 tras la ofensiva respaldada por Estados Unidos en el este del país, sus células siguen activas en áreas desérticas y rurales, donde mantienen depósitos, rutas de contrabando y espacios de entrenamiento.

La persistencia de estos focos ha llevado a Washington a sostener operaciones selectivas con socios locales para evitar que el grupo recupere influencia. Desde 2022, CENTCOM ha realizado decenas de acciones contra mandos operativos, artificieros y responsables logísticos, con el objetivo de limitar la capacidad de planificación y ejecución de atentados.
Estados Unidos ha alertado repetidamente de que ISIS continúa buscando oportunidades para reorganizarse y ha identificado la franja central y sur de Siria como uno de los espacios donde sus células disfrutan de mayor movilidad. Las zonas montañosas y la fragmentación territorial producto de la guerra civil dificultan la vigilancia y permiten la existencia de depósitos ocultos como los localizados en esta ocasión.
El anuncio llega tres meses después de otra operación estadounidense en el norte de Siria, donde fue abatido un alto mando del grupo terrorista el pasado el 19 de agosto. Según la descripción de CENTCOM en ese momento, el líder de ISIS desempeñaba un papel relevante en la planificación de ataques en Siria e Irak.
A pesar de la pérdida de liderazgo y recursos, las agencias de seguridad occidentales consideran que ISIS mantiene una estructura clandestina capaz de sostener actividades de bajo y mediano impacto. Los operativos como el realizado en Rif Dimashq buscan erosionar esa base para dificultar cualquier intento de expansión operativa.
El despliegue en el sur de Siria subraya la continuidad de la estrategia estadounidense de interrumpir redes insurgentes en una región donde la situación militar sigue fragmentada y donde múltiples actores compiten por influencia. La destrucción de los arsenales representa, según Washington, un esfuerzo para reducir la capacidad del grupo de proyectar ataques tanto dentro de Siria como en países vecinos.