
Un hombre fue asesinado en la localidad de Añelo, en la provincia de Neuquén, luego de que ingresara sin autorización a una empresa de servicios petroleros y fuera atacado a golpes por un empleado, quien lo pateó usando sus botas con punta de acero.
El hecho ocurrió el 16 de noviembre, pasada la medianoche, en un predio ubicado unos dos kilómetros del centro de Añelo, sobre la Ruta Provincial 17.
Según un comunicado del Ministerio Público Fiscal (MPF) de Neuquén, la víctima, José Luis Retamal, de 34 años, entró al estacionamiento de la firma en estado de exaltación. En esas circunstancias, empezó a dañar varios vehículos particulares, entre ellos un Fiat Cronos propiedad de uno de los empleados de la empresa.
Frente a esta situación, un guardia de seguridad y un chofer de la firma lo redujeron y lo inmovilizaron en el piso, boca abajo, mientras avisaban a la comisaría local.
En declaraciones a Radio 7, el comisario Sergio Ranguiman explicó que el personal de seguridad alertó a la policía sobre la presencia de un hombre que “hablaba incoherencias” y no respondía a las órdenes de salir del predio ni a los intentos de diálogo.
Lo concreto es que, antes de la llegada de la policía, R.D.E., un trabajador de la empresa cuyo auto había sido dañado, se acercó hasta donde estaba la víctima y la golpeó varias veces. Llevaba puestas botas con punta de acero y le propinó varias patadas y también trompadas. Incluso, estando desencajado y furioso, en un momento de la golpiza hasta se subió encima de Retamal.
La violenta agresión quedó registrada por las cámaras de seguridad de la empresa. Las imágenes se mantienen en reserva en la investigación.
Las lesiones le provocaron a Retamal una grave fractura en el cráneo, el aplastamiento del cuello y una asfixia por compresión, todo lo cual causó la muerte en el lugar.
Los efectivos policiales y el personal médico arribaron minutos después, y constataron que la víctima no tenía signos vitales. Inmediatamente, le retiraron al cuerpo las esposas que le habían colocado para intentar reanimarlo, pero los esfuerzos fueron en vano.

La investigación judicial avanzó a partir de las pruebas recopiladas en el predio, donde personal policial y médico forense realizaron peritajes tras resguardar la escena. Los registros fílmicos se incorporaron a la causa, que está en manos de la fiscal Ana Mathieu.
La funcionaria judicial imputó a R.D.E. por el delito de homicidio simple en carácter de autor.
Durante la audiencia de formulación de cargos, realizada este viernes, la fiscalía solicitó que se impusieran medidas de coerción, como la obligación de presentarse semanalmente en una comisaría y la prohibición de salir del país.
Finalmente, la jueza de garantías Vanessa Macedo Font avaló la acusación, pero rechazó el pedido de prohibición de salida del país al considerar que no quedó acreditado un riesgo de fuga.
Así las cosas, R.D.E. permanece libre, con la condición de presentarse en una comisaría local, mientras avanza el expediente.
El plazo de investigación se fijó en cuatro meses.
Mientras tanto, familiares de Retamal reclaman la detención del imputado, entre varios mensajes de lamento por lo sucedido.
“Chirola, no hay palabras, menos para tu gran madre y tus hermanas queridas en este momento. QEPD en el cielo”, lo despidió un amigo en Facebook.
Retamal era padre de dos chicos.