La granada fue inspeccionada por la Brigada de Explosivos de Córdoba, que resguardó el artefacto en un descampado tras la alerta de una vecina

En el norte de la ciudad de Córdoba, agentes de la policía encontraron una granada de mano modificada en plena vía pública, es el segundo artefacto explosivo encontrado en la provincia en febrero y el cuarto en un mes si se tienen en cuenta otros dos hallados en la Ciudad de Buenos Aires y en los Bosques de Ezeiza.

La secuencia comenzó en la tarde de este lunes, cuando un llamado al 911 alertó a las autoridades sobre la presencia de un elemento sospechoso en la vía pública.

Según informaron fuentes del caso, en el lugar, una mujer relató que había avistado a dos personas en un descampado que, al notar la llegada del personal policial, se escaparon apresurados y, antes de perderse de vista, arrojaron un recipiente plástico.

Al inspeccionar la zona, los policías hallaron dentro del envase un artefacto compatible con una granada. En ese momento, se convocó de inmediato la intervención del Departamento Brigada de Explosivos para identificar y manipular el objeto con las medidas de seguridad correspondientes.

La unidad especializada procedió a la remoción y traslado del elemento, que tras las pericias fue catalogado como una granada de mano FM-1 modificada y desmilitarizada.

Según confirmaron las fuentes consultadas, el artefacto no poseía carga activa y fue depositado bajo resguardo para su análisis. Pese a que la granada no representaba un peligro inminente, la manipulación y el traslado se realizaron bajo estrictas medidas preventivas, en línea con los protocolos que se siguen en este tipo de hallazgos.

La investigación busca determinar tanto el origen del dispositivo.

Los otros tres explosivos hallados

El hallazgo más reciente se produjo al iniciar el prensado de la basura en el camión recolector de Córdoba

La aparición de la granada en Córdoba se suma a una serie de episodios que se sucedieron en el último mes, donde otros tres artefactos explosivos fueron hallados en la calle y en situaciones similares.

El más reciente ocurrió en la madrugada del 2 de febrero pasado, cuando un camión recolector de residuos realizaba su recorrido habitual por el barrio Villa Belgrano, también en la ciudad de Córdoba. El chofer advirtió un fuerte ruido metálico al compactar la basura sobre la calle Blas Pascal al 5300.

Tras detener la marcha, el trabajador halló entre los residuos una bomba de aviación modelo MK-05, de unos 25 centímetros de longitud. El hallazgo, confirmado por los peritos del Departamento Brigada de Explosivos, se trataba de un dispositivo utilizado en ejercicios de entrenamiento y señalización, sin carga explosiva ni cartucho pirotécnico.

El artefacto no representaba peligro inminente, aunque igualmente fue secuestrado por precaución.

Según confirmaron los agentes, las granadas estaban activadas (Gentileza: Al Sur)

Otro episodio relevante ocurrió un día antes del hallazgo del explosivo de aviación. Fue el pasado 1 de febrero, pero en los Bosques de Ezeiza, provincia de Buenos Aires. De acuerdo con lo informado por fuentes del caso, la Gendarmería Nacional frustró un intento de atentado tras descubrir varias granadas activas y bombas molotov cerca de la red de gas de alta presión que abastece la región.

Un gendarme detectó a dos personas armadas que, al intentar ser identificadas, dispararon y huyeron hacia el Conurbano bonaerense. En el lugar, los agentes hallaron dos granadas de mano listas para ser activadas y proyectiles percutidos.

Las primeras pericias indicaron que los explosivos fueron colocados en caños señalizados como zonas de “PELIGRO: GAS DE ALTA PRESIÓN”, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de un ataque planificado.

El caso quedó a cargo de la jueza federal Vanesa Rocuso, titular del Juzgado Federal N°2.

Se abrió una investigación judicial para determinar el origen del proyectil y las circunstancias de su abandono en la vía pública

El cuarto hallazgo tuvo lugar el 14 de enero en el barrio de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires. Un encargado de edificio encontró junto a un contenedor de basura un proyectil de artillería de 75 milímetros equipado con espoleta pero sin carga explosiva.

La intervención del Escuadrón Antibombas y de la Policía de la Ciudad permitió trasladar la munición a un sitio seguro para su neutralización controlada.

El procedimiento, coordinado por el Juzgado Federal N°10 a cargo de María Eugenia Capuccetti, se desarrolló a escasos metros de un colegio y movilizó a varias divisiones policiales para asegurar el área.