
En la ciudad de Eldorado, provincia de Misiones, un operativo policial se activó este viernes al mediodía luego de que efectivos de la Unidad Regional III recibieran un aviso de Prefectura Naval Argentina. El llamado alertaba sobre la presencia de un cadáver en el kilómetro 1810,5 del río Paraná, en proximidades de la desembocadura del arroyo Piraí Miní, en la zona conocida como Paticuaí.
Al arribar al sitio, los agentes, con apoyo de recursos acuáticos, confirmaron la existencia de un cuerpo sin vida. El hallazgo se produjo entre piedras de gran tamaño, lo que dificultó inicialmente su localización. La Prefectura ayudó a la extracción del cuerpo.
Se trataba de un individuo de sexo masculino, cuyo cuerpo se encontraba semioculto y con una soga en el cuello. No presentaba documentación alguna que permitiera su identificación inmediata y estaba en estado avanzado de descomposición.
Las tareas continuaron con la intervención de la División Policía Científica, cuyos peritos realizaron las diligencias de rigor en el lugar del hallazgo. Una vez concluidas las pericias iniciales, el cadáver fue trasladado a la morgue judicial. Allí se llevará a cabo la autopsia médico legal que busca establecer las causas del fallecimiento y aportar datos para la identificación de la víctima, aspecto clave para el avance de la investigación.
El procedimiento se desarrolló bajo estrictos protocolos y con la colaboración de diferentes fuerzas, en un contexto que mantiene la atención de las autoridades locales.
El caso quedó en manos de la justicia, que aguarda los resultados de la autopsia para orientar los próximos pasos. Según supo Infobae, la causa está bajo la órbita del Juzgado de Instrucción N° 2, a cargo de la Secretaría N° 1, cuya responsable es Karina Paola Novak.
Encontraron el cuerpo de un joven en un descampado de Chaco

Un joven de 20 años fue hallado sin vida días atrás en el barrio Sueño Compartido, en la localidad de Tres Isletas, provincia de Chaco, y las autoridades intentan esclarecer las circunstancias del caso.
El fallecido, identificado como José Luis Lugo y conocido por sus allegados como “Bebi”, apareció en una cuneta. El avanzado estado de descomposición del cuerpo complicó las primeras labores periciales.
Según información publicada por el portal del diario La Voz, en el lugar intervinieron rápidamente efectivos policiales junto a peritos científicos, bomberos y funcionarios judiciales, quienes resguardaron la escena para posibilitar el trabajo de los especialistas. El operativo comenzó alrededor de la 1 de la madrugada, luego de que vecinos de la zona alertaran a las autoridades.
Los estudios iniciales del Gabinete Científico detectaron lesiones evidentes en la cabeza y el rostro de la víctima, lo que respalda la hipótesis de que se trató de un episodio violento, aunque todavía no se han esclarecido las circunstancias.
Debido al deterioro del cuerpo, las autoridades dispusieron su traslado a la morgue judicial para que se le realice una autopsia y así poder determinar la causa y el momento del fallecimiento.
La investigación quedó bajo la supervisión del fiscal Gerónimo Roggero, quien ordenó el traslado del cuerpo y asumió la dirección de las actuaciones judiciales.
Como parte de las medidas de prueba, el fiscal orientó la investigación a reconstruir las últimas horas de Lugo y determinar si hubo testigos o registros de movimientos extraños en el barrio. El análisis de cámaras de seguridad cercanas y los relevamientos en el lugar integran la estrategia de la División de Investigaciones.
Hasta ahora no se confirmaron detenciones ni existen sospechosos identificados. El resultado de la autopsia será fundamental para determinar si las heridas en la cabeza y el rostro de Lugo se produjeron por un ataque con algún objeto o si participaron otros factores en su muerte.