Lo que parecía un simple unfollow entre figuras del pop argentino terminó transformándose en uno de los escándalos más comentados de la escena musical actual. La decisión de María Becerra y Tini Stoessel de dejar de seguir a Emilia Mernes en Instagram fue la chispa que encendió rumores, especulaciones y teorías sobre peleas, celos y distanciamientos. En cuestión de horas, el foco del debate se posó especialmente sobre el vínculo entre María y Emilia, que pasó de la complicidad y las colaboraciones a un presente marcado por el silencio y la distancia. En medio de la vorágine, una tercera figura quedó involucrada: Luísa Sonza, la cantante brasileña y amiga cercana de Emilia, fue apuntada en redes tras ser acusada de plagiar a la Nena de Argentina.

Todo comenzó durante la edición 2026 de Lollapalooza Brasil, festival en el que Sabrina Carpenter fue una de las protagonistas principales. Como parte de su show, la artista estadounidense selecciona a una persona del público para convertirla en su “Juno girl” de la noche. En esta ocasión, la elegida fue Luísa, pero lo que realmente llamó la atención fue el look que llevó en el escenario: un corset amarillo decorado con una pequeña bandera de Brasil en el centro, que mostró tras quitarse un tapado con estampado animal print.

La elección del vestuario no tardó en generar revuelo. Usuarios de redes sociales, atentos a cada detalle, hicieron viral la comparación con el look que Becerra había lucido en la última jornada de Lollapalooza Argentina. En aquel show, la cantante se desabrochó el abrigo y reveló un corset decorado con la bandera argentina, generando un guiño al público local y una ovación inmediata. Incluso, Becerra se permitió bromear en el escenario. “Bueno, ¿puedo ser de ahí yo también?”, frase que quedó grabada en la memoria de los fans.

El look que utilizó María Becerra en Lollapalooza Argentino y, una semana más tarde, eligió Luísa Sonza para el show (X)

La similitud entre ambos outfits fue el combustible perfecto para que los usuarios comenzaran a dejar comentarios picantes y comparaciones. “La tipa se re copió de María Becerra con ese corset reciclado”; “El que no conoce a Dios, a cualquier santo le reza”; “La copia nunca es mejor que la original”; “Ponele un poco de ganas, amiga”; “Es igual de copiona que Emilia”; “Con razón es amiga de Emilia”; “Es un corset completamente insípido”; “La tienen que arrestar por mal gusto”; “Podrá copiar como Emilia, pero no igualar a María”, fueron solo algunos de los mensajes que inundaron las redes, dejando claro que la polémica no solo involucra a las protagonistas argentinas, sino que ya trasciende fronteras.

El desgaste del vínculo entre Becerra y Mernes no es algo nuevo, sino el resultado de una serie de gestos y episodios que se fueron acumulando con el tiempo. Desde el distanciamiento en shows y eventos hasta la ausencia de colaboraciones y menciones públicas, la relación entre ambas pasó de la admiración y el compañerismo a una cordialidad distante, marcada por el profesionalismo y la falta de exposición conjunta.

El caso de Sonza y el supuesto plagio de vestuario fue, para muchos, la gota que rebalsó el vaso y que terminó de evidenciar la tensión en el ambiente. La amistad entre la artista brasileña y Emilia, que en el pasado colaboraron en temas como “Bunda” y se mostraron muy cercanas, fue utilizada por los fans para trazar paralelismos y alimentar la idea de un “bando” en la interna pop. El hecho de que Luísa haya elegido un look tan similar al de Becerra en su show de Brasil no hizo más que alimentar la teoría de una competencia silenciosa y una pulseada por la originalidad.

Mientras tanto, ni Emilia ni María se manifestaron al respecto, eligiendo el silencio y la concentración en sus carreras y compromisos profesionales. La industria y los seguidores, sin embargo, no pierden detalle y siguen atentos a cada movimiento, esperando algún gesto, declaración o aparición pública que arroje luz sobre el futuro de la relación entre dos de las voces más influyentes del pop argentino.