Esta tarde, Emily Lucius y Rodrigo Valladares Macri decidieron celebrar su amor y festejar junto a sus amigos, familiares y seres queridos en una emotiva boda. Para eso, la influener y el sobrino del expresidente organizaron un evento en la localidad de Villa La Ñata. Uno a uno, los invitados fueron llegando a bordo de sus autos, entre los cuales se destacaron figuras como Rocío Marengo, Sofía Jujuy y Federico Bal.

En las imágenes se observa a Rocío Marengo ingresando junto a su pareja, Eduardo Fort. La modelo, que viajaba en el asiento del acompañante, lucía una remera sin mangas de color dorado, confeccionada con una tela cubierta de lentejuelas y apliques brillantes, que generan reflejos metálicos bajo la luz. El diseño de la prenda era ajustado y el cuello redondo.
Por su parte, a su lado, el empresario vestía un traje azul de corte clásico. Llevaba una camisa blanca y una corbata azul con textura lisa. Su barba y bigote estaban prolijamente recortados y su pelo, de tono oscuro, estaba peinado hacia atrás.

Minutos después, quien también hizo su ingreso a bordo de su auto fue Fede Bal. El actor manejaba su vehículo al tiempo que conversaba con su acompañante. El influencer llevaba lentes oscuros y lucía un saco negro junto con una corbata del mismo color. Debajo, el joven llevaba una camisa blanca. Previamente, durante la mañana del sábado, Emily Lucius compartió en redes sociales la intimidad de la previa de su boda civil con Rodrigo Valladares Macri. Con imágenes y relatos, mostró la alegría, el humor y la cercanía con su familia y amigas más próximas.

Ya una vez dentro de la fiesta, Emily maravilló a todos al lucir un vestido largo de color blanco con escote pronunciado en forma de corazón y hombros descubiertos. El diseño era entallado en la parte superior y se extendía en una falda amplia con cola, adornada con una hilera de botones en la parte trasera. La tela era lisa y presentaba un acabado mate que resaltaba bajo la luz natural del ambiente. Complementaba su look con un collar fino y brillante, sin otros accesorios visibles. Su perlo era largo, de tono oscuro, y estaba peinado con ondas suaves. El maquillaje resaltaba sus ojos con delineado y sombras en tonos neutros, mientras que los labios lucían un brillo sutil.
Por su parte, Silvia, la mamá de Emily sorprendió con un vestido sin mangas de tela satinada en tonos dorados y beige, con un diseño cruzado en la parte superior y un lazo ancho anudado en la cintura. El tejido mostraba un relieve con textura brillante, que reflejaba la luz natural del entorno. Llevaba el pelo rubio, largo y suelto, peinado con ondas marcadas. Su maquillaje era sutil, con labios en tono nude y ojos delineados.
La previa de la boda de Emily Lucius presentó un clima de entusiasmo, complicidad y celebración. Vestidas con batas blancas de satén, turbantes de toalla y gafas en forma de corazón, la novia, su madre Silvia, su hermana Belén y sus amigas Sole La China y Anto Luconi compartieron rituales, juegos y momentos de distensión en el ambiente relajado de la residencia familiar.
La jornada comenzó con una postal grupal en círculo, donde las cinco sonrieron y transmitieron la emoción por el gran día. En otra imagen, Emily Lucius apareció de espaldas, caminando por el jardín con una bata bordada con la palabra “Bride”, recibiendo mensajes y gestos de apoyo de su entorno más cercano.
La madre de Emily, Silvia, protagonizó un momento emotivo al sostener un globo con la inscripción “Viva la novia!” y sonreír, dejando ver el orgullo y la alegría familiar por la unión.
El festejo continuó con descorche de champagne en el jardín. Salto y brindis llenaron la mañana de energía positiva, anticipando la fiesta posterior a la ceremonia.
Hubo momentos de mayor intimidad en el salón, donde el grupo se aplicó mascarillas faciales y revisó mensajes en sus celulares. Risas, confidencias y palabras de aliento circularon, consolidando el lazo de amistad y apoyo con la novia.
Una fotografía final entre globos y ramos de flores selló el espíritu de ternura y compañerismo que marcó la previa. Estas escenas evidenciaron la importancia de la amistad y la familia en la jornada especial.
Cada imagen mostró alegría, ilusión y entrega al momento, valorando los gestos cotidianos y la convivencia femenina de las horas previas a la unión civil. Dicha ceremonia se realizó en el Registro Civil de la calle Uruguay. La pareja llegó acompañada de familiares y amigas. Tomados de la mano, Emily Lucius y Rodrigo Valladares Macri participaron atentos, rodeados de un clima festivo que llenó la sala.


Durante el evento, los invitados compartieron alegría, expectativas y gestos de cariño. Abrazos y miradas cómplices acompañaron el momento más esperado: el “sí, quiero” y el beso que formalizó la unión de la pareja ante sus seres queridos.
La frase decorativa de la sala y el ambiente de comunión familiar coronaron una jornada donde la cercanía y el afecto fueron protagonistas, quedando en el recuerdo de todos los presentes.