En Mar del Plata, tres menores fueron rescatados por guardavidas de Punta Mogotes luego de que no pudieran salir del mar por sus propios medios.
El incidente ocurrió durante el fin de semana, cuando los niños cayeron en una canaleta y quedaron sin posibilidad de hacer pie tras alejarse de sus padres.
La situación coincidió con una bajante extraordinaria del mar pasado el mediodía, fenómeno que, junto con el intenso calor y la gran afluencia de turistas, generó condiciones de riesgo, según relataron los protagonistas en un video difundido en la cuenta oficial de Instagram de los guardavidas del sector.
De acuerdo con la información publicada por el medio local 0223, en el operativo participaron guardavidas de los balnearios 10, 11, 12 y la bajada plaza 3, quienes utilizaron sogas para asistir a los niños y lograron extraerlos rápidamente del agua, acción que recibió el aplauso del público presente.

Denunciaron a un guardavidas por no socorrer a un kayakista y filmarlo pidiendo ayuda
El caso de un guardavidas denunciado por filmar a un kayakista en peligro en lugar de socorrerlo generó un intenso debate social y derivó en la apertura de una causa judicial en Villa Gesell. Las autoridades de la ciudad balnearia presentaron una denuncia penal contra el empleado, bajo la figura de abandono de persona, al considerar que su accionar, registrado en un video que se viralizó, reflejó un serio desprecio por los protocolos de seguridad y la vida humana.
El video, grabado por el propio acusado, constituyó la principal prueba ante la Justicia. En las imágenes, que rápidamente circularon en redes sociales y provocaron un amplio rechazo, el guardavidas aparece filmando desde la costa. El registro de audio permitió escuchar cómo presenció el vuelco de un kayak en una canaleta cercana al muelle, dejando a su ocupante a merced de la corriente. En lugar de intervenir, pronunció frases como “Lo voy a dejar ahí hasta lo último, que aprenda”, dejando en claro su decisión de no ayudar de inmediato.
El trabajador, visiblemente alterado, describió cómo la embarcación se desplazaba hacia la estructura de hormigón del muelle y comentó que el bote “quedó boyando como una boya” y que el deportista estaba “a punto de colisionar”, ratificando su falta de interés frente a la emergencia. Del material audiovisual se desprende que el estado de exaltación del guardavidas tenía origen en conflictos personales no vinculados a la víctima, lo cual reconoció al manifestar que se encontraba “re cruzado” y “recontra caliente”. Incluso, relató que el motivo de su enojo fue una sombra rota por terceros, cuestión que, según el expediente judicial, priorizó por encima del rescate.
La Agencia Noticias Argentinas informó que el Municipio de Villa Gesell aclaró en su descargo que el guardavidas denunciado no integra el Cuerpo Municipal, sino que había sido contratado por un balneario privado. El gobierno local remarcó la diferencia entre la formación y los protocolos exigidos para el personal propio y el accionar del implicado. Además, notificó a los organismos provinciales correspondientes para que se inicie una investigación administrativa sobre la contratación y supervisión en el sector privado.
La denuncia judicial subrayó que el acusado optó por grabar y “priorizó su bronca personal por sobre la integridad física de la persona que luchaba en el agua”, según consta en el escrito presentado en tribunales. El video, con imágenes y audio captados desde el teléfono móvil, fue incorporado al expediente como prueba central del incumplimiento de los deberes de cuidado inherentes al rol de rescatista.