Familiares, amigos y vecinos de Río Cuarto, Córdoba, se movilizaron este miércoles desde la Municipalidad hasta la Catedral en reclamo de justicia por la muerte de Paolo de la Fuente, quien falleció tras dos semanas de agonía después de haber sido atacado a tiros por error.
Durante la convocatoria, algunos allegados, entre ellos su primo Víctor, lo recordaron entre pancartas y abrazos. Según relató sobre el día del ataque, llegó al lugar y pensó que se trataba de un accidente de tránsito. “Me agaché para sostenerle la cabeza y vi un casquillo. Le pregunté al Policía y me dijo: ‘Sí, lo balearon’”. Había casquillos por todos lados”, aseguró el familiar. “Era un ajuste de cuentas equivocado”, le explicaron.
Entre ellos hubo una última charla, en donde De la Fuente habló sobre su hija y le hizo un pedido a su primo, quien además es el padrino. “Cuidala mucho”, le indicó sobre la menor de 7 años que tenía junto a Lucrecia Mendez.
“Jamás tuvo problemas con nadie. Antes de tener un problema, iba a hablar. Era muy querido en su trabajo y con sus compañeros de fútbol”, remarcó el familiar durante la concentración, en diálogo con ElDocetv.
Soraya, otra prima de la víctima, expresó su dolor: “Estamos pidiendo justicia. Que él o los responsables no salgan más, a nosotros nos destruyeron la vida”. Visiblemente afectada, añadió: “No solo a nosotros, sino también a su nenita de siete años que lo espera y llora, y a su mujer. Esto nos desgarró a todos”.
Según contó Víctor, la víctima le manifestó que no conocía al agresor “y no sabía por qué lo había hecho”. Las fuentes citadas por La Voz del Interior dijeron que el hombre de 37 años fue embestido por un automóvil Volkswagen Vento en la esquina de Salta y Laprida, el miércoles 7 por la noche cuando regresaba en moto a su casa tras jugar al fútbol con compañeros de trabajo.
El conductor lo arrastró por casi 20 metros, luego descendió del vehículo y le disparó. Una fuente reveló a Infobae que en la escena se encontraron al menos 15 plomos. La principal hipótesis señala que el atacante, identificado como A. B. V. (26), confundió a la víctima con otra persona de fisonomía y contexto similar, a quien buscaba por un presunto ajuste de cuentas previo.
Durante los operativos ordenados por el fiscal Pablo Jávega, la Policía de Córdoba detuvo al sospechoso en el Pasaje Jefferson al 1400 y secuestró el automóvil, varias armas de fuego, municiones, teléfonos celulares y prendas de vestir relacionadas con el hecho. La Fiscalía indicó a ElDocetv que “la prueba contra el sospechoso es variada e importante. Incluye imágenes registradas por cámaras de seguridad”. En un primer momento, el joven fue imputado por homicidio calificado en grado de tentativa, pero la muerte de la víctima agravó la acusación.
A raíz del ataque, De la Fuente permaneció internado en el Hospital San Antonio de Padua bajo coma inducido, enfrentando graves heridas en la pierna derecha que requirieron una amputación. Su estado de salud era crítico y fue empeorando hasta su fallecimiento a las 3:40 del miércoles.
El hombre asesinado era oriundo de La Pampa, residía en Río Cuarto desde hacía más de una década, adonde llegó para integrarse a la Liga Regional de Fútbol. Mientras permanecía internado, su esposa utilizó las redes sociales para solicitar donantes de sangre. En el mensaje escribió: “Siempre van a ser tu mejor versión, tus dos pasiones: ser papá y el fútbol. Hoy te pido que sigas luchando, que confíes en tu fuerza y en todo lo que todavía queda por vivir. Porque te necesitamos acá, con nosotras, para seguir compartiendo esas pasiones que te hacen feliz y que nos unen para siempre. Te amamos”.

Días después utilizó el mismo canal para pedir justicia: “Necesito y quiero que se haga justicia. Y les pido, desde lo más profundo de mi corazón, a todas las personas que lo conocen, que se unan a este pedido. Paolo merece justicia. Le arruinaron la vida. Una persona que, sin pensar, disparó de manera ciega e injusta, le arrebató todo”.
“Paolo es la persona más noble, buena, positiva, trabajadora y carismática que conozco. No tiene maldad alguna. Siempre estaba feliz. Amaba jugar al fútbol, su gran pasión, y compartir momentos con amigos y la familia. Jamás incitaría una pelea; siempre decía que las cosas se arreglan hablando. Ama a su hija con su propia vida, y ella lo ama a él de la misma manera», aseguró.