El TSE informó sobre la nueva política a través de sus redes sociales. /TSE

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha dado un paso decisivo en el fortalecimiento de su Sistema de Gestión Antisoborno, al implementar una política integral para la gestión de regalos, hospitalidades, donaciones y beneficios similares, alineada con la norma ISO 37001.

Este marco normativo busca prevenir el soborno y promover una cultura institucional basada en la ética, la transparencia y la responsabilidad pública, en un contexto de creciente demanda ciudadana por instituciones más íntegras.

La política antisoborno del TSE se fundamenta en una postura de cero tolerancia ante cualquier forma de soborno, reafirmando el compromiso institucional con la transparencia y la rendición de cuentas.

El documento oficial, difundido internamente y a través de la cuenta en X, subraya la importancia de una gestión rigurosa de los riesgos asociados al ofrecimiento o la recepción de obsequios y beneficios.

“En el Tribunal Supremo Electoral, como la autoridad máxima en materia electoral, reforzamos nuestro compromiso con la transparencia, la integridad, la imparcialidad y la gestión de riesgos de sobornos en todas nuestras operaciones”, señala el texto.

La política para la gestión de regalos, hospitalidades y donaciones tiene como objetivo central prevenir los conflictos de interés y los actos de soborno, garantizando la imparcialidad en la toma de decisiones.

Para ello, el TSE promueve una cultura de ética, legalidad y transparencia en todos sus niveles jerárquicos. Los principios que guían esta política son la integridad, la transparencia, la imparcialidad, la responsabilidad pública y la confianza ciudadana, elementos que buscan consolidar la legitimidad de las acciones institucionales.

La regulación abarca cualquier tipo de regalo u obsequio, hospitalidades, beneficios, favores, donaciones y ventajas similares, sin importar su valor o naturaleza.

El alcance es amplio y aplica tanto a funcionarios y empleados del TSE como al personal administrativo y técnico, así como a todas las personas que actúan en representación institucional en cualquier circunstancia. De este modo, cualquier persona vinculada al organismo queda sujeta al cumplimiento de las disposiciones establecidas.

Prohibiciones y obligaciones

Entre las prohibiciones expresas se incluye solicitar o aceptar regalos o beneficios, recibir dádivas que puedan influir en decisiones institucionales, aceptar beneficios de proveedores, contratistas o usuarios, y utilizar el cargo para obtener ventajas personales.

Estas medidas buscan erradicar cualquier posibilidad de influencia indebida y proteger la integridad de los procesos electorales y administrativos.

La política se impulsa en el marco del sistema de gestión antisoborno. /TSE

El documento también enfatiza que la aceptación de regalos, beneficios o favores está estrictamente prohibida, aun cuando estos sean ofrecidos en contextos protocolarios o sociales.

La política establece mecanismos de reporte y control para que cualquier ofrecimiento indebido sea comunicado oportunamente y gestionado bajo los procedimientos internos previstos.

Fortalecimiento de la confianza ciudadana

Esta política es presentada como una acción fundamental para fortalecer la confianza ciudadana en el TSE y consolidar una cultura institucional basada en la ética y la integridad.

La implementación de este marco normativo se complementa con actividades de formación y sensibilización dirigidas a todo el personal del TSE, con el objetivo de asegurar el entendimiento y la aplicación efectiva de las normas. Además, se promueve la denuncia de cualquier acto que contravenga la política, protegiendo la confidencialidad y los derechos de quienes reportan posibles irregularidades.

Un estándar internacional para la gestión antisoborno

Al adoptar la norma ISO 37001 como referencia, el TSE se suma a un estándar internacionalmente reconocido para la gestión antisoborno. Este sistema permite identificar, prevenir y abordar riesgos de corrupción de manera sistemática, reforzando los controles internos y las buenas prácticas institucionales.

En un contexto donde la confianza en las instituciones públicas es un valor esencial, la política de gestión de regalos y beneficios se posiciona como un pilar para la consolidación de la integridad electoral y administrativa.

Con esta iniciativa, el Tribunal busca no solo cumplir con estándares internacionales, sino también responder a las expectativas de una ciudadanía que demanda transparencia y ética en el servicio público.