Verstappen en la presentación el nuevo Red Bull para la F1 2026 (Red Bull)

La creciente sofisticación de la puesta en escena en los lanzamientos de la Fórmula 1 se apoya cada vez más en la pericia tecnológica de empresas especializadas. Detrás de cada automóvil presentado por los equipos en estos eventos se encuentra el trabajo detallado de una empresa especializada, responsable de producir los automóviles de exhibición oficiales, cuyo realismo es tal que incluso los pilotos experimentados, como Max Verstappen, se ven sorprendidos por el nivel de fidelidad logrado, al punto de cuestionar si los elementos, como por ejemplo el volante, son reales o sólo simuladores.

Durante el último lanzamiento de temporada, Verstappen mostró especial asombro ante el volante del vehículo expuesto, interrogando a su compañero Isak Hajdar y al equipo sobre su procedencia. Las dudas del piloto neerlandés se disiparon al saber que ni el volante ni el automóvil en cuestión fueron fabricados por Red Bull, sino por Memento Exclusives, una compañía británica que transformó la industria de los automóviles de exhibición, detalló Barry Gough, director ejecutivo, en un informe que publicó el sitio especializado The Race.

Este despliegue no es exclusivo del equipo de la bebida energizante: tanto Audi y Cadillac también confiaron en los modelos hiperrealistas para desvelar sus diseños ante el público. Un secreto a voces que se reveló antes del comienzo de la temporada 2026.

Con una proyección de 180 automóviles de exhibición fabricados durante este año, dicha compañía se perfila como el mayor productor mundial de modelos de F1. El crecimiento del negocio fue vertiginoso: de iniciar como una pequeña firma de memorabilia deportiva, hoy la empresa emplea a 120 personas en una planta de más de 6.500 metros cuadrados (70.000 pies cuadrados), con una previsión de ingresos anuales de 75 millones de libras esterlinas (unos USD 95 millones), de los cuales 45 millones provendrán de la fabricación y 30 de la memorabilia.

La elaboración de cada vehículo es un proceso que puede extenderse hasta ocho meses en sus proyectos iniciales, aunque el plazo estándar ronda las 18 semanas una vez recibidos los planos de diseño CAD de los equipos, explicó Gough al medio británico. El estándar de calidad obliga a incorporar a profesionales con experiencia en la élite de la Fórmula 1, entre ellos diseñadores que han pasado por equipos punteros y responsables de áreas técnicas como Terry Wasyliw, ex jefe de montaje de materiales compuestos en Mercedes F1 durante más de dos décadas.

Audi también utilizó un auto confeccionado de manera exclusiva para su presentación en Berlín (REUTERS/Annegret Hilse)

El desafío no se limita al aspecto exterior. A pesar de que estos autos carecen de sistemas funcionales (no incluyen frenos ni hidráulica operativa) todos los componentes visibles están manufacturados en fibra de carbono y materiales idénticos a los originales. “Tenemos un motor simulado, pero parece auténtico. La estructura trasera de impacto es de carbono y luce real, al igual que las luces de lluvia y la suspensión”, describió Gough a The Race. Incluso los volantes, fabricados en fibra de carbono, son indistinguibles en apariencia y funcionalidad externa respecto a los originales: “Los equipos ahora los emplean en las pistas para mostrar a los invitados cómo es realmente un volante de F1. Tienen los mismos botones y palancas, y todos funcionan”, puntualizó el directivo.

Memento adapta cada modelo a las necesidades y exigencias particulares de los equipos, elaborando unidades personalizadas más allá de una simple modificación de color. La construcción de automóviles exclusivos está supeditada a la entrega de los diseños aerodinámicos y estructurales por parte de cada equipo, con acuerdos de confidencialidad que garantizan la protección tecnológica: “Utilizamos los planos CAD de los equipos y personalizamos cada modelo sin acceder a sus secretos clave. Hay mucha confianza y acuerdos de confidencialidad firmados con todos”, enfatizó el director general a The Race.

Esta atención al detalle llevó a la firma a desarrollar nuevas aplicaciones, como la creación de simuladores basados en sus automóviles de exhibición y plataformas para prácticas de cambios de neumáticos en eventos promocionales. Gough señaló que, con futuras adaptaciones, no descartan incorporar motores eléctricos que permitan a estos modelos servir para entrenamientos reales de paradas en boxes.

El precio de un vehículo de exhibición varía según las especificaciones y las adaptaciones solicitadas por los equipos, pero el costo estándar ronda las 500.000 libras esterlinas (aproximadamente USD 635.000), de acuerdo a lo informado por Gough. “Nuestros automóviles no son económicos, pero los equipos (como demostró Red Bull en su lanzamiento) los utilizan como pieza central”, concluyó el responsable de Memento Exclusives.