
El Salvador logró un hito en la región al inaugurar el primer Observatorio Astronómico Remoto de Centroamérica, permitiendo operar el telescopio a distancia y enviar registros a instituciones científicas internacionales. Este avance tecnológico, impulsado por la Asociación Salvadoreña de Astronomía (Astro), posiciona al país a la vanguardia regional y promueve el acceso a la investigación espacial desde cualquier punto del territorio o incluso desde el extranjero.
Según informó TCS Ahora, este proyecto representa una primicia al operar sin la necesidad de presencia física permanente durante las jornadas de observación.
El observatorio, impulsado por la Astro, se ubica en el distrito de San Juan Talpa, en La Paz Oeste. De acuerdo con declaraciones recogidas por TCS Ahora, el doctor Francisco Sansivirini, miembro de la organización, explicó que la motivación central radicó en desarrollar un sistema completamente remoto para maximizar las oportunidades de observación astronómica que ofrece el clima salvadoreño, especialmente durante la temporada seca.
El sistema emplea una red privada virtual (VPN) y una aplicación diseñada específicamente para el proyecto, lo que posibilita el control del telescopio desde cualquier punto del país e incluso desde el extranjero. El ingeniero Francisco González detalló en entrevista con TCS Ahora que el usuario puede abrir el techo del observatorio de manera remota, pero el sistema integra bloqueos automáticos que impiden su apertura si las condiciones climáticas no son favorables, garantizando la protección de los equipos.
La incorporación de inteligencia artificial constituye un elemento central en la operación del observatorio. Según indicó TCS Ahora, el sistema de monitoreo utiliza IA para la detección y registro automático de meteoros en tiempo real. Esto permite generar datos que pueden compartirse con instituciones internacionales, fortaleciendo el intercambio científico y la colaboración global en materia astronómica.

El Salvador ya forma parte de la International Meteor Organization (IMO), una red internacional encargada de recopilar información sobre meteoros y otros fenómenos astronómicos. De acuerdo con TCS Ahora, los registros obtenidos en San Juan Talpa se integran a bases de datos globales, permitiendo que la comunidad científica internacional acceda a información recabada en territorio salvadoreño.
Cada noche, el observatorio documenta eventos astronómicos, con énfasis en la astrofotografía y la detección de meteoros. TCS Ahora subrayó que no existe otro observatorio en Centroamérica ni en el Caribe que opere bajo un sistema totalmente remoto y con estas características tecnológicas. Entre las ventajas identificadas, los responsables del proyecto mencionan la optimización de las noches despejadas y la posibilidad de operar el equipo desde lugares remotos, lo que amplía las oportunidades para la investigación y la educación científica.
El proyecto cuenta con el respaldo de la Asociación Salvadoreña de Astronomía, que busca acercar la ciencia a la población y despertar el interés de nuevas generaciones en la exploración del universo. Según declaraciones de Sansivirini recogidas por el mismo sitio de noticias, los datos recolectados no solo benefician al país, sino que contribuyen al avance de la ciencia a nivel internacional.
La iniciativa posiciona a El Salvador como referente regional en el desarrollo de infraestructura científica avanzada, demostrando el impacto de la tecnología y la innovación en la divulgación y práctica de la astronomía. Los impulsores expresaron que, además de la colaboración internacional, el observatorio tiene un componente educativo dirigido a motivar la curiosidad y el aprendizaje sobre el universo.
De acuerdo con la información publicada por TCS Ahora, el sistema está diseñado para garantizar la seguridad de los equipos y la continuidad de las operaciones, integrando soluciones automáticas que responden a las condiciones del entorno. La combinación de control remoto, inteligencia artificial y participación en redes globales marca un precedente para futuros proyectos científicos en la región.