
La puesta en marcha del nuevo sistema de bandas cambiarias permite definir cuál es el nivel máximo al que podrá aumentar el dólar mayorista en enero sin que intervenga el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para que el tipo de cambio oficial retorne a los límites estipulados.
A partir de 2026, las franjas entre las que oscila la moneda estadounidense dejaron de actualizarse al 1% mensual y pasaron a ajustarse mediante el último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Cabe destacar que la estadística cuenta con un rezago de dos meses. A modo ilustrativo, en enero, las bandas cambiarias avanzarán 2,47%, el porcentaje correspondiente a la inflación de noviembre de 2025. Para el caso de febrero de 2026, se utilizará como base el IPC de diciembre del año pasado y así en adelante.
Desde la consultora Invecq calcularon cuál será el nivel superior del esquema hacia finales del primer mes del año. “Así, el techo se ubicará en torno a $1.564 a finales de enero, frente a los $1.542 que resultarían de mantener el esquema previo; es decir, un leve ajuste de 1,4%”, proyectaron los economistas.
Si el tipo de cambio mayorista, que se negocia en el Mercado Libre de Cambios (MLC), queda por encima de los $1.564 en los últimos días de enero, la autoridad monetaria tendría que intervenir para que el valor regrese dentro de los márgenes establecidos. Actualmente, el dólar que se negocia en el MLC se ubica en $1.460, a 5,1% del techo actual de las bandas.
Tomando las proyecciones del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el BCRA, se pueden prever los movimientos del límite superior de la banda cambiaria para los próximos meses. Estas estimaciones surgen de consultoras privadas, bancos y centros de análisis económico.
El último REM estima una inflación del 2,3% para diciembre, lo que llevaría el límite superior del esquema a $1.599,97 a fines de febrero. Para marzo, el techo se ubicaría en $1.631,97 (si la inflación de enero es de 2%); en abril, llegaría a $1.661,35 (con una expectativa de 1,8% para febrero); en mayo, $1.692,92 (si marzo muestra una suba de 1,9%); en junio, $1.721,70 (con una proyección de 1,7% para abril); en julio, $1.749,25 (si mayo alcanza un 1,6%); y en agosto, $1.775,49 (si en junio avanza 1,5%).
El ajuste de 1% mensual aplicado hasta el año pasado comenzó a quedar rezagado frente al avance de los precios, que más que duplicaron esa cifra en los últimos meses, lo que provocó un retraso en la actualización real de las bandas. El nuevo mecanismo busca corregir esa diferencia. Así, tanto el máximo como el mínimo del corredor cambiario subirán un 2,47%, ampliando el intervalo entre los valores extremos.
“Dado que el ritmo de deslizamiento de las bandas no se ajusta por la inflación de Estados Unidos, el techo de la banda se incrementa en términos reales a lo largo del tiempo. Las bandas de flotación cambiaria seguirán cumpliendo la función de limitar el riesgo de movimientos extremos y abruptos en el tipo de cambio”, informó la entidad monetaria.
El titular del BCRA, Santiago Bausili, aclaró que el hecho de que el nuevo mecanismo se actualice con el IPC “no quiere decir que la inflación va a ser mayor o menor; le está dando un grado de flexibilidad a las bandas”. Asimismo, calificó la medida como un “aporte para la reducción de incertidumbre hacia adelante”.
El sistema de franjas cambiarias surgió del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de la flexibilización parcial del control cambiario en abril de 2025. Bajo este mecanismo, el Banco Central debe actuar si el valor del dólar se ubica por debajo del límite inferior o por encima del superior. El propósito de este esquema, que actualmente abarca valores entre $911,05 y $1.535,13, es atenuar las fluctuaciones del tipo de cambio y reducir la volatilidad en la cotización de la moneda estadounidense.