Jafar Panahi denuncia que el régimen de Irán ha perdido legitimidad tras la represión de las protestas (Foto: AP/Mosa'ab Elshamy)

El reconocido cineasta Jafar Panahi afirmó que el régimen de Ali Khamenei en Irán ha perdido su capacidad de gobernar la sociedad tras la represión de las recientes protestas, que comenzaron a finales de diciembre y provocaron un saldo de más de 2.500 muertos durante un fin de semana.

Desde hace décadas, el sistema clerical iraní ha enfrentado oleadas de descontento social, alimentadas por una economía deteriorada y una ciudadanía cada vez más desencantada. El cierre de casi la totalidad de la red de comunicaciones del país, con una interrupción de entre 95 y 99% de internet, precedió a una ofensiva represiva que Panahi describió como una advertencia de lo que denominó “una gran masacre”. Estas acciones evidencian la fragilidad del aparato estatal para mantener el control interno y subrayan la gravedad de la crisis sistémica que atraviesa el país, agudizada por la represión y la falta de canales institucionales para la expresión social.

La brutal represión ejercida por el régimen iraní dejó más de 2.500 muertos en un solo fin de semana (Foto: REUTERS/Nadja Wohlleben)

El colapso del régimen iraní

Jafar Panahi, de 65 años, habló con el diario The Guardian durante su estadía en Estados Unidos, donde promociona su filme más reciente, Fue solo un accidente, premiado en el Festival de Cannes y considerado favorito en los próximos premios Oscar. El cineasta vinculó el ciclo de violencia institucional con la perpetuación de la inestabilidad política, al afirmar que la brutalidad estatal genera un círculo difícil de romper: “Cuando la violencia se prolonga, detenerla se vuelve muy complicado”. Sostuvo que, tras la sangrienta represión, el colapso del gobierno es inevitable, aunque advirtió que no se puede predecir su fecha: “El régimen caerá, cien por ciento. Así ocurre con las dictaduras a lo largo de la historia. Nadie sabe cuándo ocurrirá. Queremos que sea pronto, pero son muchos los factores que deben coincidir”.

Además, Panahi instó a los gobiernos occidentales a no tratar al régimen religioso como un actor racional, pues en su opinión, la administración iraní solo piensa en mantenerse en el poder mediante la represión diaria, sin considerar el bienestar público: “Lo último que piensan es en la gente”.

Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán y figura de la oposición iraní, durante una conferencia de prensa en Washington, D.C. (Foto: REUTERS/Jonathan Ernst)

Debates de sucesión en Irán

El realizador reconoció que sectores significativos en Irán y en la diáspora apoyan el retorno de Reza Pahlavi, hijo del último sah y exiliado en Washington. Indicó que esa corriente constituye una de las voces presentes en las protestas, pero recalcó la necesidad de que toda decisión sobre el futuro de Irán, incluida su forma de gobierno, sea tomada por vía de referéndum después de una transición política. “Durante este periodo de transición debemos permanecer unidos”, expresó.

Consultado acerca de la confiabilidad de Pahlavi para gestionar ese proceso, Panahi subrayó que la decisión recae exclusivamente en la ciudadanía: “Estemos de acuerdo o no con Pahlavi, la gran mayoría de la población quiere que el régimen actual se vaya”.