
En el universo de la yerba mate, Playadito y el grupo Las Marías se posicionaron como los dos actores de mayor peso dentro del mercado nacional, según el ranking de ventas elaborado por Plan B Misiones sobre datos oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). El informe ordenó a las veinte empresas más relevantes en función de la cantidad de kilos que colocaron en el país durante el año 2025, y puso en evidencia una disputa cerrada en la cima, donde la diferencia entre el primer y el segundo lugar se acortó respecto a años anteriores.
Al analizar el listado de ventas, Playadito encabezó la tabla con 56,7 millones de kilos distribuidos. El grupo Las Marías, que incluye a las marcas Taragüí, Unión, La Merced y Mañanita, quedó en el segundo lugar con 49,05 millones de kilos. Esta diferencia, cercana a los 7,7 millones de kilos, marcó el pulso de la competencia entre dos empresas que dominaron ampliamente el mapa yerbatero argentino.
La tercera posición del ranking correspondió a CBSé, que comercializó 24,5 millones de kilos en todo el año. A cierta distancia de los primeros dos puestos, la empresa afianzó su lugar en el podio y superó con amplitud al resto de los competidores. La Cachuera, la compañía detrás de la marca Amanda, ocupó el cuarto lugar con 19,9 millones de kilos.
El informe, que surge de un relevamiento de Plan B Misiones basado en el registro oficial del INYM, precisó que la quinta posición correspondió a Cordeiro, responsable de Verdeflor, con 15,5 millones de kilos. En el sexto escalón quedó Rosamonte, que alcanzó los 14,3 millones de kilos. A partir del séptimo lugar, los volúmenes de venta disminuyeron de manera considerable frente a los actores principales.
En el séptimo puesto, Yerbatera Misiones SRL –empresa que agrupa a Nobleza Gaucha y Cruz de Malta– vendió 10,9 millones de kilos. La Cooperativa de Montecarlo, con las marcas Aguantadora, Pampa y Sinceridad, llegó a 9,3 millones de kilos. El noveno escalón fue para Llorente y Cía, productora de La Tranquera, con 8,9 millones de kilos.
El ranking continuó en el décimo lugar con Piporé, que logró colocar 6,7 millones de kilos en el mercado interno. Por detrás, Andresito distribuyó 6,6 millones de kilos, mientras que Cachamai, que comercializa la marca Cachamate, llegó a 6,3 millones. La lista siguió con Romance, que anotó 5,7 millones de kilos.
En el segmento de empresas con ventas por debajo de los cinco millones de kilos, Navar SRL, responsable de Primicia, registró 4,7 millones de kilos. Establecimiento Imhoff, fabricante de Buen Día, alcanzó 4,2 millones. Por su parte, la Cooperativa La Hoja sumó 4,1 millones de kilos a través de su marca homónima.
El ranking elaborado por Plan B Misiones a partir de cifras del INYM completó el top 20 con Bonafé y su marca Más Sabor, que obtuvo 3,7 millones de kilos; La Cumbrecita, con 3,5 millones; Sanesa, responsable de Natura, con 3,2 millones y Mate Rojo, que ocupó el vigésimo lugar con 2,6 millones de kilos.
Los datos difundidos mostraron que el mercado argentino de la yerba mate mantiene una estructura concentrada en pocos jugadores, donde el liderazgo de Playadito y Las Marías resulta inapelable en términos de volumen. Entre ambas empresas, totalizaron más de 105 millones de kilos vendidos en 2025, cifra que representa más del doble de lo que comercializó el resto de los integrantes del ranking individualmente.
El informe también reflejó la presencia de grupos empresariales que gestionan más de una marca reconocida. Es el caso del grupo Las Marías, que sumó bajo su paraguas a Taragüí, Unión, La Merced y Mañanita. Situaciones similares se observaron en la Cooperativa de Montecarlo, con tres marcas, y en Yerbatera Misiones SRL, que comercializa dos etiquetas históricas.
La diferencia entre el primero y el segundo lugar, si bien siguió siendo amplia, disminuyó respecto a los registros de otros períodos y consolidó una competencia directa entre Playadito y Las Marías. El resto de los competidores, a partir del tercer puesto, no superó la barrera de los 25 millones de kilos anuales.
Al observar la distribución geográfica y la composición de las empresas, el informe subrayó la incidencia de los grandes grupos productores en la provincia de Misiones, que concentra buena parte de la producción y el procesamiento de yerba mate en la Argentina. Las cooperativas y sociedades anónimas de la región ocupan los primeros lugares del ranking, mientras que otras firmas, como CBSé, fortalecieron su posición desde otras zonas del país.

El relevamiento de Plan B Misiones incluyó en el listado a empresas medianas y pequeñas, que mantienen su actividad pese a la fuerte competencia de los líderes. Las marcas de menor volumen, como Mate Rojo, Sanesa, La Cumbrecita y Bonafé, se ubicaron en el tramo final de la tabla, con ventas inferiores a los 4 millones de kilos anuales.
La tendencia, de acuerdo a los datos informados, mostró que la concentración de ventas en las primeras posiciones se mantuvo, mientras que el resto de las marcas sostuvo niveles estables, aunque sin grandes saltos interanuales. Este esquema ratificó la vigencia de los dos principales actores y la permanencia de marcas tradicionales en el resto de la grilla.
El ranking, basado en las cifras oficiales del INYM procesadas por Plan B Misiones, detalló el siguiente orden: 1) Playadito, 2) Las Marías (Taragüí, Unión, La Merced, Mañanita), 3) CBSé, 4) La Cachuera (Amanda), 5) Cordeiro (Verdeflor), 6) Rosamonte, 7) Yerbatera Misiones SRL (Nobleza Gaucha, Cruz de Malta), 8) Coop. Montecarlo (Aguantadora, Pampa, Sinceridad), 9) Llorente y Cía (La Tranquera), 10) Piporé, 11) Andresito, 12) Cachamai (Cachamate), 13) Romance, 14) Navar SRL (Primicia), 15) Estab. Imhoff (Buen Día), 16) Coop. La Hoja (La Hoja), 17) Bonafé (Más Sabor), 18) La Cumbrecita, 19) Sanesa (Natura), 20) Mate Rojo.
El informe disponible subrayó el peso de las marcas históricas y la capacidad de adaptación de las empresas líderes frente a una coyuntura de competencia intensa. La diferencia de escala entre las primeras posiciones y el resto de los jugadores define el escenario competitivo y anticipa una continuidad de la disputa entre las dos potencias principales del sector.