El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, habla durante su conferencia de prensa de Año Nuevo en la Casa Azul presidencial en Seúl, Corea del Sur, el miércoles 21 de enero de 2026 (Ahn Young-joon/REUTERS)

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, reafirmó este jueves su voluntad de continuar los esfuerzos para normalizar las relaciones con el régimen norcoreano, pese al rechazo de Pyongyang a sus recientes llamados al diálogo.

Durante una reunión en la Presidencia, el mandatario subrayó la importancia de avanzar hacia la estabilidad y la paz en la península coreana. “Debemos poner fin, de manera decidida, al pasado que avanzaba hacia la confrontación y la guerra”, añadió.

En contraposición, el dictador norcoreano Kim Jong-un, en el cierre del congreso del Partido de los Trabajadores, ridiculizó los llamados al diálogo del presidente surcoreano y afirmó que Pyongyang “no tiene absolutamente ningún derecho a tratar con el enemigo más hostil”.

Lee llamó a una evaluación seria de los enfoques políticos empleados hasta ahora en las relaciones con Corea del Norte y señaló que estos contribuyeron a elevar las tensiones. Planteó la necesidad de analizar si “las amenazas y las humillaciones” contra Pyongyang favorecieron la paz o beneficiado los intereses y la seguridad de Corea del Sur.

El presidente surcoreano insistió en la importancia de mantener los esfuerzos para mejorar la percepción política entre ambos países y defendió la posibilidad de alcanzar la paz a través del diálogo y la construcción sostenida de la confianza y el entendimiento mutuo.

Las declaraciones de Lee se producen después de que el dictador norcoreano manifestara su disposición a dialogar con Estados Unidos si se respeta la posición de Corea del Norte y se retira la “política hostil” hacia Pyongyang, aunque mantuvo su rechazo a cualquier contacto con Seúl.

El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, y su esposa, Kim Hye-kyung, llegan a la base aérea de Seúl antes de partir hacia Pekín, en Seongnam, Corea del Sur (REUTERS/Kim Hong-Ji/Archivo)

Ambos países permanecen técnicamente en guerra, ya que la Guerra de Corea (1950-1953) concluyó con un armisticio y no con un tratado de paz definitivo. Actualmente, no existen negociaciones de alto nivel en curso.

En los meses recientes se han registrado nuevas tensiones derivadas de las maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y Estados Unidos, así como por los ensayos balísticos de Corea del Norte, que argumenta que sus acciones responden a una postura defensiva frente a lo que considera amenazas de Washington y Seúl.

Los ejércitos de Estados Unidos y Corea del Sur anunciaron este miércoles que realizarán sus ejercicios anuales de primavera el próximo mes, en un contexto de estancamiento diplomático con Corea del Norte. Los ejercicios, denominados Freedom Shield, se llevarán a cabo del 9 al 19 de marzo con el objetivo de reforzar las capacidades de defensa combinadas de ambos países.

Corea del Norte calificó durante años estos ejercicios conjuntos como ensayos de invasión y los utiliza como argumento para intensificar sus propias demostraciones militares y pruebas de armas. Por su parte, Estados Unidos y Corea del Sur insisten en que las maniobras tienen un carácter estrictamente defensivo.

Las maniobras militares Freedom Shield 2026 fueron anunciadas en Seúl, Corea del Sur (Jung Yeon-je/Pool Foto vía AP)

El anuncio se produce luego de que Corea del Norte desarrollara una importante conferencia política en la que Kim Jong-un definió los principales objetivos en política interior, exterior y militar para el próximo lustro.

Freedom Shield es uno de los dos ejercicios de “puesto de mando” que los aliados llevan a cabo cada año; el otro, Ulchi Freedom Shield, se realiza en agosto. Estas maniobras se desarrollan principalmente mediante simulaciones por computadora y están diseñadas para evaluar las capacidades operativas conjuntas de los aliados, considerando escenarios de guerra y desafíos de seguridad en constante evolución.

(Con información de Europa Press)