
La causa contra el policía federal Facundo Aguilar Fajardo, acusado por el homicidio culposo de Thiago Correa y exceso de legítima defensa, fue elevada a juicio por decisión de Roberto Occhipinti titular del Juzgado de Garantías N°3 de La Matanza.
El magistrado, de esta manera, rechazó el sobreseimiento que había presentado la defensa del agente. Thiago, de 7 años, murió al ser alcanzado por una de las balas que disparó Aguilar Fajardo, en medio de un intento de robo, cuando esperaba el colectivo junto a su papá en la localidad de Ciudad Evita.
“La defensa había planteado nulidades, pero el juez las desestimó y dispuso que el expediente se remita a un tribunal que será sorteado”, explicaron las fuentes consultadas por la agencia Noticias Argentinas.
En tanto, el padre de la víctima, Fabián Correa, expresó que “seguirá luchando” para que el uniformado sea juzgado por homicidio simple con dolo eventual agravado por el uso de arma de fuego. “Hay que seguir y no bajar los brazos. Eso es lo importante”, remarcó.
Por otro lado, Uriel Alexis Montenovo (21), Uriel Emanuel Leyva (21), Brandon Corpus (18) y Joaquín López Otto son los cuatro ladrones implicados en la tentativa de robo al policía.
Corpus murió tras recibir seis tiros del arma reglamentaria del federal, mientras que resultaron heridos Montenovo, con un disparo en la pierna, y uno de los plomos impactó en el abdomen de Leiva.
El hecho ocurrió el 4 de junio de 2025, cuando el oficial baleó a los delincuentes que intentaron robarle mientras iba con su madre. En medio del enfrentamiento, Thiago recibió un disparo mortal.
Quién era Thiago Correa
Thiago Correa murió luego de agonizar durante casi 48 horas en el Hospital de Niños de San Justo.
En ese momento, e invadido por el dolor, su padre apenas atinó a comunicar la noticia y pedir justicia por la muerte de su hijo. “Es muy doloroso para todos. (…) Pido disculpas, muchas gracias por estar. Necesito justicia por Thiago, por favor. Esto se tiene que pagar como tiene que ser”, dijo el papá de la víctima.

Durante los días que el niño estuvo internado, el hombre contó algunos detalles de la vida de su hijo.
Dijo, por ejemplo, que Thiago era un chico “amoroso, muy amiguero y una persona querida” por toda la gente que lo rodea. Indicó que asiste al Colegio Parroquial Santa Rosa y que también iba a un club de fútbol de la zona: Defensores Unidos de La Tablada.
El día del episodio, Thiago vivió una jornada como tantas otras. Asistió al colegio, después fue a entrenar y, al finalizar, fue hasta la casa de su papá. Más tarde, cuando ambos esperaban el colectivo para ir juntos a la casa de la mamá, el balazo policial alcanzó al chico.