
Para entender la madeja en que se han convertido los mercados internacionales hay que entrelazar datos. Mientras los objetivos de la guerra con Irán siguen siendo las fuentes de producción de gas y petróleo, el dólar se fortalece, a pesar de que su economía se debilita, porque la Reserva Federal mantuvo la tasa de referencia en el rango de 3,5% – 3,75% por la amenaza inflacionaria.
Esa amenaza se está viendo en los precios de los combustibles que ayer en Estados Unidos subieron más de 7% a USD 3,84 por galón. Es el precio más alto de los últimos 4 años.
Por otra parte, la Reserva Federal, contra lo que estimaban los analistas, está unida y el voto de los gobernadores de los distintos distritos de mantener la tasa en estos niveles fue ampliamente mayorista. En la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto decidieron que este año habrá una sola baja de tasas. Con estos rendimientos de los dólares, la divisa sigue fortalecida y está en el precio más alto desde el 4 de mayo pasado, frente a las seis principales monedas del mundo. La contracara es la caída del oro que ha dejado de ser refugio por el alza de la moneda norteamericana.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos mantienen su retorno en 4,26%, pero sus precios están debilitados porque este año el Tesoro debe tomar deuda por casi 600.000 millones de dólares. Los tres principales índices de las Bolsas de Nueva York perdieron hasta 1,46 por ciento. También cayeron las Bolsas europeas. Londres bajó casi 1%. En Oriente, anoche los mercados operaban con caídas de casi 3% en Japón, aunque las Bolsas chinas anotaban leves alzas.
Todos los caminos conducen a la inflación y a la caída del consumo. El conflicto con Irán se salió de control y no parece que terminará pronto. De hecho, Estados Unidos está comenzando a vender sus reservas estratégicas y comprando petróleo a dos años futuro para reponerlas. El mundo ha dejado de producir 7 millones de barriles diarios y por el estrecho de Ormuz han dejado de pasar 15 millones de barriles al día. La proporción reserva estratégica versus producción es crítica.
Por eso el petróleo Brent, que es el de referencia de la Argentina, llegó a rozar los USD 111 por barril y en el overnight abría con alzas para hoy de más de 2 por ciento.
La Argentina sorteó ayer parte de estas dificultades por dos razones: un fallo contundente a favor de YPF que hizo subir 4,7% sus acciones y porque la inversión y producción de gas y petróleo están en crecimiento y le permitirá hacerse de más dólares de lo estimado a lo largo de este año.
De todas maneras, los bonos soberanos locales acompañaron el mal comportamiento de la región. La caída llegó hasta 1,6% e hizo subir 23 unidades (+6,6%) el riesgo país a 610 puntos básicos, el nivel más alto del año y el más elevado desde mediados de diciembre. El conflicto internacional está encareciendo el crédito en el mundo y alejando a la Argentina de su objetivo de retornar al mercado internacional de capitales.
Pero hay que observar que el índice de los países emergentes bajó 2% y el de Brasil, 1,2 por ciento. El S&P Merval, el índice de las acciones lideres, subió 1,2% en pesos y 1,1% en dólares debido al alza de YPF que, por el monto que negocia diariamente tiene una gran incidencia en el indicador. Esta ponderación le permitió neutralizar la caída de 7,1% de Transener, que postergó la fecha de apertura de sobres para su venta. Fue una rueda de alzas selectivas que hubiera terminado negativa de no haber mediado el fallo a favor de YPF que, si bien no la afecta directamente porque la demanda es contra el país, tuvo un efecto psicológico importante.
El informe de la consultora F2 que dirige Andrés Reschini destaca que “el discurso de Jerome Powell, el titular de la Reserva Federal, advirtió sobre los riesgos inflacionarios y la actividad que ha gatillado la guerra en Medio Oriente y sobre una visión poco clara hacia el futuro que requiere prudencia”.
El reporte agrega que “fronteras adentro el mayorista cerró la rueda con una leve caída tras recortar sobre el final. Luego de ello llegó la decisión de la FED y dejó un dólar fortalecido a nivel global, algo a lo que el real brasileño se acopló debilitándose, como lo hicieron el resto de las principales monedas de la región. El tipo de cambio, por lo tanto, podría enfrentar presión alcista en la próxima rueda, si todo lo demás se mantiene constante”.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC), se operaron USD 390 millones y el dólar mayorista cedió $2 a 1.394 pesos. el Banco Central compró USD 58 millones, pero las reservas bajaron USD 226 millones por la caída del oro y de las demás divisas frente al dólar.
Los dólares financieros tuvieron leves subas de 0,2 por ciento. El MEP cerró a $1.421 y el contado con liquidación (CCL) a 1.471 pesos. El “blue” se mantuvo en 1.435 pesos.
Las tasas de interés siguieron en baja, aunque le ganan ampliamente al dólar. Las LECAP a tasa fija a fin de noviembre pagan 2,36% efectivo mensual que equivale a una tasa efectiva anual de 32 por ciento.
Según Inversiones Pergamino “con el tipo de cambio de entrada en $1.424 el mercado hoy marca un dólar de $1.537 para junio y de $1.736 para fin de año. Es decir, el dólar debería subir más de 8% hasta mediados de año y más de 20% hasta fin de diciembre, para neutralizar las ganancias que dan las tasas en pesos”.
Anoche en el pre market, las Bolsas de Nueva York operaban en baja y el oro afrontaba una caída superior a 1 por ciento. Todo prenuncia una rueda negativa para bonos y acciones. Las tasas parecen ser la mejor opción.