El papa León XIV instó este domingo a que el Año Nuevo Lunar, que comienza el próximo 17 de febrero, sea una ocasión para mirar al futuro y construir “paz y prosperidad para todos los pueblos”, tras el rezo del Ángelus dominical.
“En los próximos días se celebra el Año Nuevo lunar, festejado por miles de millones de personas en Asia Oriental y en otras partes del mundo”, señaló el pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico.
León XIV expresó su deseo de que esta “alegre fiesta” aliente a los ciudadanos a “vivir con más intensidad las relaciones familiares y la amistad”, y que la celebración traiga “serenidad a los hogares y a la sociedad”.
Y añadió: “Que sea una ocasión para mirar juntos al futuro, construyendo paz y prosperidad para todos los pueblos”.
El Año Nuevo Lunar es la fiesta más importante del calendario asiático y cada año en estas fechas millones de personas se trasladan a diversas partes del continente para encontrarse con sus familias, lo que causa uno de los mayores movimientos de población del planeta.
“Con los mejores deseos para el nuevo Año, expreso a todos mi afecto”, concluyó el papa.
Récord de asistencia
El régimen de China estima que se realizarán 9.500 millones de desplazamientos durante el período de 40 días alrededor del festival, un récord histórico, según información de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. Aproximadamente540 millones de esos viajes se realizarán en tren, y 95 millones por aire. El resto será por carretera.
En un país donde se espera que los trabajadores hagan largas jornadas, incluidos los fines de semana, y tengan pocos días de vacaciones anuales, el festival del Año Nuevo Lunar es un tiempo valioso.
“Esquivar” las fiestas
Ante la coyuntura, algunos jóvenes optan por no regresar al lugar de origen durante el Año Nuevo lunar, una práctica conocida en redes sociales como ‘esquivar el Año Nuevo’.
Esa decisión se traduce, relatan internautas, en aprovechar las vacaciones para viajar a otros destinos o en invitar a padres y parientes a desplazarse a las ciudades en las que residen.
Las reservas de billetes asociadas al llamado “Año Nuevo inverso” —cuando son los padres quienes viajan para reunirse con sus hijos— aumentaron un 84% interanual, y algunas aerolíneas han lanzado planes específicos para facilitar esos desplazamientos, según datos recogidos por la agencia estatal China News Service.
Esta tendencia se aprecia también en la decisión de algunos jóvenes de emplear sus vacaciones para viajar, en lugar de regresar a su lugar de origen.
“No dispongo de muchas vacaciones cada año y suelo pasar las del Año Nuevo lunar en Shaanxi con la familia”, explica a EFE Li, una oficinista en Pekín que añade que este año viajará a Filipinas durante las fechas festivas.
“Al principio mis padres no se lo tomaron bien porque supone una ruptura de la tradición”, indica Li, quien agrega sin embargo que “acabaron aceptándolo” porque saben que su hija “necesita relajarse y desconectar” de su trabajo en la capital.
El economista Peng Peng señaló al medio financiero Yicai que “las formas de celebración se están diversificando” y que, al tiempo que se preservan las tradiciones, también conviene fomentar otras modalidades que responden a la “importancia creciente” que se da a “buscar la felicidad personal y la relajación”.
(con información de EFE)