El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), dirigido por Rafael Grossi, informó este viernes que no se registró un aumento en los niveles de radiación tras la ofensiva de Israel contra la planta de producción de óxido de uranio concentrado, conocida como “torta amarilla”, ubicada en la provincia iraní de Yazd.
“Irán informó al OIEA que la planta de producción de óxido de uranio concentrado Shahid Rezayee Nejad, ubicada en la provincia de Yazd (también conocida como Ardakan), ha sido atacada hoy. No se ha informado de un aumento en los niveles de radiación fuera de las instalaciones”, señaló el organismo en un mensaje en redes sociales.
El director general, Rafael Grossi, reiteró su llamado a la “moderación militar” para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear. El OIEA indicó que ya está investigando el incidente.
El ataque contra la planta de óxido de uranio en Yazd ocurrió horas después de que el Ejército israelí bombardeó una planta de agua pesada en la provincia iraní de Arak y dos fábricas de acero en el suroeste del país. Poco después, la Organización de Energía Atómica del régimen iraní denunció la “inacción” del organismo presidido por Grossi ante estos ataques.

“Resulta sorprendente la inacción de los organismos internacionales, en especial del Organismo Internacional para la Energía Atómica, ante estos ataques barbáricos”, criticó el organismo de la república islámica un comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim.
Teherán informó sobre otro bombardeo al complejo de procesamiento de agua pesada de Jondab, donde tampoco se detectó un aumento de la radiación fuera de las instalaciones.
Por su parte, el Ejército de Israel comunicó que su fuerza aérea atacó una planta de extracción de uranio ubicada en la misma provincia, en el centro de Irán, aunque la descripción israelí no coincide con la de las instalaciones atacadas, según las autoridades del régimen iraní.
“Como parte de la ofensiva contra el programa nuclear del régimen terrorista iraní: Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron una instalación única en Irán utilizada para la producción de materias primas necesarias para el enriquecimiento de uranio”, señala el comunicado de las FDI.
Las FDI afirmaron que se trata de la única instalación de este tipo en todo Irán y que, con este ataque, se priva al régimen de “la materia prima necesaria para estos procesos y debilita aún más su programa de armas nucleares”.
El dirigente regional iraní, Hasan Qamari, consideró que estos ataques reflejan “la desesperación” de los adversarios ante los avances científicos e industriales de la república islámica y aseguró que no afectarán al desarrollo de las actividades nucleares e industriales de Irán.
No es la primera vez que ataques israelí-estadounidenses alcanzan centros nucleares de Irán en el conflicto iniciado el 28 de febrero. La planta nuclear de Natanz ya fue golpeada en dos ocasiones durante la guerra, a lo que Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra la ciudad israelí de Dimona, muy cerca de instalaciones nucleares.
En la madrugada del viernes, la aviación israelí bombardeó posiciones para la producción de misiles balísticos en Teherán y Yazd, así como lanzaderas y almacenes en el oeste de Irán, según un comunicado difundido este viernes por el Ejército israelí.
“Las FDI atacaron lugares e infraestructuras utilizadas por el régimen terrorista iraní para producir armas, principalmente misiles balísticos”, señala el comunicado.
En el oeste de Irán, la Fuerza Aérea israelí, actuando bajo inteligencia militar, atacó varios objetivos relacionados con la potencia de fuego del régimen iraní, entre ellos lanzaderas y lugares de almacenamiento de misiles.
Además de los ataques en Teherán, el Ejército de Israel anunció haber atacado la “principal instalación para la producción de misiles y minas” operada por el régimen iraní en la ciudad de Yazd.
(Con información de EFE)