
El oficialismo sigue adelante con su estrategia parlamentaria. Con el impulso que le significa ser la primera minoría de la Cámara de Diputados y el apoyo de los socios que, aunque perdieron participación en manos de La Libertad Avanza, mantienen el acompañamiento, avanza en el control de las comisiones claves.
Durante las sesiones extraordinarias, la presidencia de la Cámara llamó a la constitución de nueve comisiones. De esta manera, Presupuesto y Hacienda, Legislación Penal; Familias, Niñez y Juventud; Justicia; Asuntos constitucionales; Legislación del Trabajo; Recursos Naturales, Ambiente y Conservación del Ambiente Humano; Relaciones Exteriores y Culto; y, por último, la Comisión de Mercosur, aparecen en agenda. Del total, LLA se quedó con las presidencias de todas.
En este contexto donde la secretaria parlamentaria del bloque, Silvana Giudici, ya adelantó que van a hacer valer el número, la presidencia adelantó de manera informal que la semana que viene realizará 18 reuniones constitutivas de comisiones en donde el oficialismo se quedará con la presidencia de 4 o 5 más. El resto se repartirá mayoritariamente entre los socios del interbloque Fuerza del Cambio – UCR, PRO, MID, Adelante Buenos Aires y Por Santa Cruz- y el bloque Unidos, que podría acceder a la presidencia de dos comisiones.
En el caso del bloque de Unión por la Patria, por el número que ostenta en la cámara le correspondería comandar nueve comisiones. El oficialismo y sus socios buscarán que sean aquellas que no tengan impacto en los temas que quiere llevar adelante el oficialismo.
«El corazón del mundo de las comisiones, por donde tienen que pasar casi todos los temas, se lo quedaron los libertarios. Esto les permite manejar los tiempos porque las abrirán para debatir sus proyectos y bloquearán los del resto“, explicó un diputado opositor. ”Hace dos años que venimos en un proceso muy largo para poder debatir una ley“, agregó.

El proceso al que hace referencia es que el tratamiento de una ley implica que un proyecto va a la comisión, se dictamina y va al recinto. Desde 2024, como LLA tiene en cabeza la comisión de Presupuesto, la oposición tiene que conseguir el quorum para ir a una sesión, emplazar a la comisión, llevar el tema, conseguir dictamen, conseguir nuevamente el quorum y los votos para sancionar. Si el Ejecutivo lo veta, la oposición tiene que iniciar todo el proceso nuevamente.
En este esquema de reparto de las comisiones, el bloque de La Libertad Avanza buscará quedarse con la presidencia de Educación, Salud y Discapacidad. Estos sectores que no forman parte de los ejes centrales de las leyes que quiere tratar la Casa Rosada -salvo Educación, con la Reforma Universitaria- son los que durante 2025 le generaron conflictos porque lograron la unión del arco opositor. Con el control de las comisiones, el oficialismo se asegura por lo menos manejar el ritmo del Palacio Legislativo.
Esta estrategia de contención temática también se aplicará en las comisiones bicamerales, donde trabajan en conjunto Martín Menem y la presidenta del bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich. En especial, la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y del Seguimiento de Las Privatizaciones (Ley 23.696) y la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia (Ley 25.520). La primera, porque el Ejecutivo está en un proceso de privatización de las empresas del Estado; y la segunda, que tiene la particularidad de que sus reuniones son secretas porque es de vital importancia en el control del accionar de la SIDE y del manejo de los fondos. Como el año pasado la presidencia estuvo en cabeza del Senado, este año recaerá en Diputados.