Con el apoyo del BID, el Ministerio de Vivienda ha generado nuevas líneas de crédito para beneficiar a familias de bajos recursos./ (Freepik)

El Ministerio de Vivienda de El Salvador ha reportado la ejecución de dos préstamos por un total de $100 millones, gestionados con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como parte de los esfuerzos para fortalecer la política habitacional y social del país.

La ministra de Vivienda, Michelle Sol, anunció esta cifra en sus redes sociales en el marco de una reunión bilateral sostenida entre el presidente del BID, Ilan Goldfajn, y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la que se reafirmó el compromiso de ambas instituciones para impulsar proyectos de desarrollo estratégico.

La ministra Sol explicó que los fondos provenientes del BID han sido canalizados con éxito y transparencia, permitiendo no solo financiar créditos habitacionales a largo plazo, sino también diseñar nuevas líneas de crédito a corto plazo que faciliten el acceso a vivienda para familias de bajos recursos.

La funcionaria detalló que el objetivo es responder a todas las necesidades del sector: “Desde incentivar la construcción hasta promover créditos con cuotas accesibles para los salvadoreños de menores ingresos”, aseguró. Agregó que actualmente se trabaja en un programa integral que combine diversos mecanismos de financiamiento y que priorice la inclusión social, en consonancia con los lineamientos del plan de gobierno.

El respaldo del BID a El Salvador se enmarca en una estrategia regional que busca consolidar el crecimiento económico, la generación de empleo y la calidad de vida. Ilan Goldfajn, presidente del Grupo BID, enfatizó a través de sus publicaciones en la red social X que el organismo continuará apoyando a El Salvador “para consolidar el crecimiento, generar empleo y mejorar la vida de los salvadoreños”.

Goldfajn subrayó que el Grupo BID ha comprometido un apoyo adicional de $1,300 millones para el 2026, destinado a sectores clave como vivienda, turismo, salud y educación. “Conversamos sobre los avances de El Salvador Crece, un programa de apoyo al crecimiento del país a través del BID y BID Invest, en sectores como vivienda y turismo”, destacó el directivo, quien difundió imágenes de la reunión con Bukele realizada en Casa Presidencial, en San Salvador.

A través de estas líneas de crédito se busca reducir los problemas que tienen los salvadoreños para acceder a la compra de una vivienda./ (Freepik)

Por su parte, el mandatario Salvadoreño celebró el anuncio del BID y confirmó en su cuenta oficial: “$1,300 millones más para vivienda, turismo, salud y educación”, reforzando la relevancia de la alianza estratégica con la multilateral para la ejecución de proyectos de alto impacto social y económico.

La ejecución de los $100 millones por parte del Ministerio de Vivienda se inscribe dentro de la aprobación legislativa de un préstamo destinado al “Programa para la Protección Social Responsiva a Choques en El Salvador”, cuyo propósito es incrementar la resiliencia de los hogares ante eventos adversos, incluyendo los asociados al cambio climático.

Este programa busca crear un sistema integral de protección social, que incluya transferencias monetarias temporales y el fortalecimiento de la oferta de desarrollo infantil temprano. De acuerdo con información oficial, el programa atenderá a hogares en situación de pobreza en zonas urbanas y rurales, con énfasis en familias lideradas por mujeres, personas mayores de 70 años, con discapacidad y hogares con niños menores de ocho años.

El contrato de préstamo establece un plazo de 25 años para su amortización, con una tasa de interés variable y opciones de conversión a tasa fija. El desembolso y ejecución de estos fondos se realiza bajo estrictos controles de transparencia y seguimiento de impacto, en línea con los estándares internacionales y la política de sostenibilidad ambiental y social del BID.

La estrategia de cooperación entre El Salvador y el BID para el periodo 2025-2029 se basa en tres pilares: sostenibilidad fiscal y modernización del sector público, fortalecimiento de las capacidades de la población y fomento de un sector privado competitivo. El plan comprende también la integración de oportunidades y la promoción de la resiliencia frente a riesgos climáticos y sociales. El Salvador, como país miembro fundador del BID, participa activamente en la definición de políticas e iniciativas del organismo, asegurando la alineación de los proyectos con las prioridades nacionales.

En suma, la ejecución de los $100 millones y el respaldo futuro de $1,300 millones por parte del BID refuerzan la visión de un desarrollo más inclusivo, sostenible y equitativo para El Salvador, con énfasis en la vivienda, la protección social y la reducción de la vulnerabilidad de los sectores más desfavorecidos.