
Entre el glamour y la diversión, este sábado, Lizardo Ponce celebró su cumpleaños en una exclusiva discoteca de la costanera de la ciudad de Buenos Aires. Fiel al estilo del influencer, el multitudinario evento reunió a todo tipo de figuras en una noche mágica marcada por el look total black como señal de estilo. Así, la velada brindó fiesta, baile y momentos únicos entre amigos.
Para esta situación especial, Ponce le hizo llegar a sus amigos una invitación especial decorada con fotos suyas de su infancia. Desde su infancia, pasando por su adolescencia, las fotos reflejaban el vínculo entre Lizardo y sus seres queridos. Como si fuera poco, además de destacar la hora y la dirección del evento, la tarjeta indicaba el dresscode para la noche: total black más camuflado.



El propio cumpleañero marcó tendencia al lucir una chaqueta de cuero negro con cremallera y bolsillos de solapa, combinada con pantalón negro de corte recto y zapatos negros de suela gruesa. A su lado, su novio Franco Poggio posó con una camisa negra de escote profundo, sin botones visibles y con cuello amplio, junto a pantalón negro holgado y zapatos negros clásicos.
Fue así como una de las primeras invitadas en llegar fue Marta Fort, quien lució un vestido corto de color negro, ajustado y confeccionado en tela elástica. La prenda presentaba un diseño con aberturas laterales y un recorte circular en el pecho, además de un cuello alto cerrado. Combinaba el vestido con unas botas negras de caña media y acabado en punta.



Por su parte, Maxi López optó por un conjunto de chaqueta y pantalón en tono azul oscuro, confeccionado en una tela de acabado ligeramente satinado. La chaqueta es de corte recto, con bolsillos delanteros de solapa y cierre de botones. Debajo, viste una camiseta negra de cuello redondo con botones en la parte superior. Completa el look con zapatillas oscuras de suela blanca y detalles brillantes en la parte frontal.
En ese marco, Ponce dialogó con Teleshow y contó cómo se sentía en este día tan especial. Para empezar, el influencer se retrotrajo a su infancia y explicó por qué buscó hacer una fiesta multitudinaria: “De chico nunca pude festejar mi cumpleaños, en enero nunca había nadie. Así que hace tres años que festejo a lo grande con todos mis amigos. Obviamente no pueden estar todos pero la mayoría se guarda la fecha y viene con la mejor onda”.
Luego, el conductor también se refirió al glamour del evento, la vestimenta que traería cada invitado y la elección de la discoteca: “El dresscode elegido fue total black para hacerla fácil y que solo piensen en venir con ganas de divertirse. Elegí Caramelo porque estuve en festejos de amigos anteriores y fue realmente épico así que no había mejor opción que esta”.



Entre los primeros invitados que llegaron al lugar se destacaron Duki, Emilia Mernes, Maxi López, Mica Tinelli, Marta Fort, Ian Lucas, Grego Rosello, Lucas Spadafora, Juli Castro, Franco Masini, Ruggero Pasquareli, Luli Fernández, Martu Morales y Leandro Saifir. De esta manera, el evento reunió a las principales figuras de la música, el streaming y el entretenimiento argentino, convirtiendo al lugar en epicentro absoluto de la noche porteña.
Emily Lucius, lució un vestido corto de color negro, confeccionado en tela satinada, con detalles de encaje en el escote y el borde inferior. Por su parte, su hermana Belén eligió un chaleco negro ajustado, sin mangas y con escote en “V”, que deja parte del abdomen al descubierto. Combina la prenda superior con un pantalón de tiro bajo confeccionado en tela oscura y adornado con pequeñas aplicaciones brillantes que reflejan la luz.
El espacio en el que Lizardo festejó proponía una experiencia inmersiva y disruptiva, dividida en dos sectores complementarios: un loft de los años 70, que evocaba la atmósfera íntima de una fiesta en una casa de lujo, y una discoteca de primer nivel, con tecnología de sonido e iluminación de vanguardia.


Previamente, el influencer había realizado un íntimo festejo de cumpleaños con sus amigos más cercanos: una cena especial en una residencia privada, reservada al círculo más íntimo. Entre los invitados sobresalió Emilia Mernes, quien aportó glamour y calidez al ambiente. La mesa se dispuso larga, con velas y copas de vino que generaban un clima acogedor y festivo.
La propuesta gastronómica cobró protagonismo: platos caseros, como milanesas con tomate y huevo, vegetales asados, tartas y empanadas, formaron parte del menú en formato buffet. Un menú impreso realzaba el carácter gourmet, y la sobremesa incluyó risas, juegos clásicos de cumpleaños y una torta de chocolate con velas negras. El brindis, con vinos y espumante, marcó el cierre de la velada bajo una atmósfera de amistad y alegría.

El corte de torta, los brindis grupales y los momentos de risa compartida se destacaron como instantes sobresalientes.

La noche dejó imágenes de plenitud: los invitados rodeando a Ponce, sonrisas amplias y un ambiente de celebración genuino. La suma de afectos, sabores y detalles pensados construyó un cumpleaños inolvidable, donde lo esencial fue compartir y valorar la alegría de estar juntos.
Crédito: RSFotos