Los mensajes que comparte la familia de Thiago en redes sociales.

Thiago Vera, el joven de 18 años que resultó herido ayer durante el incendio en un depósito en el partido de Merlo, fue operado tras recibir el impacto de una garrafa en la cabeza. Ahora, su familia brindó detalles sobre su evolución: “Está complicado”.

El episodio ocurrió el miércoles por la mañana, cuando las llamas se desataron en un depósito de garrafas ubicado en la calle Constituyentes al 1400 de la localidad de Mariano Acosta. El local no tenía los permisos correspondientes.

De acuerdo con las primeras reconstrucciones, las explosiones se habrían iniciado cuando el encargado manipulaba una pava eléctrica. Una falla en el artefacto provocó una explosión que desató el incendio y causó quemaduras de segundo y tercer grado en el rostro, el cuello y las manos de uno de los empleados. Otros dos trabajadores también sufrieron lesiones similares.

En medio de la situación, Thiago fue alcanzado por un fragmento de garrafa mientras estaba en el patio delantero de su casa. Fue trasladado de inmediato al Hospital Eva Perón, donde debió ser operado por un hundimiento de cráneo.

Según el último parte médico, al que accedió Infobae, el joven permanece “hemodinámicamente estable” y continúa bajo coma farmacológico, con asistencia ventilatoria mecánica. Se encuentra todavía en terapia intensiva.

Esta mañana, sus familiares relataron cómo fueron las primeras horas después de la intervención. “Lo que dijo el cirujano es que le salió bien la operación, pero que está todavía mal. Está complicado, pero recibió bien la sangre de la transfusión, y su cuerpo está aceptando los medicamentos”, contó Claudia, tía de la víctima.

En declaraciones a C5N, la mujer -quien confirmó que los médicos le sacaron una esquirla- siguió: “Hay que esperar el día a día, y hay que rezar”. Tras la operación y las transfusiones de sangre, permanece en coma farmacológico.

Mientras el joven continúa internado en el Hospital Eva Perón, sus seres queridos compartieron mensajes de apoyo en redes sociales. “Prendan una velita por la vida de mi primo, está muy mal, en estado crítico”, fue uno de los mensajes que difundió su familia y que encabeza esta nota.

Ayer, la madre de Thiago describió la caída de la garrafa “como un meteorito”. La mujer, que presenció la escena, precisó que el envase impactó en la cabeza de su hijo cuando ambos estaban junto a familiares y vecinos en la entrada de su casa.

El joven ingresó al quirófano cerca de las 13. Los médicos confirmaron que presentaba hundimiento de cráneo, quemaduras y coágulos en la cabeza. “Entró a quirófano porque, aparte de la quemadura, le hundió el hueso del cráneo y tiene unos coágulos en la cabeza”, resumió Rosa en diálogo con La Nación +. La intervención se estimó en una hora y media.

Según relató, cuando Thiago tenía dos años ocurrió un episodio similar en el barrio: “Hubo una explosión tan grande que reventaron todos los vidrios. Yo le estaba dando el pecho, y me salvé de milagro con él”, relató ante las cámaras. En ambas ocasiones, una distribuidora de garrafas funcionaba a escasos metros de su hogar, sin habilitación.

El dueño del depósito fue detenido horas después y quedó a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Morón.

La preocupación de los vecinos se hizo sentir en los alrededores del depósito siniestrado. Vecinos y allegados a la familia de Thiago señalaron que la presencia de la planta clandestina era una situación conocida en el barrio. “Toda la vida tuvo esa planta de porquería metida ahí. El que siempre hacía denuncias era mi padre, Víctor Díaz, pero nunca fueron escuchadas”, lamentó Rosa.

El local quedó completamente destruido (Gastón Taylor)

En el entorno del hospital y en las calles del barrio, el ambiente era de inquietud. “Que recen por mi hijo y que me lo devuelvan sano como estaba. Era un chico que recién terminaba el colegio”, pidió la madre del joven al borde del llanto, rodeada de los compañeros de Thiago y familiares que aguardaban noticias.

El accidente no solo afectó a la familia Díaz, sino que también generó daños materiales y personales en otras viviendas cercanas. Varias casas sufrieron la rotura de vidrios y voladuras de elementos por el aire. Las autoridades evacuaron a decenas de personas y reforzaron la seguridad ante el riesgo de nuevos incidentes.

La investigación quedó a cargo de la fiscalía de Morón, que busca determinar las causas exactas de la explosión y las responsabilidades legales por el funcionamiento del depósito de garrafas sin habilitación.