Las Fuerzas Armadas de Israel reiteraron este viernes su disposición para retomar la ofensiva militar en Gaza, pese al alto el fuego vigente desde hace cuatro meses. El teniente general Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, aseguró: “No renunciamos a los objetivos de la guerra: la desmilitarización total de la Franja y el desarme de Hamas”.
Zamir, que visitó la localidad de Rafah en el sur del enclave, afirmó que las tropas están listas para “pasar de la defensa a la ofensiva” en cualquier momento.
El portavoz militar Effie Defrin confirmó en otro comunicado que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan “limpiando el área de infraestructura terrorista” y mantienen la capacidad de intensificar las operaciones militares si fuera necesario.
Defrin añadió que el ejército se mantiene vigilante ante las dinámicas regionales: “Estamos supervisando lo que sucede en todo Oriente Medio y estamos bien preparados en todos los ámbitos”.
La situación en el cruce fronterizo de Rafah, único paso entre Gaza y Egipto, sigue siendo crítica. Tras la toma militar del sur de la Franja en mayo de 2024, Israel permitió de nuevo el tránsito de personas el pasado 2 de febrero.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 18.000 gazatíes requieren evacuación médica, pero desde esa fecha solo doscientas ochenta personas –entre enfermos y acompañantes– han logrado salir, mientras que alrededor de doscientas treinta han regresado, de acuerdo con cifras recientes de la Media Luna Roja y fuentes locales a EFE.
Los palestinos que retornan reportan vejaciones, interrogatorios y requisado de pertenencias por parte de Israel en procedimientos de inspección en Rafah, auspiciados por la Unión Europea (UE).
Una vez cruzada la frontera, los retornados son sometidos a un control biométrico gestionado por la Autoridad Palestina y la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea (EUBAM), donde deben entregar casi todas sus posesiones. Testimonios recabados por EFE detallan que posteriormente son trasladados a una inspección adicional bajo control de un grupo palestino respaldado por Israel, Abu Shabab, donde enfrentan nuevos interrogatorios y amenazas.
Pese a la tregua oficial, Israel mantiene bombardeos esporádicos y disparos contra palestinos que, según el ejército, se aproximan a la línea amarilla donde permanecen desplegadas las tropas israelíes.
De acuerdo con el Ministerio de Sanidad de Gaza, desde la entrada en vigor del alto el fuego han muerto cerca de quinientas noventa personas y más de mil quinientas han resultado heridas por ataques del ejército israelí. El saldo total de fallecidos desde el inicio de la ofensiva militar israelí en 2023 supera los setenta y dos mil.
(Con información de EFE)