La última semana, MasterChef fue escenario de un episodio que se volvió tema de conversación entre la audiencia. Durante una competencia en duplas para obtener un beneficio especial, Miguel Ángel Rodríguez y su hijo, Imanol, celebraron desde el balcón tras resultar ganadores del “juego de las coincidencias” al acertar “azul y rojo” como color favorito. El actor explicó que su elección corresponde al “azulgrana”, mientras Imanol Rodríguez añadió que pensaron también en los daltónicos. Wanda Nara conectó el resultado con San Lorenzo y Miguel Ángel Rodríguez evocó recuerdos familiares ligados a esos colores.

Durante el desafío, las parejas participantes debieron escribir en una pizarra la respuesta a preguntas sobre sus preferencias y hábitos, sin consultarse entre ellas. Si las respuestas coincidían, continuaban en competencia; de lo contrario, quedaban eliminadas. Wanda Nara advirtió que la última dupla en lograr coincidencias obtendría un beneficio especial.

Otras preguntas pusieron a prueba a los participantes sobre temas como quién tiene mayor dificultad para pedir perdón o cuál es el color favorito de Rusherking, donde Khea optó por “negro” y después confesó haberse arriesgado con “violeta”, mientras Germán Martitegui aclaró que “negro no es un color”. Sofía Gonet valoró su desempeño al señalar que estuvieron cerca de ganar junto a Mernuel y lo consideró una buena señal.

La Reini participó con Mernuel en la competencia de parejas

El sábado, en la edición especial de la competencia, en medio de un ambiente distendido, varios participantes se reunieron en torno a una charla relajada. Entre ellos se encontraban Sofía Gonet, Cachete Sierra y La Joaqui. La conversación giró rápidamente hacia los vínculos entre los concursantes. Rodríguez, con su tono característico, lanzó una frase sugestiva sobre Sofía y Mernuel, acompañada de un gesto con la mano, afirmando: “Para mí ya habían… Sarangandanga”.

La reacción no se hizo esperar. Cachete Sierra, visiblemente sorprendido y deseando que la broma no fuera más allá, respondió de inmediato: “¿Cómo? No, no, no. No, no. No hagas el gesto. No, no. Estamos al aire. No, no, no. Tranquilo”.

En la mesa de la edición de los sábados, Miguel Ángel Rodríguez sorprendió a La Reini con un comentario

El clima se mantuvo en el terreno del humor. Rodríguez insistió: “Para mí hubo un lavado de ropa”. En el centro de los comentarios, Gonet intentó despejar cualquier especulación, asegurando: “No nos conocíamos, no”.

Rodríguez, persistiendo en el tono jocoso de la charla, volvió a la carga: “Hubo un lavadito de ropa”. La ronda de bromas continuó cuando Cachete Sierra preguntó con ironía: “¿Se prendió a lavar ropa?”. Rodríguez, entre risas, puso fin al asunto: “Para mí, para mí. Pero bueno, no importa”.

Este intercambio dejó en evidencia el ambiente de camaradería y doble sentido que distingue al programa, generando atención entre los seguidores y consolidando el momento como uno de los más comentados de la semana.

En la misma edición hubo un desopilante intercambio televisivo entre Wanda Nara y Maxi López. Todo comenzó cuando la conductora se acercó a la estación del exfutbolista y lanzó un reclamo en pleno programa mientras le mostraba su mano desnuda: “No me llegó el regalo de Navidad. Estoy sin diamantes”.

De inmediato, entre bromas y cierta tensión, Wanda Nara insistió: “Lo tenés en la valija. Bueno, buscálo”. López admitió entonces: “Compré diamantes. Lo que pasa es que…”. Ella repreguntó, sorprendida: “¿Ah, compró diamantes?”.

La conversación se trasladó luego a la mesa grupal de la edición especial de los sábados del reality, donde entre enormes bowls de pochoclos, además de Maxi López también se encontraban Emilia Attias, Sofía Gonet, Cachete Sierra y Miguel Ángel Rodríguez.

López ironizó sobre los obsequios: “¿Cuántos regalos de Navidad tengo que hacer? ¿Cuántos regalos hiciste? Uno en Suiza y basta. Me reclaman de nuevo acá”.

Attias intervino con una pregunta: “¿Pero a vos te hacen regalo de Navidad?”. López contestó de forma tajante: “Cero”. Cuando Attias insistió sobre si había recibido algún regalo, él remató: “Esta y los últimos veinte años, nunca nada”.

En medio de ese clima distendido, Rodríguez retomó el tema y preguntó: “Pero qué querían, un regalo de Navidad o para quién. Pero qué querías, un diamante. ¿Quién lo quería? Ah, Wanda. Yo compré el diamante. No…”. López aclaró la situación sin rodeos: “Pero para la sueca. No para Wanda”.