Un misil iraní impactó este jueves en la refinería principal de Bapco Energies en el reino de Bahréin, generando un incendio que fue contenido sin que se reportaran heridos, según el Centro Nacional de Comunicaciones del país. El ataque, parte de una serie de represalias de Irán tras la muerte de su líder supremo en bombardeos de Estados Unidos e Israel, marca un nuevo episodio de tensión regional. Las operaciones en la refinería, ubicada en la isla de Sitra, continuaron mientras se evaluaban los daños tras el impacto.
Autoridades locales señalaron que el fuego fue provocado por un misil lanzado desde Irán y que se trató de un “incendio limitado” que no se propagó a otras áreas del complejo, considerado uno de los más grandes y antiguos del golfo Pérsico. Imágenes difundidas en redes sociales muestran una bola de fuego seguida de densa humareda en la instalación estatal.
El ataque a la refinería de Bahréin se suma a los registrados en las últimas jornadas contra infraestructuras petroleras en Catar y Arabia Saudí, en el marco de la respuesta iraní a la ofensiva estadounidense-israelí iniciada el sábado. Además, la empresa estatal QatarEnergy comunicó la suspensión de la producción en varias plantas de gas natural licuado tras los recientes ataques iraníes en las ciudades industriales de Ras Laffan y Mesaieed.
En total, al menos trece personas han muerto en el golfo desde el comienzo de los ataques iraníes, incluidos siete civiles y seis militares estadounidenses, cuatro de ellos en Kuwait. El gobierno de Estados Unidos confirmó la cifra y detalló que entre las víctimas se encuentran miembros de sus fuerzas desplegadas en la región.
El gobierno bahreiní informó que no hubo víctimas en el ataque a la refinería y que la actividad continuó. Por su parte, la monarquía de Bahréin, de mayoría chií pero dirigida por una dinastía suní, ha realizado detenciones por la publicación de vídeos y mensajes en redes sociales que expresaban respaldo a la ofensiva iraní, bajo cargos de amenazar la seguridad y estabilidad del país.
El conflicto ha elevado la alarma en toda la región. En Arabia Saudí, las autoridades informaron la interceptación de tres misiles de crucero y varios drones cerca de la ciudad de Al-Kharj, mientras que en Abu Dabi y Fujairah, Emiratos Árabes Unidos, se registraron explosiones y la activación de defensas aéreas. En Doha, Catar, el Ministerio de Defensa confirmó la interceptación de trece misiles balísticos y la caída de uno en aguas del país, sin dejar víctimas.
Diplomáticos occidentales reportaron que algunas embajadas en Riad, capital saudí, ordenaron a su personal refugiarse tras un ataque previo al complejo de la embajada estadounidense. El Reino Unido, por su parte, retiró temporalmente a parte de su personal diplomático y familiares de Bahréin por motivos de seguridad.
Irán ha negado su implicación en el ataque con drones a la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudí y en la ofensiva contra la refinería de Ras Tanura, aunque confirmó que asume la responsabilidad de las operaciones militares que sí ejecuta directamente. El embajador iraní en Arabia Saudí, Alireza Enayati, declaró que la guerra fue impuesta a la región y no resultado de una acción unilateral de Teherán.
Bahréin alberga la principal base naval estadounidense en el golfo Pérsico, sede de la Quinta Flota, lo que subraya la relevancia estratégica del pequeño estado insular en el actual escenario de confrontación.
(Con información de AFP, EFE y Europa Press)