Las autoridades egipcias lograron la repatriación de siete artefactos antiguos localizados de forma ilícita en Estados Unidos gracias a la cooperación internacional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo internacional coordinado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB) documentó que comunidades indígenas del sur de Brasil cazaban grandes ballenas hace unos 5.000 años, adelantando en mil años la evidencia más antigua conocida de caza activa de cetáceos. Los resultados, publicados en Nature Communications, replantean el papel de Sudamérica en la historia mundial de las culturas marítimas y la explotación ballenera.

Hasta ahora, predominaba la idea de que la caza de ballenas prehistórica surgió en sociedades postglaciales del hemisferio norte entre 3.500 y 2.500 años atrás. Sin embargo, el análisis de sambaquís —montículos de conchas en la bahía de Babitonga, estado de Santa Catarina— muestra que las comunidades locales desarrollaron conocimientos y herramientas especializadas para capturar cetáceos de gran tamaño miles de años antes de lo que se había considerado.

Estados Unidos, a través del ICE, ha entregado oficialmente los artefactos a las autoridades egipcias en una ceremonia realizada en Washington el 9 de noviembre de 2023 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el ICTA-UAB, el equipo dirigido por Krista McGrath y André Colonese revisó cientos de huesos y artefactos conservados, principalmente, en la Colección Guilherme Tibúrtius del Museo Arqueológico de Sambaqui de Joinville. Los investigadores emplearon análisis zooarqueológicos y técnicas moleculares (ZooMS), identificando huesos de ballena franca austral, ballena jorobada, ballena azul, ballena sei, cachalote y diversas especies de delfines. Muchas de estas piezas mostraban claras marcas de corte asociadas con labores de carnicería y procesamiento.

Entre los hallazgos materiales, destacan arpones fabricados a partir de huesos de ballena —algunos de los más grandes documentados en Sudamérica— y objetos elaborados con partes de cetáceos, como barbas, discos y figuras zoomorfas. Estas piezas fueron halladas en contextos tanto domésticos como funerarios, reforzando la hipótesis de que la caza de ballenas formaba parte del repertorio ritual y simbólico de los pueblos constructores de sambaquís.

El estudio resalta la abundancia de huesos de ballena jorobada en los yacimientos de la región, lo que sugiere que la distribución histórica de esta especie se extendía mucho más al sur de sus áreas de reproducción actuales.

De acuerdo con Marta Cremer, coautora citada por Nature Communications, el reciente aumento de avistamientos de ballenas jorobadas en el sur de Brasil podría estar relacionado con un proceso de recolonización, cuyo conocimiento resulta clave para la conservación de estos cetáceos.

La devolución de los objetos incluyó piezas únicas como un pez momificado y una cabeza de halcón del período ptolemaico, incautados en 2017 por la aduana estadounidense (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los registros analizados muestran que la explotación de recursos marinos era sistemática y multifacética. Los arpones, barbas, discos, esferas y otras manufacturas de hueso de cetáceo acompañaban habitualmente a los enterramientos humanos y a las actividades cotidianas. Esta evidencia apunta al surgimiento de una cultura marítima avanzada y a formas de cooperación social en torno a la caza y uso de grandes mamíferos marinos.

Según André Colonese, los resultados “abren una nueva perspectiva sobre la organización social de los pueblos sambaqui”, permitiendo reconocerlos “no solo como recolectores de mariscos y pescadores, sino también como balleneros”.

Por su parte, Dione Bandeira, especialista en sambaquís, indica que la práctica ballenera contribuyó “significativamente a la presencia densa y duradera de estas sociedades a lo largo de la costa”.

El valor científico y patrimonial de las colecciones del Museo Arqueológico de Sambaqui de Joinville fue determinante para reconstruir este pasado. Ana Paula Klahold Rosa, directora del museo, subraya que estos conjuntos “resaltan el vasto potencial de información sobre los pueblos ancestrales que aún puede ser explorado en profundidad”.

El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto reiteró su propósito de preservar la identidad cultural nacional y garantizar la protección del patrimonio para futuras generaciones (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de los progresos, los especialistas advierten sobre la pérdida acelerada de registros debido a la transformación urbana e industrial que afecta a los sambaquís. Gran parte de los vestigios estudiados fueron rescatados en condiciones lejos de los estándares arqueológicos actuales, por lo que solo representan una muestra mínima del uso que los pueblos indígenas hicieron de los recursos marinos.

Gracias a la conservación de colecciones como la de Joinville y al esfuerzo colectivo por mantener este legado, se pueden seguir desvelando testimonios sobre la relación milenaria entre los pueblos indígenas sudamericanos y el mar, aportando claves fundamentales para la comprensión de la arqueología sudamericana y la historia ecológica del Atlántico sur.