
Gustavo Gabriel Rivara tiene 52 años y estaba domiciliado en el partido de Castelar, en la provincia de Buenos Aires, antes de salir de Argentina y dirigirse hacia el caribe. Registra como antecedente un paso por Nicaragua, donde navegaba en una embarcación que sufrió un desperfecto y debió ser rescatado por las fuerzas de seguridad de ese país, en 2021. Años después fue ubicado en Caracas, donde se cree que fue apresado por el régimen chavista y trasladado a El Helicoide, uno de los centros de detención, tortura y muerte de la dictadura venezolana. Así lo confirmaron fuentes gubernamentales a Infobae, que incluyeron en los registros oficiales la situación de Rivara.
En las últimas horas su situación fue motivo de comentarios y especulaciones, ya que el sitio venezolano Reportes Ya dio cuenta de su detención y su estado de salud. “Se encuentra detenido, no tiene documentos ni familia reclamante. Presenta deterioro psicosocial por detención e incomunicación”, reposteó el sitio especializado que realiza la cobertura de las detenciones ilegales ejecutadas por el régimen que lideró Nicolás Maduro hasta antes de ser detenido por los Estados Unidos.
En el mismo posteo se adjunta una descripción con antecedentes de Rivara en los que se aseguran que tiene formación en teología y que se dedicó a viajar luego de la muerte de su madre, por lo que llegó a visitar Cuba en 2001 y registró una primera detención en 2002 al llegar a Venezuela. Según registros oficiales a los que accedió Infobae, nació el 24 de junio de 1973 y vivió en la calle Río de Janeiro en el partido de Castelar de la provincia de Buenos Aires.
El caso de Rivara se suma a una nómina de argentinos detenidos en circunstancias irregulares en ese país. Hasta la fecha, la atención se había enfocado en los expedientes de Nahuel Gallo, gendarme arrestado en diciembre de 2024 cuando intentó cruzar la frontera para visitar a su familia; Germán Giuliani, abogado penalista detenido desde mayo de 2025; y Roberto Baldo, propietario de una pizzería en Caracas, quien fue arrestado junto a su esposa, Montserrat Espinosa Irbern, el 29 de noviembre de 2024 por presuntos funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCM). Además, recientemente se confirmó la liberación de Yacoov Harari, ciudadano argentino-israelí de 72 años, tras más de un año de prisión en El Rodeo I.

Los detalles acerca de la detención de Rivara permanecen poco claros. Si bien el gobierno reconoce que su nombre siempre estuvo en los registros oficiales, había permanecido fuera del radar público, sin que se hubieran iniciado gestiones consulares ni se difundiera información sobre las causas concretas de su arresto. El hecho de que no cuente con familiares que reclamen por él fue señalada en reiteradas ocasiones por organizaciones como Foro Penal y el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).
La supuesta reclusión de Rivara en El Helicoide lo coloca en una de las instalaciones penitenciarias más denunciadas por organismos internacionales. Este centro, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), ha sido objeto de informes que documentan condiciones de hacinamiento, aislamiento, tortura y restricciones extremas a la comunicación. Testimonios recogidos tanto por el OVP como por Foro Penal describen un patrón de violaciones sistemáticas a los derechos humanos en ese lugar, donde los internos pueden pasar meses sin contacto con sus familias ni acceso a abogados.
En las últimas horas, la excarcelación del argentino-israelí Harari fue confirmada por el Foro Penal, que además reportó la liberación de 116 personas según cifras oficiales del régimen. No obstante, la ONG sólo ha podido verificar hasta el momento 50 nombres, lo que indica que persisten dudas sobre la situación de varios detenidos extranjeros, entre ellos los argentinos Gallo, Giuliani y ahora Rivara.