
La Ciudad de Buenos Aires presentó las “Estaciones Amigables”, una red de instalaciones al aire libre que busca incentivar la actividad física y la socialización en personas mayores de 60 años. La iniciativa apunta a generar entornos accesibles, seguros e inclusivos que favorezcan la autonomía y la participación activa de este sector de la población.
El anuncio de las nuevas Estaciones Amigables tuvo lugar este martes en la Plaza Rubén Darío y en la Plaza Vicente López y Planes, ambas ubicadas en la Comuna 2, donde ya se instalaron los primeros equipos. Estas instalaciones se extenderán progresivamente a lo largo del año hacia otros puntos de Buenos Aires.
Esta propuesta fue inaugurada en plazas y espacios verdes de la ciudad con la presencia de Jorge Macri—jefe de Gobierno—,Gabriel Mraida—ministro de Desarrollo Humano y Hábitat— y Mercedes Joury—subsecretaria de Personas Mayores—.
El objetivo central es acompañar un envejecimiento activo y saludable, a partir de la creación de espacios al aire libre donde los vecinos puedan moverse, cuidarse y encontrarse. “Que las personas mayores sean protagonistas de la Ciudad no es solo una cuestión cuantitativa o declamativa. Sino una oportunidad. Las Estaciones Amigables, pensadas y diseñadas específicamente para las personas mayores, invitan a estar en movimiento, cuidar la salud e impulsar la socialización”, manifestó Mraida durante la inauguración.

Las Estaciones Amigables fueron diseñadas para promover la movilidad, el equilibrio y la flexibilidad física, al tiempo que estimulan la mente y ayudan a prevenir caídas. El equipamiento disponible en estas áreas permite realizar ejercicios simples y accesibles que apuntan a mejorar la postura, fortalecer diferentes grupos musculares y trabajar la coordinación y la memoria.
En la Plaza Rubén Darío se instalaron dispositivos para estiramiento —como apertura de brazo, panel giratorio, estiramiento móvil y espaldar doble— e instrumentos orientados a la memoria y coordinación, como el panel memoria y la columna con ondas. También se incluyeron aparatos de fuerza, entre los que destacan el ejercitador de pantorrilla, el banco con pedales, el balance con resorte sentado y el módulo “arriba y abajo”.
En la Plaza Vicente López y Planes, la oferta contempla ejercicios de estiramiento con apertura de brazo y panel giratorio, coordinación con la columna con ondas y fuerza con el ejercitador de pantorrilla, el banco con pedales, el balance con resorte sentado y el equipo “arriba y abajo”.
Estos dispositivos fueron diseñados pensando en la accesibilidad y la facilidad de uso para personas mayores, de modo que puedan valerse de ellos sin requerir asistencia permanente. El Gobierno porteño resaltó que estos espacios buscan también reducir el sedentarismo y fomentar el bienestar emocional, a la vez que promueven comunidades más activas y conectadas.

La subsecretaria de Personas Mayores, Mercedes Joury, subrayó que “pensar la Ciudad con perspectiva mayor implica diseñar espacios que acompañen la autonomía y el bienestar a lo largo de toda la vida”. En palabras de Joury, “las Estaciones Amigables son una forma concreta de derribar barreras y de invitar a las personas mayores a moverse, encontrarse y seguir siendo protagonistas del espacio público. Una ciudad más accesible para las personas mayores es, sin dudas, una ciudad mejor para todos”.
El proyecto de las Estaciones Amigables contempla, además, la promoción de la interacción entre generaciones, fortaleciendo los vínculos comunitarios y potenciando el uso de las instalaciones existentes para vecinos de todas las edades. Se espera que, a medida que avancen las etapas de expansión, la propuesta logre integrar a más adultos mayores y fomente el uso del espacio público como un punto de encuentro y bienestar.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que la iniciativa forma parte de una política más amplia para acompañar a quienes superan los 60 años, con el propósito de brindarles espacios pensados para su bienestar físico, emocional y social.