En un contexto de caída del turismo extranjero y crisis en el sector hotelero, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires impulsará multas frente a las denuncias a las plataformas que publiquen alojamientos no registrados. De esta manera, se busca establecer una competencia leal entre los alquileres temporarios con fines turísticos y la hotelería tradicional.
En la actualidad, las sanciones van desde 700 a 1.000 Unidades Fijas, cuyo valor es de $731,62, por lo que pueden alcanzar los $731.620. Además, se hará un seguimiento de los reportes ingresados en Defensa del Consumidor para que también aplique las sanciones correspondientes y que la AGIP aplicará sanciones a aquellos propietarios que no paguen Derecho de Uso Urbano. Este impuesto es una tasa que deben pagar los turistas extranjeros mayores de 12 años por cada noche de estadía.
Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo de Buenos Aires, dijo: “Como creemos que esto no es suficiente, vamos a hacer una presentación con todos los incumplimientos ante la Security and Exchange Commission de Estados Unidos, que es donde estas compañías tienen su domicilio, para dejar asentado que este tipo de plataformas no está cumpliendo las reglamentaciones vigentes en la Ciudad”.
“Estamos trabajando en un proyecto de ley para reforzar y aumentar las multas al valor estandar internacional a las plataformas digitales que publiquen departamentos que no estén inscriptos en el registro. Queremos que todas las opciones de alojamiento cumplan las reglas, asegurando un turismo más justo y seguro en la Ciudad”, añadió.
Registro de Alquileres Temporarios
En febrero de este año, el Ente de Turismo porteño modificó la normativa sobre el registro de Alquileres Temporarios con fines turísticos, con el objetivo de simplificar la inscripción de los inmuebles destinados a esta modalidad. La Ciudad de Buenos Aires es, además, el único destino del país que cuenta con una ley específica que regula este tipo de alojamientos.
Díaz Gilligan destacó que en el último año se duplicó el número de propiedades inscriptas en Buenos Aires: “Hemos creado una nueva figura para que las plataformas digitales estén a la par del sector hotelero en cuanto a la obligatoriedad impositiva, siendo ahora ellas las responsables de recaudar el Derecho de Uso Urbano”.
“Somos conscientes de que la oferta de alojamientos en la Ciudad es tan amplia como diversa. Y es por eso que asumimos el compromiso de acompañar al sector privado a partir de iniciativas que ayuden a que todas las opciones de alojamiento compitan de manera justa”, concluyó el funcionario.
Hay varios países que implementaron regulaciones ante la aparición de plataformas como Airbnb o Booking. En España, desde julio los propietarios de viviendas destinadas al alquiler turístico tienen que inscribir obligatoriamente sus inmuebles en el Registro Único de Arrendamientos para poder anunciarse en plataformas para conseguir contratos y pagos de forma online. La no inscripción puede derivar en sanciones económicas que van desde 2.000 euros hasta 500.000 euros.
Cómo es en otras capitales
No es el único caso en que las autoridades están regulando este tipo de plataformas: en Nueva York, la normativa prohíbe alquilar departamentos enteros por períodos menores a 30 días cuando el dueño no permanece en la vivienda durante la estadía.
Asimismo, en París, aquellos que alquilen su propiedad en plataformas como Airbnb sin el registro adecuado podrán enfrentar sanciones de hasta 100.000 euros. Los propietarios que no registren sus anuncios en la ciudad podrán ser multados con 20.000 euros (21.005 dólares).
La decisión del gobierno porteño surge en un marco de fuerte caída de la demanda en los hoteles por la baja del turismo receptivo. Al igual que en los meses previos, en julio llegaron al país 704.000 extranjeros, lo que representa una caída de 26,6% interanual.
Durante las vacaciones de invierno visitaron la ciudad 530.000 turistas nacionales e internacionales, que dejaron un impacto económico superior a los $200.000 millones.
Igualmente, en el sector hotelero hay preocupación por la baja demanda y la imposibilidad de cubrir los costos fijos.