
Las tormentas intensas previstas para las próximas horas en la Ciudad de Buenos Aires llevaron al Gobierno porteño a emitir una serie de recomendaciones preventivas ante el alerta meteorológico amarillo. En efecto, se prevén lluvias abundantes en períodos cortos, actividad eléctrica frecuente, caída de granizo y ráfagas de viento que podrían alcanzar los 70 km/h, condiciones que, según el Servicio Meteorológico Nacional, podrían superarse de forma puntual e incrementar los riesgos para residentes y automovilistas.
El avance de un frente frío desde la Patagonia provocará una serie de fenómenos meteorológicos intensos en la región central de Argentina. El pronóstico indica la llegada de tormentas, precipitaciones y un descenso abrupto de la temperatura, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), a partir de la noche del martes 24 de febrero. Esta situación llevó al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) a emitir una advertencia de color amarillo por la posibilidad de ráfagas, actividad eléctrica y caída de granizo, con impacto directo sobre la vida cotidiana y un marcado cambio en las condiciones térmicas de la semana.
La alerta vigente para el AMBA indica que la jornada comenzó con temperaturas cercanas a 32 °C y una sensación térmica mayor por la elevada humedad. Meteored informó que durante la tarde persistirán el ambiente caluroso y húmedo, pero este escenario cambiará hacia la medianoche, cuando una masa de aire frío empiece a ingresar desde el sur, lo que ocasionará un descenso térmico abrupto. La previsión del SMN señala que la precipitación acumulada podría situarse entre 15 y 30 milímetros, aunque algunos sectores podrían superar ese rango.
El nivel de alerta y las previsiones para la jornada
El nivel amarillo del alerta implica que las tormentas pueden adquirir características localmente fuertes y generar precipitaciones acumuladas de entre 15 y 30 mm durante la tarde. La suma podría ser aún mayor en ciertos puntos de la ciudad.
Esta advertencia, informada por el Servicio Meteorológico Nacional, indica la posibilidad de ráfagas intensas de viento, lo que eleva el riesgo de anegamientos, caídas de ramas, interrupciones temporarias en la circulación y daños materiales en el espacio público.
Recomendaciones para vecinos y automovilistas
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires recomienda a los vecinos adoptar medidas de precaución durante el fenómeno meteorológico previsto. Se aconseja evitar salir al aire libre durante los momentos de mayor intensidad de la tormenta, mantenerse alejados de zonas anegadas y revisar previamente el estado de balcones, terrazas y azoteas para minimizar la presencia de objetos que puedan caer debido a los vientos.
Para los automovilistas, se sugiere circular con extrema precaución, respetar la distancia de frenado y evitar zonas con acumulación de agua. Además, se recuerda la importancia de no estacionar ni detener vehículos bajo árboles ni carteles, debido al riesgo incrementado de caídas por las ráfagas de hasta 70 km/h.
Ante cualquier irregularidad que implique riesgos en la vía pública o en edificaciones, la línea gratuita 103 de Emergencias en la Vía Pública y Edilicias permanece habilitada para atención y derivación de incidentes.
Las autoridades subrayan que, debido a las características del fenómeno pronosticado, las lluvias intensas, el granizo y la actividad eléctrica pueden presentarse en lapsos breves y de manera repentina, razón por la que el seguimiento de los partes y de las indicaciones oficiales resulta fundamental para evitar incidentes personales y materiales en la Ciudad de Buenos Aires.
Para el resto de la semana, el SMN anticipó que en el AMBA y la Ciudad de Buenos Aires la temperatura máxima descenderá y se estabilizará entre 26 y 28 °C, mientras que las mínimas oscilarán entre 17 y 21 °C. El organismo estima que recién el fin de semana se registrará un leve repunte térmico, concluyendo un ciclo de inestabilidad marcado por lluvias, tormentas y bruscos cambios de temperatura.