Lejos de mostrarse preocupados por los próximos movimientos de Diego Spagnuolo, que acaba de presentar abogados en la causa que investiga las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), en la Casa Rosada aseguran estar convencidos de que no tiene pruebas, y de que sus declaraciones en los audios -y, eventualmente, ante la Justicia- “carecen de valor jurídico”.
“No entendemos que tendría para aportar. Jurídicamente, a menos que tenga prueba, lo que diga no es suficiente”, dijo un importante asesor del Ejecutivo. ¿Por qué no creen que tenga evidencias para mostrar? “Es imposible porque es todo absolutamente falso”, respondieron con seguridad en Balcarce 50.
En privado, en el entorno mileista esbozaron más detalles del posicionamiento oficial ante el delator involuntario: dijeron que lo ven como un “mentiroso enojado”, y agregaron que falta a la verdad en varios tramos de las grabaciones, inclusive en aquellos fragmentos donde no se refiere a las coimas: “Dice cosas de los ministros, de las leyes, de charlas que tuvo que no existen”, deslizó un asesor de la Presidencia.
Es la nueva línea oficial de negar todo, inaugurada por Karina Milei -a través de los Menem- y seguida por Javier Milei entre vaivenes en la estrategia de contención de la crisis. Y que derivó en intentos insistentes de parte del círculo del Presidente para mostrar tranquilidad en el convulsionado contexto político y, aunque en menor medida, económico.
Primero, con el mensaje de entereza que les envió -y difundió- Milei a sus ministros en el pico de las turbulencias derivadas de los piedrazos en una recorrida de campaña por el conurbano. Y después, con sucesivas declaraciones en modo de calma, vía X, de funcionarios y referentes, como Manuel Adorni, o el secretario de contenidos audiovisuales, Santiago Oría, quien dijo que estaban “ilesos” y adjuntó una foto junto al Presidente en la Casa Rosada.
Más allá de lo discursivo, hubo pocas novedades de parte del Ejecutivo en la causa que llevan el juez Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi. Mientras se esfuerzan por restarle crédito a las palabras de Spagnuolo y, por adelantado, a sus posibles declaraciones oficiales ante la Justicia, hay versiones cruzadas en el Gobierno sobre la supuesta denuncia que preparan en contra suyo.
La semana pasada, cerca del Presidente, como publicó Infobae, algunos de sus colaboradores aseguraban que era una opción que se exploraba de manera certera, mientras que otros juraban que no era parte del plan. El miércoles, en la caravana en Lomas de Zamora, antes de los piedrazos, Milei le dijo a la prensa que, efectivamente llevarían a la Justicia” a su -ahora ex- amigo. Pero, con el pasar de las horas, en su círculo empezaron a relativizar el momento de la denuncia. Y ayer, ante las consultas de la prensa, volvieron a poner en duda que vayan a concretarla.
Las idas y vueltas sobre el eventual contragolpe hacia Spagnuolo son muestras de las dudas que experimenta el oficialismo en su peor momento, quizá, después del tuit donde Milei difundió la fallida criptomoneda $LIBRA. Con la diferencia de que en aquel caso, el Presidente salió a explicar largamente su actuación y a exponer en primera persona su defensa. Esta vez, los hermanos de la cúpula y su vocero, Manuel Adorni, se mantuvieron varios días en silencio, y luego negaron todo, sin distinciones, de manera unilateral, sin dar precisiones ni responder preguntas.
Acorralado, el Gobierno pudo sacar algo relativamente positivo del caos preelectoral: las distintas líneas políticas libertarias, enfrentadas, se unieron en las últimas horas en medio de las arremetidas. Especialmente luego de que se publicara una grabación de la voz de Karina Milei en una reunión privada.
En el audio, la funcionaria más cercana al Presidente no dice nada llamativo, ni relacionado a la ANDIS, pero la mera grabación y su difusión les permitió que les permitió a los referentes de las enfrentadas Fuerzas del Cielo con los dirigentes de la línea “menemista” salir a defenderla al unísono.