Bad Bunny durante su presentación en el medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi's Stadium de Santa Clara, California (EFE/CHRIS TORRES)

El arribo de Bad Bunny a Buenos Aires intensificó la expectativa entre sus seguidores, pues tras su histórica presentación en el Super Bowl, el artista puertorriqueño prepara una triple cita ante estadios abarrotados en River Plate. La gira Debí tirar más fotos World Tour marca su regreso a la Argentina, donde su vínculo con el público se ha solidificado con cada año que pasa.

El martes, poco antes del amanecer, el cantante descendió en Buenos Aires y se instaló en un hotel de Recoleta, conservando el hermetismo y el perfil bajo previos a sus conciertos. Horas después, el cantante eligió cenar en NESS, el restaurante de fuegos en Núñez comandado por el chef Leo Lanussol, reciente puesto 64 de Latin America’s 50 Best Restaurants 2025. Allí, el artista solicitó “sacame esto que es un vicio”, según relató el propio chef a los medios, en referencia al pan a las brasas que degustó junto a chipirón con huancaína negra y otras especialidades argentinas. La noche incluyó una cata de vinos de regiones como Jujuy, Patagonia, San Juan, Mendoza y Salta, de la que intérprete se llevó dos botellas.

Bad Bunny en su segunda noche en Buenos Aires repitió la rutina de discreción en un restaurante de alta cocina en el Pasaje Suizo de Recoleta (RSFotos)

En la segunda noche, repitió la rutina de discreción en un restaurante de alta cocina en el Pasaje Suizo de Recoleta, a pasos del hotel donde permanece alojado. El operativo de seguridad fue riguroso: camionetas de lujo, custodios atentos y vestimenta diseñada para pasar desapercibido. El cantante apareció cubierto por gorra, capucha y lentes, y caminó sin detenerse, ingresando directamente al salón, famoso por sus menús degustación de dieciocho pasos y dos estrellas Michelin. La visita de la novia del músico, Gabriela Berlingeri, también llamó la atención pese al intento de mantener bajo perfil. La afluencia de fanáticos a las inmediaciones del hotel y el local reafirmó el clima de euforia antes de los recitales.

El estadio de River Plate abrirá sus puertas a partir de las 16, con el artista programado para subir al escenario a las 21, tras una apertura de show a las 19. La organización detalló los accesos: aquellos con campo trasero ingresarán por Avenida del Libertador y Campos Salles; las plateas Belgrano y Centenario por Av. Libertador y Udaondo; y quienes hayan adquirido entrada para campo delantero o las plateas San Martín y Sívori, por Av. Alcorta y Monroe. En todos los casos, remarcaron la importancia de acudir al punto indicado según el sector del ticket.

Bad Bunny visitó Argentina por primera vez en 2017. Realizó trece presentaciones en boliches del conurbano y la Capital Federal, incluidas míticas fechas en Pinar de Rocha de Ramos Mejía (Instagram)

El paso de Bad Bunny por Argentina comenzó en 2017. Por entonces, con apenas 23 años y sin álbum debut, realizó trece presentaciones en boliches del conurbano y la Capital Federal, incluidas míticas fechas en Pinar de Rocha de Ramos Mejía, donde miles de jóvenes ya coreaban “Me acostumbré” o “Diles”. En solo cuatro días, consolidó una conexión inicial que repitió en 2018 con tres Luna Park colmados, y luego en el festival Buenos Aires Trap 2019. El salto definitivo llegó en 2022 con dos estadios Vélez agotados y ahora, a días de repetir la proeza en River, sus históricos productores recuerdan ese trayecto: Maxi El Brother compartió en redes su memorabilia, refiriéndose a los inicios como “tesoros que guardo de los artistas que presenté”.

El eufórico presente de Bad Bunny contrasta con sus comienzos en escenarios humildes, un recorrido que hoy nutre la mitología del artista. Es el primer músico en haber cantado tanto en Pinar de Rocha como en el entretiempo del Super Bowl, récord que sus fanáticos viralizaron como “meme” y que ilustra la singularidad de su carrera.

Bad Bunny durante su actuación en el medio tiempo del Super Bowl 60 (EFE/Acoustyle)

El Super Bowl fue el punto de inflexión global. Durante los poco más de trece minutos en el Levi’s Stadium de California, Bad Bunny hilvanó mensajes de pertenencia y reivindicación latina, en plena “Era Trump” con su Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). La producción sobrepasó lo musical: la puesta en escena recreó desde plantaciones de caña de azúcar hasta mercados y la icónica casita rosa de Puerto Rico, y convocó a invitados como Lady Gaga y Ricky Martin. El puertorriqueño expresó: “Nunca dejé de creer en mí”, y animó: “Tú también deberías creer en ti. Vales más de lo que piensas, créeme”.

Con coreografías, referencias a la gentrificación, los cortes de energía en su isla natal y una declaración explícita de que “América es mucho más que Estados Unidos”, la actuación repasó reivindicaciones históricas. Entre las frases más citadas, la proyección en las pantallas del estadio: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Incluso ante las críticas de figuras mediáticas estadounidenses por el uso exclusivo del español, el artista reafirmó su opción lingüística y cultural, diciendo en Saturday Night Live: “Aún tienen tiempo para aprender español”. Luego se corrigió: “No tienen que aprender español, tienen que bailar”.

Bad Bunny acepta el premio al Álbum del Año por

La gira mundial “Debí tirar más fotos World Tour” dio inicio el 21 de noviembre de 2025 en Santo Domingo, con la meta de recorrer 55 ciudades, y será la primera visita del músico a Europa desde 2019 y a América Latina desde 2022. Nuevos destinos incluidos en su mapa de gira son Australia, Brasil y Japón. El impacto de Bad Bunny trasciende las cifras: es el único artista con el Grammy a Mejor Álbum del Año por un disco íntegramente en español y ha encabezado la lista de lo más escuchado en Spotify en 2020, 2021, 2022 y 2025.

La breve y simbólica aparición del artista en la icónica casita, creación del argentino Federico Laboureau, la exhibición de banderas latinoamericanas, la colaboración de figuras latinas internacionales y la interpretación de temas como “El apagón” y “NUEVAYoL” sintetizan el mensaje de unidad continental.

Apenas unos días separan a Bad Bunny de volver a hacer historia ante la multitud de River Plate y demostrar que la relación con su público argentino es hoy tan sólida como su consagración mundial.