Agatha Christie, Barbara Newhall Follet, Connie Converse, Solomon Northup y Edgar Allan Poe figuran en la lista de autores que dejaron tras de sí interrogantes sin respuesta. Sus vidas y obras continúan cautivando a generaciones, pero sus desapariciones mantienen viva la fascinación por el desconocido desenlace de cada historia.
En la literatura, las desapariciones no solo modifican el destino de los protagonistas, sino que también dejan huellas profundas en los lectores y la cultura popular. Las circunstancias de estos casos, desarrolladas en diferentes épocas y contextos, aportan nuevas dimensiones a la figura del escritor y su legado.
El enigma de Agatha Christie
En 1926, Agatha Christie se convirtió en protagonista de su propio misterio. De acuerdo con National Geographic, tras una discusión con su esposo, abandonó su hogar y su vehículo apareció vacío al borde de una ruta. La búsqueda movilizó a la policía y a la prensa, mientras el público seguía cada novedad.

Según diversos medios, Christie permaneció once días desaparecida hasta que fue localizada en un balneario, registrada bajo un nombre falso. Su esposo la reconoció, pero la autora aseguró no recordar los acontecimientos recientes ni las razones de su desaparición. La versión oficial nunca esclareció el motivo real.
Entre las hipótesis circulan dos principales. De acuerdo a los biógrafos, una posibilidad apunta a un episodio de amnesia tras un accidente. Otra, a una crisis provocada por la infidelidad de su esposo, lo que explicaría el posterior divorcio. Algunos críticos sugieren que la desaparición pudo haber sido una estrategia de promoción, dada la repercusión periodística. Sin embargo, Christie nunca abordó públicamente el asunto y continuó su carrera con éxito.

El caso de Barbara Newhall Follet
Considerada una niña prodigio de la literatura, Barbara Newhall Follet publicó su primera novela, “La casa sin ventanas”, a los doce años. La obra recibió elogios inmediatos y consolidó su reputación. Sin embargo, la inestabilidad familiar y la separación de su padre alteraron su vida y su trayectoria.
De acuerdo a archivos históricos citados por Crime Reads, Follet escribió solo dos novelas antes de alejarse del ámbito literario. Se casó con Nickerson Rogers y trabajó como secretaria. El matrimonio resultó conflictivo y, en 1939, Follet abandonó su hogar sin decir adónde iba ni ofrecer explicaciones.
Sus allegados denunciaron la desaparición y su madre la buscó durante años. Ninguna pista permitió dar con su paradero ni descubrir el desenlace de su historia. Las teorías incluyen desde un posible suicidio hasta la fuga voluntaria. Su caso recuerda la trama de su primera novela, en la que una joven elige desaparecer en la naturaleza.

Connie Converse: un adiós sin retorno
Connie Converse inició su carrera en la Nueva York de los años cincuenta, combinando la escritura con la música. Sus trabajos no recibieron reconocimiento en vida, pero su figura creció con el paso del tiempo, hasta alcanzar el estatus de referente cultural. En 1974, Converse dejó notas a su familia en las que expresaba su deseo de desaparecer.
De acuerdo a testimonios de conocidos y mencionados por ABC, la autora experimentaba episodios de depresión y sentía que no encontraba su lugar. Un día, se llevó sus pertenencias y se marchó en su automóvil, un Volkswagen Escarabajo. Desde entonces, no se obtuvieron noticias sobre su destino.
Las hipótesis incluyen la posibilidad de que comenzara una nueva vida bajo otra identidad o que decidiera poner fin a su existencia. La ausencia de pruebas y la falta de hallazgos contribuyeron a la persistencia del misterio. Su legado artístico, sin embargo, sigue creciendo y atrayendo el interés de nuevas audiencias.

Solomon Northup y el silencio final
Por su parte, Solomon Northup, autor de “Doce años de esclavitud”, nació en Nueva York en 1807. Ejerció la música de forma profesional hasta que, durante una gira, fue secuestrado y vendido como esclavo. Su experiencia personal derivó en unas memorias célebres, que documentan el horror de la esclavitud.
Tras recuperar la libertad gracias a la intervención de su familia, Northup se convirtió en orador y defensor del abolicionismo. Según registros de la época, desapareció durante una gira de conferencias por Canadá. Nunca volvió a saberse de él.
Existen varias teorías sobre su desaparición. De acuerdo con History, algunos sostienen que Northup pudo haber caído en la indigencia, mientras que otros creen que fue capturado de nuevo. La edad avanzada que tenía en ese momento hace que esta última hipótesis resulte poco probable. El final de Northup permanece envuelto en especulaciones.

Edgar Allan Poe: el final de una vida atormentada
Edgar Allan Poe, uno de los grandes nombres de la literatura universal, experimentó una desaparición tan oscura como su obra. En 1849, se disponía a casarse y emprender una nueva etapa. Partió de Richmond hacia Filadelfia y luego a Nueva York, pero nunca llegó a destino.
Según National Geographic, fue hallado en estado de delirio en Baltimore, vestido con ropas ajenas y sin poder explicar cómo había llegado allí. Fue llevado al Hospital Washington College, donde murió días después. Los registros de la época atribuyen la muerte a una congestión cerebral, aunque no se realizó autopsia.
A lo largo de los años, surgieron varias explicaciones, desde el alcoholismo y la adicción a las drogas hasta la posibilidad de rabia o neumonía. Otras teorías sostienen que Poe pudo haber sido víctima de violencia. Lo cierto es que la desaparición y muerte del escritor continúan generando debate y alimentan su leyenda.

La desaparición de estos cinco escritores ilustres revela que, más allá de sus obras, enfrentaron situaciones personales que todavía despiertan preguntas. Los enigmas en torno a sus destinos aportan una dimensión extra a sus legados y mantienen viva la curiosidad del público. En cada caso, la falta de certezas convierte el pasado en un terreno fértil para la especulación y el mito.