El sector de zona franca en Nicaragua perdió 16,046 empleos en 2025, el peor descenso en más de una década. /(Mabel Calero. marzo 2013)

La industria de zona franca en Nicaragua atraviesa su momento más crítico en más de una década, tras el despido de 16,046 trabajadores al cierre de 2025, según datos recabados y publicados por el diario La Prensa de Nicaragua.

El rotativo, que cita cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN) y fuentes del sector privado, señala que la plantilla laboral ha retrocedido a niveles del año 2012, con una tendencia que apunta hacia una reducción aún mayor en los próximos meses.

El impacto fue especialmente severo en diciembre, tradicionalmente uno de los meses de mayor dinamismo económico, cuando 5,251 personas perdieron su empleo.

La Prensa documenta que esta situación obligó a miles de familias a enfrentar las festividades de Navidad y Año Nuevo sin una fuente de ingresos, agravando el panorama social y económico.

Al cierre de 2025, la nómina de trabajadores en zona franca cayó a 105,815, cifra inferior a los 111,066 registrados en noviembre y muy lejos del máximo histórico alcanzado en julio de 2022, cuando el sector empleaba a 140,866 personas.

La crisis en el sector tiene raíces locales e internacionales. Según reporta La Prensa, la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump afectó de manera directa a la industria textil y de confección, que representa el 40% del comercio de zona franca con el país norteamericano.

Aunque la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos falló en febrero de 2026 contra la política de gravámenes aplicada por el Ejecutivo, la incertidumbre persiste. El anuncio posterior de un arancel global del 10%, con la posibilidad de aumentarlo al 15%, mantiene en vilo a empresarios y trabajadores, según detalla el medio nicaragüense.

Los despidos en la industria textil y de confección representaron el mayor impacto en los niveles de empleo de zona franca./(Infobae)

En los últimos tres meses de 2025, los despidos se aceleraron: 9,041 personas fueron desvinculadas de sus empleos, lo que confirma la gravedad de una crisis cuya profundidad aún no ha sido totalmente dimensionada.

La industria textil, principal fuente de empleo dentro de la zona franca, ha sido la más afectada. No obstante, el sector bovino y textil recibió un respiro temporal cuando la administración Trump decidió exonerar estos rubros del arancel, lo que permitió cierta estabilidad y abrió la puerta a nuevos contratos y exportaciones hacia Estados Unidos, de acuerdo con el seguimiento realizado por La Prensa.

A pesar de la coyuntura, existen señales mixtas. En el parque industrial Las Mercedes, se están arrendando nuevos módulos para expandir operaciones y varias maquilas han iniciado negociaciones con marcas estadounidenses para exportar ropa en los próximos meses. Los empresarios del sector muestran cautela: “Hay optimismo con el cero arancel, pero expectativas inciertas sobre lo que pasará en 150 días y las políticas comerciales de Trump”, cita La Prensa a una fuente del sector.

En el plano local, la respuesta institucional ha sido nula. El diario subraya que el gobierno de Daniel Ortega no ha emitido ningún pronunciamiento sobre la crisis en la zona franca, un sector que, además, carece de representación gremial desde que en 2023 se eliminó la personería jurídica de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec). Para los trabajadores, la situación supone una pérdida de derechos y vías de negociación, dejando a miles en situación de vulnerabilidad.

La cifra total de trabajadores en zonas francas nicaragüenses cayó a 105,815 a finales de 2025, retrocediendo a datos de 2012. /(EFE/Saúl Martínez)

La magnitud del desempleo es aún mayor si se considera el acumulado desde el inicio de la crisis regional en julio de 2022. Desde entonces, más de 35.051 personas han perdido su empleo en zona franca y 18 empresas han cerrado, reduciendo el número total de compañías de 187 a 169, según los datos recabados por La Prensa. A pesar de esta contracción, las cifras oficiales muestran que en 2025 el sector generó 3.581 millones de dólares en exportaciones, apenas por encima de los 3.513 millones del año anterior, y 285 millones de dólares por servicios de transformación.

El incremento en las exportaciones se explica por mayores envíos de arneses, productos del tabaco, frutas y hortalizas, aunque estos resultados han sido contrarrestados por la caída en productos pesqueros, aceite de palma y especialmente textiles, que reportaron una disminución de 21 millones de dólares (24,1%).

El futuro de la zona franca en Nicaragua se mantiene incierto, condicionado por la evolución de la política arancelaria estadounidense y la falta de respuestas por parte del gobierno local. Mientras tanto, miles de familias enfrentan la incertidumbre del desempleo y la pérdida de estabilidad, en un contexto donde la recuperación parece aún lejana.