Mientras muchas rutinas de entrenamiento a domicilio giran en torno a la plancha abdominal para fortalecer el core, la sentadilla se destaca como un ejercicio completo que va mucho más allá.
De acuerdo con un trabajo publicado en la Revista de Investigación en Fuerza y Acondicionamiento, la sentadilla no solo mejora la fuerza en piernas y glúteos, sino que activa más músculos que la clásica plancha, lo que la convierte en una herramienta fundamental en cualquier programa físico.
Un movimiento compuesto que trabaja todo el cuerpo
La eficacia de la sentadilla reside en su naturaleza de movimiento compuesto. En cada repetición, involucra de manera simultánea la zona central, los cuádriceps, los isquiotibiales, los glúteos y la musculatura lumbar.
Incluso, al sumar variantes como la sentadilla con salto o con peso, se pueden incorporar brazos y hombros al esfuerzo, potenciando así el trabajo corporal total. Este ejercicio sobresale por su capacidad de activar el mayor número de grupos musculares en una sola ejecución.
Según el estudio, la técnica adecuada es clave para maximizar los beneficios. Esto implica cuidar la postura, mantener la espalda recta y prestar atención al movimiento de caderas y rodillas. Al ejecutar el ejercicio correctamente, el estímulo muscular se distribuye de forma eficiente y equilibrada, reduciendo el riesgo de lesiones y permitiendo una mejor adaptación a las cargas de entrenamiento.
Beneficios para fuerza, rendimiento y salud articular
Uno de los aspectos más destacados de la sentadilla, según el análisis, es su impacto en la fuerza del tren inferior. Los investigadores subrayan que este movimiento es uno de los métodos más efectivos para inducir la hipertrofia muscular, especialmente en los glúteos y cuádriceps, con efectos verificables incluso en los músculos vastos y, en menor medida, en el recto femoral.
El equipo de Fisiolution, citado en la nota, define la hipertrofia como el crecimiento de las fibras musculares, lo cual se traduce en mayores volumen y potencia.
Practicar sentadillas de forma regular también favorece la movilidad y flexibilidad en caderas y piernas. Esta ganancia influye positivamente en actividades cotidianas como subir escaleras o agacharse a recoger objetos del suelo, facilitando movimientos más fluidos y naturales.
A nivel articular, el constante trabajo fortalece y estabiliza las estructuras, disminuyendo la probabilidad de problemas mecánicos o limitaciones por rigidez.
Sentadillas para una mejor postura y salud ósea
El impacto de la sentadilla no se queda solo en los músculos. Al tonificar los glúteos, estos proporcionan un mejor sostén a la región lumbar y a la columna, lo cual ayuda a corregir la alineación postural y reducir tensiones en la zona baja de la espalda. Así, mantener una postura saludable y minimizar molestias derivados de malas posiciones se vuelven objetivos alcanzables mediante su práctica.
Desde el punto de vista óseo, la sentadilla actúa como un ejercicio de carga. El esfuerzo realizado durante el descenso y ascenso genera un estímulo que favorece la regeneración del tejido óseo, incrementando la fortaleza y la densidad mineral de los huesos. Esta acción resulta fundamental para la prevención de la osteoporosis y otros trastornos relacionados con la disminución de masa ósea, sobre todo con el envejecimiento.
Gasto calórico y resistencia cardiovascular
Al activar numerosos grupos musculares, la sentadilla también incrementa el gasto energético, contribuyendo al control de peso y al mejoramiento del metabolismo basal. Un mayor número de repeticiones o descansos cortos entre series amplifica el consumo calórico, haciendo que este ejercicio sea útil para quienes buscan perder grasa corporal o mejorar su composición muscular.
Además, el esfuerzo sostenido eleva la frecuencia cardíaca y contribuye a la resistencia cardiovascular, logrando así un beneficio integral para la salud.
La sentadilla, a pesar de ser menos popular en casa que la plancha, debería ser un pilar en las rutinas de ejercicio físico. Practicarlas de manera habitual ofrece ventajas globales, desde el fortalecimiento muscular hasta una mejor postura y huesos más resistentes, haciendo de este ejercicio un recurso insustituible para todos los niveles de entrenamiento.