La subasta de ingredientes en la “semana del terror” de Masterchef Celebrity modificó el clima habitual entre los concursantes, impulsando alianzas inesperadas y planteando nuevas tácticas de juego. La tensión dominó la cocina en la noche del domingo, cuando los participantes debieron intercambiar minutos de cocina por proteínas de alta dificultad, generando momentos de incertidumbre y estrategias poco vistas en el certamen.
Seis famosos —Leandro “Chino” Leunis, Emilia Attias, Evangelina Anderson, Andy Chango, Claudio “Turco” Husaín y Marixa Balli— partieron con 90 minutos cada uno y tuvieron que apostar parte de ese tiempo para conseguir ingredientes restringidos. Desde el inicio, el jurado advirtió sobre la relevancia de cada jugada: Germán Martitegui pidió “medir, pensar, balancear y reflexionar”; Damián Betular animó a arriesgarse y dejarse llevar por el instinto.

La mecánica de la subasta forzó a los participantes a evaluar en tiempo real cuánto arriesgar por cada proteína. Claudio “Turco” Husaín desarrolló una táctica particular: apostó minutos en cada turno, no solo para ganar un ingrediente, sino también para restar tiempo a sus rivales. La estrategia afectó de manera notable a Andy Chango, quien terminó entregando 60 minutos para obtener cachetes de abadejo, quedando solo con 30 minutos para cocinar.

Luego, Turco Husaín compitió por el yacaré, pero fue el Chino Leunis quien se lo aseguró al ofertar 50 minutos, dejando su tiempo restante en 40 minutos. El mismo esquema afectó a Evangelina Anderson, quien cayó en la estrategia de Husaín y apostó también 50 minutos por los caracoles, lo que la dejó igualmente con 40 minutos.

Por su parte, Emilia Attias ganó las trillas y conservó 45 minutos. Marixa Balli, en cambio, optó por mantenerse al margen de las ofertas más arriesgadas. Terminó quedándose con la bondiola de jabalí, el último ingrediente de la subasta, pero con el beneficio de disponer de 55 minutos.
Una vez concluida la dinámica, el reparto de platos y tiempo fue el siguiente: Andy Chango con cachetes de abadejo y 30 minutos; Chino Leunis con yacaré y 40 minutos; Evangelina Anderson con caracoles y 40 minutos; Turco Husaín con lomo de llama y 35 minutos; Emilia Attias con trillas y 45 minutos; y Marixa Balli con bondiola de jabalí y 55 minutos restantes.

A la presión se sumó un mercado relámpago de solo tres minutos para elegir guarniciones, situación que elevó la tensión general en la cocina. El jurado insistió en que el manejo del tiempo sería determinante para la suerte de cada uno en la competencia.
La disputa por los minutos alteró la convivencia en Masterchef Celebrity. Gestionar el tiempo se convirtió en el mayor desafío, por encima del valor de cada ingrediente, redefiniendo vínculos y estrategias entre los famosos.
Semana del Terror
El segmento más comentado de la “semana del terror” en MasterChef Celebrity puso a Wanda Nara y Maxi López en el foco del detrás de escena televisivo argentino, al revelar el impacto de las dinámicas extremas en el rating del ciclo. En una edición marcada por el clásico “mercado a oscuras”, la conductora irrumpió de forma inesperada en la prueba más impredecible del reality culinario, generando una mezcla de risas, fastidio y tensión entre los participantes y el jurado.
El jurado integrado por Donato de Santis, Damián Betular y Germán Martitegui sumó desafíos técnicos a la tradicional competencia de ingredientes a ciegas. Bajo la consigna de incluir salsa de tomate y una guarnición en cada plato, seis famosos —entre ellos Ian Lucas, Susana Roccasalvo, La Joaqui y Cachete Sierra— dispusieron solo de cuatro minutos cronometrados para recolectar sus productos en pasillos completamente a oscuras, apoyados únicamente por breves destellos del flash de un celular cortesía del sponsor.

En la ronda correspondiente a Maxi López, la amenaza de sustos cobró peso real. El exfutbolista avanzó hacia la zona de heladeras y protagonizó el primer grito al encontrarse con el espantapájaros dispuesto como parte de la escenografía de Halloween. Sin embargo, la disrupción decisiva vino de parte de Wanda Nara, quien alteró el flujo habitual al ingresar de imprevisto en pleno desafío, elevando el nivel de caos.
Wanda, en tono susurrante, se acercó a Maxi López y dejó caer una frase destinada a confundir: “Maxi, tenemos cosas que aclarar, me quedó una cuenta pendiente”…Wanda buscaba generar misterio; sin embargo, Maxi marcó distancia con una respuesta seca ante el asedio: “Volá de acá, Wanda”, estalló el exfutbolista cuando la presentadora, a su vez, se sobresaltó con el espantapájaros.

La tensión siguió construyéndose cuando Wanda se apropió del carrito de compras de Maxi, interfiriendo en su búsqueda de ingredientes. “¿Qué hacés? ¡Salí de acá, Wanda!”, exigió él en voz alta al notar la intromisión en su recorrido, un gesto que rompió la cuarta pared al exponer un conflicto real en el juego de roles.