El precio del dólar rebotó desde sus mínimos en dos meses.

Mientras que el Banco Central lleva adelante en enero una destacada campaña compradora de divisas en la plaza de contado, el dólar se mantiene muy estabilizado, todo un logro en una etapa que no se caracteriza por importantes ingresos de dólares comerciales.

Las liquidaciones de colocaciones de Obligaciones Negociables que efectúan las empresas, con un financiamiento corporativo en el exterior que revivió pasadas las elecciones legislativas, se suman al desarme de coberturas cambiarias por renovadas estrategias de carry trade para facilitar un proceso virtuoso de recuperación de reservas netas.

Este lunes, el mercado mayorista operó un muy bajo volumen de USD 190,7 millones en el segmento de contado, donde el dólar subió 4,50 pesos o 0,3%, a $1.434,50 para la venta, con lo que cortó una serie de cuatro ruedas operativas en descenso.

“El feriado de hoy en los EEUU impactó en el nivel de actividad local, que registró la rueda con menor volumen de operaciones del mes”, precisó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.

El dólar comercial conserva en enero una baja de 20,50 pesos o 1,4 por ciento. El régimen de bandas cambiarias vigente fijó para este lunes una banda superior en los $1.549,88, por cuanto el tipo de cambio oficial quedó a 115,38 pesos o un 8% de ese techo.

En sintonía, el dólar al público ganó cinco pesos o 0,3%, a $1.460 para la venta en el Banco Nación. El dólar blue también subió cinco pesos a 1.505 pesos. Con el feriado en EEUU hubo escasas operaciones y poco movimiento de precios en el mercado de dólar futuro, donde las posturas para fin de enero se pactaban a 1.450 pesos.

“Llevamos emitidos Obligaciones Negociables por USD 5.600 millones desde el 26 de octubre a la fecha, esos son los dólares que esta comprando el BCRA, sumado a que se están liquidando dólares de la cosecha, exportación de petróleo y gas, más la falta de demanda de dólares del público, porque hubo compras anticipadas antes de las elecciones”, comentó el economista y asesor de negocios Salvador Di Stefano.

“En resumen, el dólar ofertado, a la baja y suben reservas. El riesgo país debería bajar, y las acciones, si cambia el clima internacional, están para subir. Ah, pero ahora, se viene la cantinela del dólar atrasado, siempre hay una excusa para criticar, lo mejor es tomar decisiones en este contexto y ‘a llorar al campito’”, graficó Di Stefano.

Vale señalar que en base a la inflación de noviembre (2,5%), el techo de las bandas se ubicará en los $1.563,78, mientras que en febrero trepará a $1.607,56 en función del IPC de diciembre (2,8%).

En este contexto, sobresalió que en la licitación de deuda en pesos de muy corto plazo con un rollover de 9,4 billones de pesos, las tasas se ubicaron en todos los casos por encima de la dinámica prevista para las bandas cambiarias y de las proyecciones de inflación del último REM (Relevamieto de Expectativas de Mercado del BCRA), pues la demanda se concentró en un 60% en las Lecaps más cortas, con tasas efectivas mensuales de 3,39% para febrero de 2026, de un 2,86% para mayo y 2,51% para noviembre.

Es por esta relación de tasas altas y previsiblemente superiores a la inflación (que actualiza las bandas) que la demanda de dólares se ve desalentada incluso con la intensa presencia compradora del BCRA, pues los bonos en pesos estarían garantizando la cobertura cambiaria.

“En cuanto a las variaciones semanales del dólar mayorista y tasa, notamos el habitual movimiento inverso, indicando que los niveles de incertidumbre no están en aumento. Bajo las condiciones actuales no proyectamos una suba marcada en el dólar”, aportaron los expertos de IEB.

“Históricamente, los años sin elecciones representan una oportunidad clave para recomponer reservas. En un sistema político marcado por ciclos electorales cada dos años, estos períodos ofrecen una mayor previsibilidad macroeconómica y permiten avanzar con menos sobresaltos antes de nuevos episodios de volatilidad. En ese marco, el oficialismo intenta aprovechar esta ‘ventana’ para fortalecer el frente externo y llegar mejor posicionado a los próximos desafíos electorales”, expresó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.

“En paralelo, el sector corporativo mostró un renovado apetito por el financiamiento en dólares. Esto se reflejó en colocaciones primarias en moneda dura, impulsadas por la eliminación de las cuentas CERA y por un reordenamiento de carteras tras la fuerte dolarización observada durante el período electoral”, consideró Morales.

GMA Capital sintetizó: “El BCRA acelera el paso en el mercado de cambios con la mira puesta en un objetivo ambicioso: reducir la brecha de USD 16.000 millones respecto al target de reservas con el FMI. Tanto el mercado como el organismo internacional celebran este giro pragmático en la gestión. La gran apuesta hacia adelante es que el Gobierno logre sostener esta nueva prioridad como norte a lo largo de los meses».