Festejo de gol en Ottawa (Marc DesRosiers-IMAGN Images)

Un mensaje anónimo difundido en redes sociales provocó un escándalo de infidelidad que sacudió al club Ottawa Senators, de la NHL. El rumor señalaba a varios jugadores del equipo y desató una crisis interna rápidamente replicada en redes sociales.

El episodio comenzó tras la Navidad de 2025. De acuerdo con registros citados de HockeyFeed, una cuenta no identificada publicó que “Linus Ullmark expuso las infidelidades que están ocurriendo en el equipo porque lo descubrieron siéndole infiel”. El mensaje implicaba que esta situación generó tensión en el vestuario y un “ambiente muy tóxico”.

Poco después, esa cuenta anónima desapareció. Insistió en que “no es un rumor” e instó a los seguidores a recordar sus palabras en caso de que “Ullmark nunca volvió a jugar para los Sens”. La viralización de estas versiones multiplicó las especulaciones, a pesar de que no se presentó ninguna prueba concreta.

Las versiones difundidas sostenían que Linus Ullmark, arquero sueco del club, le habría sido infiel a su esposa, Moa Wikman. La revelación llegó a parejas de otros jugadores, lo que incrementó las discordias internas y la presión para que Ullmark fuera apartado del grupo principal.

En ese contexto, Ullmark se mantuvo alejado del plantel a finales de diciembre “por motivos personales”, como informó TSN. El club activó el regreso de Lars Eller, quien volvía tras una lesión, sin brindar detalles adicionales sobre la ausencia del arquero.

Ante la repercusión pública, los Ottawa Senators emitieron un comunicado oficial firmado por el gerente general y presidente de operaciones de hockey, Steve Staios. “Nuestra organización está sumamente decepcionada al leer las historias completamente inventadas y falsas que circulan en redes sociales sobre nuestro club de hockey”, rezó el comunicado, que agregó: “Linus está ausente del equipo por motivos personales y cuenta con el apoyo total de la organización. Pedimos que se respete su privacidad, pero claramente esa solicitud no fue escuchada por los peores tipos de trolls y personas enfermas que navegan por Internet”.

En el mismo documento, Staios subraya: “Nos indigna que fuerzas externas intenten desestabilizar a nuestro club de hockey. Este comunicado pondrá fin a la especulación absurda que ha circulado en línea”, en referencia recogida por Infobae y Sportsnet.

En cuanto al desempeño deportivo, Ullmark acumulaba 28 partidos con el equipo hasta fines de diciembre. Registró un promedio de 2,95 goles recibidos por partido y un 88,1% de atajadas. Su salario de USD 8,25 millones mantiene impacto en el límite salarial del club. Tras su salida temporal, fue reemplazado en la plantilla activa por Eller.

A pesar del revuelo y el alcance del escándalo en redes sociales, ningún medio oficial de la NHL ha respaldado o confirmado los rumores. HockeyFeed enfatizó que “ningún reportero de peso validó los rumores”. Sportsnet apoyó la postura de los Senators, recalcando que las acusaciones difundidas carecen de fundamento y recordando la negativa institucional.

El futuro de Ullmark y la armonía dentro del vestuario mantienen en vilo a la comunidad del hockey y a la afición de Ottawa. En ese contexto, los fanáticos también decidieron emitir un comunicado en medio del revuelo.

“En nombre de la afición de los Ottawa Senators, queremos abordar directamente los rumores recientes que involucran a Linus Ullmark y otros jugadores, que han estado circulando en línea. Es importante que sepan que estas narrativas no se originaron en la afición. Los aficionados no crearon, impulsaron ni amplificaron estas historias, fueron introducidas en el espacio público a través de medios externos y especulación en línea fuera de nuestro control. No queremos que ningún jugador sienta frustración, resentimiento o decepción hacia las personas que apoyan a este equipo noche tras noche», subraya.

El comunicado de los aficionados de los Senators

“Queremos dejarlo muy claro: la afición los respalda. Nuestra lealtad hacia los jugadores en este vestuario no ha disminuido. La única crítica que viene de los aficionados se dirige a lo que sucede en el hielo, al esfuerzo, la ejecución y los resultados, lo cual proviene de la pasión y la fe en lo que este grupo es capaz de lograr. Esa crítica nunca es personal, nunca es malintencionada y nunca busca menospreciar a quienes llevan puesta la camiseta”, continuó.

“Esperamos con ansias que el desempeño en el hielo mejore, porque creemos que ocurrirá. Esta afición sigue comprometida, activa y completamente detrás de los jugadores y el escudo. Cualquier ruido que exista fuera del vestuario no vino de nosotros, y esperamos que sigan sintiendo el apoyo que proviene de una ciudad y una afición que no desea nada más que ver a este equipo tener éxito juntos”, concluyó.