El inicio de 2026 sorprendió con el anuncio del romance entre el Chyno Agostini y Katia Fenochio, conocida como la Tana de Gran Hermano. Una noticia que agitó las redes sociales y reavivó la conversación sobre el joven músico que, a fuerza de voluntad, busca dejar atrás los apellidos pesados. ¿Quién es el muchacho que alguna vez llamaron “Gonzalito” y hoy se anima a plantarse en el centro de la escena, sin el resguardo de ser “el hijo de Nazarena” ni el eco de Daniel Agostini?

El Chyno y la Tana –una de las participantes más carismáticas de la última edición del reality– eligieron el ahora habitual escenario de las transmisiones en vivo para contar, sin intermediarios, que están en pareja. Los seguidores no tardaron en exigir pruebas. “No les creo hasta que no se besen”, desafió uno. Agostini, con una sonrisa que parecía ensayar la adultez, respondió: “Nosotros ya nos besamos”. Su ahora novia no se quedó atrás: “Hay gente que no vio”. Entonces, ante cientos de testigos digitales, la pareja se besó. ¿Era solo un gesto para la galería o la confirmación de un vínculo genuino? Las dudas no tardaron en multiplicarse.

Tras la confirmación, una de las imágenss compartidas por el Chyno Agostini con la Tana de Gran Hermano (Instagram)

Las redes sociales, ese termómetro inestable, reaccionaron con la velocidad de una chispa. Algunos desconfiaron del romance. “Es puro teatro para visualizaciones”, sentenció un usuario. Otros no pudieron evitar mirar hacia arriba, hacia las generaciones anteriores y aludieron a Nazarena. Entre todos, una diferencia sobresalía: la edad. El Chyno tiene 25 años, la Tana, 34. ¿Importa? Para muchos sí, y la polémica se instaló.

Minutos después del vivo, el hijo de Nazarena Vélez y Daniel Agostini compartió una imagen en sus historias de Instagram. Sostenía la mano de Katia Fenocchio, su pareja. No hubo frases rimbombantes ni declaraciones extensas: solo emojis y una mención. Ella, en sintonía, subió una selfie junto a él. Un nuevo paso en el amor, tanto para el joven como para la mujer oriunda de La Matanza, quien había preferido mantener la discreción sobre su vida sentimental desde que dejó la casa de Gran Hermano, salvo por un breve episodio con Thiago Medina.

Katia Fenocchio no dudó en compartir otra imagen en que se los ve juntos

El Chyno Agostini carga con dos apellidos que pesan. Hijo de Nazarena Vélez y Daniel Agostini, decidió, a sus 25 años, probar suerte en el mismo terreno que su padre: la música tropical. Pero elige hacerlo a su modo. Su perfil, aunque discreto, crece con cada presentación. Sube videos a sus redes, muestra colaboraciones, anuncia lanzamientos. El público empieza a reconocerlo por su búsqueda: quiere una identidad propia dentro del género.

El camino no fue sencillo. Hace un tiempo, en el programa Hay que Ver, el joven artista abrió una ventana a su adolescencia. “Desde chico soy tímido. Tuve problemas en el colegio, fui problemático. Me quedaba hasta tarde en el colegio porque no veía a mis papás en todo el día. Buscaba el tiempo para verlos y por eso me dormía en el cole, porque siempre terminaban tarde”. Las palabras reflejan una infancia marcada por ausencias y una adolescencia atravesada por la rebeldía. “Soy un pibe al que en un momento le agarró la rebeldía y se fue de la casa a los 16 años. Después estuve un tiempo viviendo solo, las rebusqué solo y ni les hablaba a mis viejos”, reveló, sin adornos, dejando ver la distancia y el esfuerzo personal.

Lla Tana de Gran Hermano se mostró sin filtros y compartió una foto desde la cama con el Chyno

Hoy, el Chyno Agostini busca que lo llamen por su nombre, que lo escuchen por su voz, que lo vean por sus gestos y no por los lazos de sangre. ¿Lo logrará? ¿O las redes y el público seguirán viendo al hijo de Nazarena y Daniel? Por ahora, avanza, entre canciones y escándalos virales, en un mundo donde la fama a veces es herencia, pero el amor, como acaba de mostrar, se gana en directo.