
Con las últimas semanas que han transcurrido, el escenario político para La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires parece haber tenido cambios que parecen impactar hacia adelante.
Los hechos con impacto mediático y judicial que sobrevuelan al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ponen un signo de interrogación en si podrá recuperar la imagen perdida que figura en diversos sondeos de opinión pública revelados por estos días. “Si me preguntás a mí, creo que es difícil retrotraer todo el desgaste. Pero esto es Argentina y uno nunca sabe”, indicó una figura importante del oficialismo.
Y es que Adorni era la figurita principal que tenía el karinismo para presentar un candidato propio en la lista de jefe de Gobierno porteño para 2027, dado que en las elecciones de mayo del año pasado había logrado un sorpresivo primer puesto con más del 30% de los votos, relegando al oficialismo del PRO a un tercer puesto. La gesta fue revalidada meses más tarde por Patricia Bullrich, esta vez como candidata a senadora nacional y en alianza con el macrismo, con más del 50% de los votos.
En el partido nacional marcan que el camino de Adorni no está sentenciado, pero reconocen que tiene las acciones a la baja. Esto lleva a pensar qué puede ser lo que suceda con Bullrich, que tiene a algunos sectores del karinismo atacándola desde hace meses por la sostenida imagen positiva que tiene y porque creen que puede tener ganas de iniciar un proyecto más ambicioso.
Una persona de estrechísima cercanía a la jefa de bloque desmiente rotundamente esa posibilidad. “A su edad los cargos le importan poco y nada. Lo mismo la Ciudad. Al igual que en 2023, cree que si no se consolida el camino de la reelección de Milei se corre riesgo de que vuelvan los otros. Ella se alinea”, afirman.

Cerca de la hermana presidencial marcan que la situación del otrora vocero presidencial favorece a que haya condiciones para la paz con Bullrich. “Esto sin dudas favorece a que se pueda estar mejor”, afirman. ¿Esto implica que la vean como la candidata natural para el año próximo? Por el momento no. En medio de toda esta vorágine, la pregunta sobre quién puede ser la figura predilecta de las autoridades de La Libertad Avanza no está resuelta y no se descarta ningún escenario.
Será central el diálogo que la hermanísima tenga junto a su estratega nacional, Eduardo “Lule” Menem, así como con su responsable del armado porteño, Pilar Ramirez, quien a su vez comanda las rosca política con el Gobierno de la Ciudad (GCBA), así como el bloque de los libertarios en la Legislatura porteña.
En cuestión de cuatro años, el bloque violeta creció de cinco -cuando ingresaron legisladores por primera vez, presididos por Ramiro Marra– a catorce integrantes. Es decir, un 23% del total del recinto. Como dato significativo, La Libertad Avanza comenzó a controlar siete comisiones, entre ellas las de Salud (a través de su presidenta Solana Pelayo) y Asuntos Constitucionales (con Nicolás Pakgojz, mano derecha de Ramírez); así como altos cargos de otras áreas legislativas clave.
Con esa cantidad de legisladores, LLA es el segundo bloque más importante de la Legislatura detrás de los 20 que tiene el peronismo de Fuerza por Buenos Aires. Vamos por Más, que representa al oficialismo porteño, tiene 12 legisladores.
Si el Ejecutivo local desea impulsar leyes significativas, debe optar obligatoriamente por alianzas políticas con sectores de la oposición. Si no desean acordar con el peronismo porteño que comanda políticamente el auditor general Juan Manuel Olmos, Vamos por Más tiene que acudir a LLA y a terceros bloques como Confianza y Desarrollo (un bloque con seis legisladores larretistas), Ciudadanos Unidos/UCR (presididos por Manuela Thourthe) y Transformación (de uno de los fundadores de LLA, Eugenio Casielles).
Pese a que Ramírez suele protagonizar enfrentamientos en redes con el oficialismo porteño, desde ambos lados afirman que existe diálogo mutuo. La libertaria tiene diálogo directo con el jefe de Gobierno, Jorge Macri; así como con sus armadores, como es el caso de Daniel “el Tano” Angelici. El vicepresidente de la Legislatura, Matías López, también es uno de los más consultados por los libertarios: dicen que dialogan más que con la jefa de bloque amarilla, Silvia Lospennato.
El miércoles por la tarde se produjeron algunas pistas sobre cómo será esta correlación de fuerzas. Durante reunión de Labor Parlamentaria, previa a la primera sesión del año que se haría al día siguiente en la Legislatura, se acordó que los temas a tratar serían el topeo del Impuesto a las Patentes Automotoras, el ajuste de Ingresos Brutos sobre autos 0 KM para retrotraer el cálculo del impuesto a la misma modalidad de 2025 y la excensión de ABL para damnificados del derrumbe en la Estación Buenos Aires.
En el oficialismo porteño marcaron que son todas propuestas impulsadas por ellos mismos, mientras que en la oposición más acérrima afirman que las dos primeras se debieron a errores en el Presupuesto 2026 y que la última es un medida con efecto limitado: “La mayoría de los damnificados casi que no pagaban ABL”.
Aun así, fueron tres iniciativas que tuvieron un consenso de prácticamente todos los bloques en la Legislatura. La Libertad Avanza presentó en la reunión tres proyectos que no tenían acuerdo en comisiones -por lo que requerían 2/3 de los votos para aprobarse si se incluían en la sesión- solo a los fines de “torear” a los diferentes bloques. Ni el peronismo ni el oficialismo porteño convalidaron la jugada. Ante la falta de consenso, los libertarios llevarán esos temas a los debates en comisiones.
Una de estas tres iniciativas es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) adaptado para la Ciudad. El PJ se opuso incluso a apoyarlo en una posterior discusión en comisiones, pero el dato a destacar es que se mostraron abiertos a debatir el régimen para inversiones medianas, el RIMI. En LLA marcan que si tienen la adhesión mayoritaria de ese bloque, pueden sacarlo sin negociar con el PRO y terceros espacios. Una novedad.
Antes de que estallara el escándalo de las últimas semanas, Adorni le había traspasado una serie de medidas a Ramírez para presentar en la Legislatura y que tienen por objetivo desregular y simplificar políticas. El PRO sabe que La Libertad Avanza buscará utilizar en su favor la desventaja numérica de ese bloque para condicionar su apoyo en favor de algunas medidas libertarias.
En el último tiempo, la administración de Jorge Macri comenzó a empaparse de una narrativa que toma aspectos del discurso libertario. En particular, en aquellos vinculados a lo social. Ayer se anunció que el jefe de Gobierno porteño firmó un decreto para que los porteños tengan acceso preferencial a los servicios públicos de la Ciudad. Es así que para este año se prevé que haya una disputa interesante en torno a las propuestas sobre ciertos debates políticos.
Hace un mes, los libertarios anunciaron un proyecto de ley para eliminar el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), bajo la excusa de que el organismo estaba sobredimensionado y que debía reorientarse políticamente. Días después, el IVC fue trasladado desde la órbita del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, a cargo de Ignacio Baistrocchi, hacia la Jefatura de Gabinete, comandada por Gabriel Sánchez Zinny, el principal controller en la gestión que tiene Jorge Macri.
Otra de las iniciativas presentadas por Ramirez fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Ciudad para limitar el financiamiento del banco a obras sociales para favorecer el acceso a la vivienda. A la semana siguiente, Jorge Macri anunció una nueva línea de créditos hipotecarios con tasa subsidiada para la clase media en la Ciudad de Buenos Aires, lo que desactivó parcialmente la impronta de la iniciativa libertaria.














