El Banco Central estimó que la dolarización preelectoral alcanzó los USD 35.000 millones (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanza con el desarme de la cobertura millonaria que ofreció a los argentinos antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025. Esta dinámica se cristalizó en una considerable reducción de la posición vendida del ente monetario en el mercado de “dólar futuro”.

En los meses previos a los comicios de medio término, la inestabilidad impulsó a los actores económicos a incrementar sus tenencias en dólares. Aunque la preferencia por la divisa suele observarse en contextos electorales, la magnitud observada en 2025 resultó inusual. De hecho, el BCRA estima que el grado de dolarización alcanzó los USD 35.000 millones, marcando un máximo histórico.

“Esa adquisición de activos y coberturas en moneda extranjera representó más del 50% del stock de M2 transaccional, lo que implica una caída en la demanda de dinero de magnitud inédita”, remarcó la entidad en su último Informe de Política Monetaria (IPOM).

La adquisición de activos y coberturas en moneda extranjera representó más del 50% del stock de M2 transaccional, lo que implica una caída en la demanda de dinero de magnitud inédito (BCRA)

A partir de findes de octubre de 2025, comenzó un proceso inverso: una desdolarización de la economía. Analistas detectaron que el organismo encabezado por Santiago Bausili redujo su exposición en el mercado de futuros de forma considerable.

El presidente del Banco Central de Argentina, Santiago Bausili, estimó que la acumulación de reservas podría ser de entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones en 2026 (Foto: EFE)

Desdolarización poselectoral

“Se va reduciendo la posición vendedora del BCRA en futuros de FX. A fin de 2025 tenía una posición neta vendida de USD 4.020 millones, marcando una reducción de USD 1.360 millones vs posición a noviembre de 2025. El máximo para la gestión actual se marcó en septiembre con USD 6.844 millones vendidos”, explicó Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group.

El dólar futuro es un contrato financiero que permite pactar hoy la compra o venta de dólares a un precio determinado para una fecha futura. Este instrumento se utiliza para cubrirse frente a posibles variaciones del tipo de cambio y sirve para quitarle presión al spot (cotización inmediata). En la práctica, ambas partes acuerdan un precio y una fecha. Al vencimiento, no se entrega la moneda, sino que se liquida la diferencia entre el precio pactado y el valor real del dólar en ese momento.

A fin de 2025 tenía una posición neta vendida de USD 4.020 millones. El máximo para la gestión actual se marcó en septiembre con USD 6.844 millones vendidos (Vitelli)

Un informe de PPI ratificó el dato al señalar que en cuanto al otorgamiento de cobertura cambiaria al sector privado, el Banco Central continuó reduciendo su posición short en futuros de dólar.

Los analistas de PPB destacaron: “La Planilla de Reservas Internacionales de diciembre mostró que la autoridad monetaria cerró 2025 con una posición vendedora neta de -USD 4.049 millones, equivalente al 76,1% del interés abierto total y la más baja desde julio (-USD 3.812 millones). Se trató del tercer mes consecutivo de disminución desde el pico en la actual administración de -USD 6.875 millones en septiembre”.

En PPI proyectaron que si la entidad reguladora del mercado mantuviera en enero una participación similar en el interés abierto, su posición vendedora aumentaría marginalmente hasta USD 4.360 millones, lejos de los máximos preelectorales.

Según cálculos de Max Capital, el último dato disponible implica una reducción de la cobertura de USD 1.450 millones solo en diciembre, que llevó la posición corta a su nivel más bajo desde julio. A la vez, anticiparon que esta dinámica bajista podría seguir profundizándose en las próximas semanas.

Según cálculos de Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la dolarización previa a las elecciones alcanzó los USD 35.000 millones. Sin embargo, este fenómeno comenzó a revertirse en noviembre, cuando se observó un desarme de posiciones en moneda extranjera. Werning expuso estos datos durante su participación en el Seminario Internacional LarrainVial.

La dolarización previa a las elecciones alcanzó los USD 35.000 millones (Werning)

El IPOM subrayó que una vez superada la incertidumbre electoral, se observó una “reversión veloz de la dolarización de carteras”.

El cambio de tendencia se reflejó, por un lado, en una caída del stock de instrumentos para cubrirse frente a variaciones del dólar, que pasó de USD 17.000 millones a USD 8.500 millones. Además, la demanda de dólares para el ahorro por parte de privados se redujo de un promedio de USD 4.000 millones mensuales, registrados en los dos meses previos a las elecciones, a USD 600 millones por mes en el período posterior. Esta cifra solo considera la compra de dólares destinada al resguardo de valor y deja fuera los fondos utilizados para gastos en el exterior.

Compra de divisas

En este contexto, el BCRA admitió que la intensidad del proceso dolarizador limitó su capacidad para comprar divisas en el mercado “sin generar desequilibrios monetarios y cambiarios”. Sin embargo, a partir de enero de 2026, dio inicio a un proceso de acumulación de reservas vía intervenciones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y por fuera de él, a través de compras en bloque.

Por esa vía el organismo sumó más de USD 1.100 millones comprados en el primer mes de 2026. En concreto, adquirió más del 10% de la meta de compras que se fijó para todo el año, que asciende a USD 10.000 millones. Esa cifra podría estirarse a USD 17.000 millones en caso de que avance la remonetización de la economía por una mayor demanda de pesos.

Al menos USD 450 millones de los dólares adquiridos por el Banco Central fueron comprados por el Tesoro, que precisa los fondos para hacer frente a vencimientos con organismos internacionales

Más allá de la aceleración en la adquisición de divisas, analistas advirtieron que al menos USD 450 millones de los dólares adquiridos por el Banco Central fueron comprados por el Tesoro, que precisa los fondos para hacer frente a vencimientos con organismos internacionales. Este “pasamanos” entre las dependencias públicas limita el atesoramiento en las arcas del BCRA.

“El aumento efectivo de reservas internacionales dependerá de las posibilidades de acceso del Tesoro a los mercados internacionales para refinanciar la deuda externa. Las compras de divisas por parte del BCRA se reflejarán en el nivel de reservas internacionales toda vez que éstas no deban ser adquiridas con pesos por el Tesoro para atender vencimientos de capital e intereses”, admitieron desde el Central.

Proyectan que durante 2026, el acceso a fuentes de financiamiento para renovar vencimientos de capital del Ministerio de Economía, la colocación de deuda por parte de las empresas y gobiernos provinciales, y la eventual repatriación de ahorros de residentes sean factores que impulsarán el aumento de las reservas.