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El Banco Asiático de Desarrollo prevé una desaceleración del crecimiento regional por el conflicto en Medio Oriente

Vista del logotipo del Banco Asiático de Desarrollo (ABD) en la sede de la entidad en la ciudad Mandaluyong, este de Manila (Filipinas) (EFE/Rolex Dela Pena/Archivo)

El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) advirtió que la guerra en Medio Oriente afectará negativamente a las economías asiáticas este año y el próximo. El organismo pronosticó una desaceleración del crecimiento regional hasta el 5,1%, aunque advirtió que la cifra podría ser menor si el conflicto se prolonga y las perturbaciones persisten.

El informe advierte que, si la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán se extiende hasta el tercer trimestre, el crecimiento podría descender hasta un 4,7% en 2026 y un 4,8% en 2027. “La mayoría de las economías de Asia y el Pacífico en desarrollo verán empeorar sus perspectivas de crecimiento este año y en 2027”, señaló el BAD.

La condición de la región como importadora neta de energía la hace especialmente vulnerable a los efectos de la guerra, explicó el economista jefe del BAD, Albert Park. “El aumento del precio de la energía puede generar importantes pérdidas de ingresos”, afirmó. Park agregó que, incluso después de que los precios se normalicen, las interrupciones en la cadena de suministro, los mayores costos de producción y las condiciones financieras más restrictivas prolongarán las presiones estanflacionarias.

El BAD indicó que un conflicto más largo podría elevar la inflación hasta un 5,6%. El informe, finalizado en marzo, preveía alzas de precios del 3,6% en 2026 y del 3,4% en 2027 en un “escenario de estabilización temprana”. Park señaló que la restricción impuesta por Irán al transporte marítimo en el estrecho de Ormuz tiene repercusiones que van más allá del suministro de combustibles, afectando también la seguridad alimentaria regional.

Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz (REUTERS/Archivo)

Park advirtió que los altos precios de fertilizantes y diésel pueden elevar los costos agrícolas y reducir el uso de insumos, lo que podría impactar en los rendimientos y contribuir a la inseguridad alimentaria. En Manila, se observaron largas filas para acceder a programas gubernamentales de arroz a bajo precio, reflejando la preocupación por la disponibilidad y el costo de alimentos básicos.

El informe del BAD también advierte que la incertidumbre comercial ante el régimen arancelario del presidente estadounidense Donald Trump podría afectar negativamente la inversión en la región. China, en particular, vería caer su crecimiento al 4,6% este año y al 4,5% el próximo, frente al 5% anterior, debido a la debilidad del mercado inmobiliario y al menor dinamismo de las exportaciones.

En India, desde su construcción en 1875, el muelle Sassoon en Mumbai desempeñó diversos roles: puerta de entrada para el comercio con el Golfo Pérsico, centro de intercambio para comerciantes y trabajadores, y eje de operaciones de textiles, especias y opio. En tiempos recientes, se consolidó como núcleo del comercio de pescado en la ciudad.

Un hombre cruza un barco pesquero en el muelle Sassoon, Bombay, India (REUTERS/Francis Mascarenhas)

Sin embargo, actualmente, el puerto luce inusualmente silencioso por el conflicto en Medio Oriente. Las embarcaciones permanecen amarradas bajo el sol matutino, sus banderas ondean ante el perfil de los rascacielos de Bombay. El bullicioso ambiente habitual —descarga de redes, motores diésel en marcha, hielo transportado y pescaderos elevando la voz— dio paso a una atmósfera cargada de preocupación entre los marineros.

El BAD situó el crecimiento previsto para 2025 del conjunto de economías en desarrollo de Asia y el Pacífico en 5,4%, tres décimas por encima de la proyección hecha en diciembre pasado. El organismo destacó que, pese a un entorno “complejo e incierto”, la región mantiene una “posición de fortaleza”.

La publicación del informe coincide con los preparativos en Pakistán para recibir a delegaciones de alto nivel de Estados Unidos e Irán, con el objetivo de negociar un acuerdo de paz en el conflicto iniciado el 28 de febrero. Las conversaciones se llevarán a cabo bajo el marco de un alto el fuego de dos semanas alcanzado por las partes, aunque Teherán advirtió que no participará si Israel no detiene sus ataques contra Líbano.

(Con información de AFP y EFE)