(Enviado especial a Arabia Saudita) Luciano Benavides vive una carrera especial en la 48ª edición del Rally Dakar, la séptima consecutiva que se lleva a cabo en Arabia Saudita. El salteño corre por primera vez en motos sin su hermano, Kevin (dos veces ganador), que este año debutó en autos, en la categoría Challenger. El piloto de 30 años quedó como el único argentino con chances de ganar en las dos ruedas, la divisional más emblemática y peligrosa de la carrera más dura del mundo. A bordo de su KTM 450 Rally oficial, este jueves logró el triunfo en la quinta etapa que unió Alula con Hail. Ya es tercero en su divisional y se sumó a la pelea directa por el triunfo.

Fue una prolija labor de Luciano en los 356 kilómetros de velocidad cronometrada. Fiel a su estilo, no salió a quemar las naves de entrada y, tras largar séptimo, fue avanzando. Recortó diferencias con los líderes. Se puso tercero tras el undécimo punto de control (o waypoint) y luego de los tres siguientes saltó a la segunda posición. Tomó el liderazgo en el waypoint número 19, donde le sacó 2m42s al chileno Ignacio Cornejo (Honda), que nada pudo hacer para arrebatarle el mando en los últimos tres parciales. Benavides cruzó la meta luego de 3h38m56s y el trasandino quedó segundo a 3m51s. El podio de la jornada lo completó el australiano Daniel Sanders (KTM).

Al llegar al campamento de Hail, ante medios argentinos, entre ellos Infobae, manifestó su alegría que fue necesaria luego de las lesiones que sufrió en el hombro y rodilla derecha en la última fecha del Campeonato Mundial de Rally Raid disputada en octubre. Esto lo obligó a llegar con lo justo al Rally Dakar 2026. “Estoy muy emocionado. Es una locura volver a ganar una etapa después de todo lo que tuve que pasar y que viví estos últimos meses para poder estar acá en el Dakar”.

La victoria fue compleja y hasta sufrió una caída: “Inclusive, ha sido un día en el que largué y tuve algunas complicaciones de navegación, lo pasé a Edgar (Canet) y en un momento que iba delante de él tuve una caída a muy alta velocidad en la arena y al tocar el piso pensé que ya estaba fuera. No sé cómo no me pasó nada. Me levanté lleno de tierra y seguí. Hoy todos los pilotos íbamos con las cubiertas destrozadas y dije ‘hoy no me va a pasar nada’. O sea, demasiado sufrí con las cubiertas en las últimas carreras así que no corté hasta el final. Empujé todo el día sin darme por vencido, así que es un momento muy especial para mí”.

Luciano Benavides logró el triunfo en motos en l quinta etapa (AP Foto/Thibault Camus)

El piloto de 30 años también subrayó un tema crucial y es el factor mental, algo que trabaja mucho con su psicólogo deportivo, Gustavo Ruiz, el mismo que acompaña a Franco Colapinto. “Lo mental es el noventa por ciento. Trabajé muchísimo para poder estar acá con las limitaciones que traía, saber si iba a poder aguantar el dolor o simplemente poner la mente donde hay que ponerla y la energía donde tiene que ir, creo que es la clave. Si hubiese estado pensando en otras cosas, hubiese sido imposible superar esta etapa después de la caída, después de los dolores que traigo también. Después de haberme perdido el inicio. Por eso, esta victoria es una de las más importantes para mí”. El contacto con Ruiz es vital y, al no tener señal en medio del desierto donde los pilotos pasaron la noche del miércoles luego de la etapa maratón (sin asistencia de sus equipos), con un teléfono satelital lo llamó. “Con Gustavo, mi psicólogo, trabajo todos los días, inclusive acá en el Dakar tenemos sesiones de más o menos media hora. Ayer tuve que hablar por teléfono satelital porque no teníamos servicio ni nada. Me ayuda muchísimo en enfocarme y saber lo que tengo que hacer. Y planeamos, hacemos un debriefing de lo que pasó, de lo que puede pasar en adelante y bueno, creo que es un trabajo que hacemos bastante y que es muy muy importante lo mental, luego de estas lesiones que traía de Marruecos, para acá me ayudan a enfocarme inclusive más en mí y en nada más”.

Este medio le preguntó si esta era la victoria que necesitaba para ser candidato: “Ahora sí. Nunca había ganado una etapa en la primera semana y siempre me costaba mucho hasta que finalmente me lo creía que lo podía lograr. Hoy es ese día, así que esperemos que Faster (su apodo) haya llegado”. También se le consultó si, hasta el momento, este era el Rally Dakar más duro que corrió y sostuvo que “el de 2024 fue más duro, pero porque también sufríamos un poco más con la moto. Hoy viene siendo un Dakar duro, pero también me preparé para eso, para venir a sufrirlo un poco, sabiendo que son etapas que te matan físicamente, mentalmente y me gusta así que vamos a seguir así”.

También reconoció que esta moto es la mejor que manejó: “Sin dudas. Me siento muy cómodo con la moto. Me puedo adaptar muy bien y la verdad que me gusta bastante. Obviamente hay momentos que me cuesta llevarla por la complicación entre el hombro y la rodilla, pero a veces voy compensando algunas cosas en el manejo”.

Hasta el año pasado corrió buscando su mejor resultado, pero sabiendo que la prioridad en KTM la tenía su hermano, quien ganó con la marca austriaca en 2023 y con Honda en 2021. Este año siente que es el suyo: “He bajado mucho los tiempos, pero todavía falta un montón, más de la mitad del Dakar. Sin duda es una caricia en el alma después de tanto, una gran motivación, pero a la vez la carrera sigue y no perdona. Así que hay que estar con la cabeza muy bien puesta. Ahora resetear, disfrutar un poquito y enfocarnos para mañana”.

Benavides quedó tercero en la clasificación general a 5.55 minutos de su compañero de equipo, Daniel Sanders, y a 3.9 segundos del estadounidense Ricky Brabec (Honda). Cabe aclarar que el argentino se vio favorecido por la sanción de 10 minutos al español Tosha Schareina por largar la especial fuera de la zona reglamentaria. La de salteño fue la tercera victoria argentina en cinco parciales en la presente edición luego de los triunfos en la categoría Challenger del pampeano David Zille en la segunda etapa y del cordobés Nicolás Cavigliasso en la tercera jornada. También en las dos ruedas, el neuquino Juan Santiago Rostan (KTM) fue 28º (36º en la general) y el cordobés Leonardo Cola, 49º, igual posición en el global.

La categoría motos es la divisional más representativa de Rally Dakar ya que su creador, Thierry Sabine, era motociclista y se perdió en una carrera en África en 1977. Luego de las dos noches que pasó en medio de la nada, sintió que era una aventura que debían trasladarse a un evento más grande que tuviese autos y camiones, como nació el mítico París-Dakar a fines de 1978 y comienzos de 1979. En las dos ruedas perdieron la vida por accidentes 24 competidores en 47 ediciones y por eso es la divisional más peligrosa de todas.

Henk Lategan pasa cerca de una enorme formación rocosa. El sudafricano manda en autos y lidera la clasificación general y absoluta (REUTERS/Stephane Mahe)

El RESTO DE LOS ARGENTINOS

Challenger. Nicolás Cavigliasso (Taurus) y Valentina Pertegarini fueron quintos y se ubican terceros en la general, detrás del español Pau Navarro (Taurus) y la local Dania Akel (Taurus). El ganador de este jueves fue el chileno Lucas Del Río (Taurus), que tiene como navegante al mendocino Bruno Jacomy. El pampeano David Zille (Taurus) y Sebastián Cesana fueron cuartos y son quintos en el global. El bonaerense Augusto Sanz y la piloto neerlandesa Puck Klaasen (GRally Team) culminaron sextos y tienen esa misma posición en la nómina total. El salteño Kevin Benavides (Taurus) y Lisandro Sisterna fueron 10º y son 14º en la tabla acumulada. El cordobés Pablo Copetti (MMP), fue 23º y es 16º en la clasificación general.

Side by Side. El cordobés Jeremías González Ferioli (Can Am) fue cuarto y es 10º en la general. En tanto que el bonaerense Manuel Andújar (Can Am) fue noveno y es séptimo en el global. El estadounidense Kyle Chaney (Can Am) venció este jueves. Lo escoltaron el chileno Francisco “Chaleco” López (Can Am) y el estadounidense Brock Heger (Polaris), que se mantiene en la vanguardia hasta la fecha.

Mission 1000. En la divisional reservada para vehículos con energías alternativas, el cordobés Benjamín Pascual es segundo con una moto Segway con un motor eléctrico. Lidera la tripulación española del camión híbrido.

Classic. El navegante cordobés Gastón Mattarucco con el piloto colombiano Javier Vélez, con una Toyota Land Cruiser aún siguen en el 57º puesto en la general.

AUTOS Y CAMIONES

En Autos el podio parcial fue a puro Ford. El español Nani Roma se impuso en pista, pero fue sancionado por un exceso de velocidad y fue reclasificado segundo. El triunfo lo heredó Mitch Guthrie y tercero culminó el checo Martin Prokop. En la lucha por la victoria en la general, continúa primero el sudafricano Henk Lategan (Toyota) y en 5.38 minutos se encuentran el qatarí Nasser Al-Attiyah (Dacia) y el sueco Mattias Ekström (Ford).

En Camiones, festejó el checo Martin Macik (MM Technology) y el podio parcial lo completaron los neerlandeses Kay Husink (Renault) y Mitchel Van Den Brink (MM Technology). Macik conserva el mando en la general y ahora le sacó 9.29s a Van Den Brink. Entre ellos se dirimirá esta primera semana de competencia en la divisional de los “Gigantes”.

Por último, en la Stock, los coches de producción con requisitos que no deben cambiarse como la carrocería, el motor y la transmisión, el equipo Defender tiene el 1-2 en la con el lituano Rokas Baciuska y el francés Stéphane Peterhansel, el más ganador en la historia del Rally Dakar con 14 triunfos. Tercero es el francés Ronald Basso, con una Toyota Land Cruiser GR Sport.

Este viernes se llevará a cabo la sexta etapa que serán 331 kilómetros cronometrados de velocidad y 589 de enlace para llegar a la capital saudita, Riad, que nuevamente albergará el campamento en el día descanso, este sábado. El Rally Dakar se acerca a su ecuador en esta 48ª edición.