«Pensé que moría en la cárcel“, fue la forma en la que el argentino Gustavo Gabriel Rivara describió la pesadilla que significó estar detenido en el Helicoide, la cárcel más atroz del régimen de Venezuela. La liberación del hombre de 52 años se confirmó el pasado 2 de febrero y, por primera vez, habló de lo que fue su detención ilegal por las autoridades de la dictadura chavista.

En diálogo con Nelson Castro, por Radio Rivadavia, Rivara relató cómo fue el día que lo detuvieron mientras intentaba salir del país para Colombia después de apoyar a María Corina Machado en el fraude electoral que mantuvo a Nicolás Maduro en el poder el 28 de julio de 2024.

No se necesitan razones para meterte preso en Venezuela. A mí me agarraron en una estación de autobuses. A todos los extranjeros que agarraba la policía, eran presentados al SEBIN y eran detenidos. Luego son utilizados como moneda de cambio, a modo de chantaje con países, con gobiernos”, comenzó Rivara sobre el día que lo detuvieron. “A me detuvieron solo por ser argentino. Estaba en un poblado llamado Barina. Ya estaba regresando para Colombia; había ingresado hacía 18 días al país. Solamente tenía dos semanas, un poquito más, y me dirigía nuevamente a Colombia y fui interceptado en una estación de autobuses”, contó.

Gustavo Rivara relató lo que vivió en el Helicoide, la cárcel más atroz del régimen chavista

En ese sentido, Rivara señaló que buscaba apoyar la democracia en Venezuela y comentó: “Iba a filmar y a participar de las marchas a las que María Corina estaba convocando. Luego me encuentro en Caracas que ya todos los opositores estaban detenidos, exiliados, no había absolutamente nadie en la calle, toda la gente estaba con miedo. La gente ya sabe que cualquier cosita que tengas en tu celular, cualquier cosa que digas, te vale la prisión».

Una vez que fue detenido, el argentino de 52 años explicó que el Helicoide es “realmente triste para todos” y describió: “Ver mujeres detenidas, con hijos, separadas de su familia, gente toda inocente, sin proceso judicial. Uno solo se consuela de que hay otros que hicieron menos que uno para estar ahí”. Además, explicó que hay personas que están detenidas porque “el régimen les teme” y “te desaparecen solo porque tienes dinero y pretenden chantajearte”.

Vista del Helicoide, la cárcel más atroz del régimen chavista que ahora buscan desmantelar (REUTERS/Maxwell Briceno)

“El Helicoide es una prisión ubicada dentro de un cerrito. Está bajo tierra. Uno que se encuentra con luz artificial, sucio porque por encima de ti pasan vehículos, se estacionan aviones, helicópteros, y cada vez que pasa un vehículo estás continuamente sucio. Yo tengo problemas en mis ojos por la suciedad, aún tengo problemas. No se permite dormir correctamente porque pasan lista, se despierta muy temprano, estamos todo el tiempo alertas. Éramos filmados todo el tiempo, teníamos cámaras en los baños”, explicó.

Y continuó: “Yo estuve incomunicado, solo, en un cuarto pequeño, los últimos cuatro meses, sin un televisor, me dedicaba a escribir y a leer. No sé qué puede ser peor. Yo no tenía ningún derecho y eso me lo hacían saber. Ellos me decían que hiciera de cuenta que estaba en Guantánamo. Yo era el único extranjero que había en el Helicoide, solamente teníamos guerrilleros colombianos, un par de narcotraficantes bastante famosos y pesados, y luego yo era el único argentino en el Helicoide”.

Además, contó cómo era la vida diaria en el centro de detención ilegal y se definió como problemático para las autoridades del régimen. “Yo puedo escupir en la cara a un pasillero que, sin órdenes de un jefe, ellos no pueden hacer nada. Entonces, a medida que me fui dando cuenta de ciertas cosas, fui aprovechándolo para causar problemas, para no quedar ahí como muerto en vida, ¿verdad? Hacer algo. Tratar de transmitir a los otros compañeros que hagan lo mismo».

El Helicoide está en el centro de Caracas y es uno de los principales centros de detención ilegal del régimen (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

Respecto a un debido proceso judicial, Rivara relató que recién tuvo la presentación ante un juez diez meses después, donde lo acusaron de traición a la patria. “Fue algo de cinco minutos, ridículo, ¿qué patria?, ¿qué traición?“, enfatizó. Tras pasar sus días en prisión, recordó cómo afrontó esos meses antes de concretarse la liberación. “Uno piensa en la locura, tiene miedo a la locura. Miedo a morir, no. Sí, miedo de ser olvidado y quedar muchos años ahí”.

En tanto, ante la pregunta de cómo vivieron la detención de Maduro el 3 de enero, Rivara manifestó: “Nosotros desde octubre estábamos esperando que pase algo. El sábado aquel, una de cuarenta, más o menos, era la hora que me acostaba a dormir. Se escuchó una explosión y se cortó la luz dentro de mi celda. Yo me estaba lavando, estaba sentado en el colchón. Yo dormía en un colchón en el suelo. Y… se cortó la luz y tembló el Helicoide”.

Y siguió: “Yo me imaginé que había pasado algo porque las cámaras nunca se apagaban. La luz podía cortarse, pero además el estallido fue muy fuerte. Y luego se escuchó otro estallido más que volvió a repicar el Helicoide. Y empecé a sentir pasos y ruidos por los pasillos. Así que imaginé todo lo que había pasado”.

Gustavo Gabriel Rivara es argentino y tiene 52 años

Por último, sobre el momento de su liberación, Rivara remarcó que nunca creyó que iba a salir, sino que iba a ser trasladado. “Yo no creí que iba a salir. Hasta último momento estaba seguro de que me iban a trasladar, pensé que iba a morir en la cárcel”, contó.

Y cerró: “Hay muchas familias detrás. Y el mundo sigue, el mundo gira. Nadie le da atención. Hay mucha gente que está sufriendo. A mí me da más pena por ellos. Nadie hace nada”.