
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió este martes que podría verse obligado a aumentar el impuesto a la propiedad en un 9,5% si el gobierno estatal no aprueba nuevos gravámenes sobre las corporaciones y los contribuyentes de altos ingresos, según informó The Wall Street Journal.
La advertencia llegó al presentar su proyecto de presupuesto para el año fiscal 2027, en el que el demócrata socialista insiste en que su preferencia sigue siendo gravar a los más ricos. Pero ante la resistencia de la gobernadora estatal, Kathy Hochul, a avanzar en esa dirección, el presupuesto contempla la alternativa de una suba impositiva sobre la propiedad que generaría 3.700 millones de dólares. El plan también propone utilizar 1.200 millones de dólares de las reservas de la ciudad para cerrar la brecha fiscal.
“No queremos tener que recurrir a medidas tan drásticas para equilibrar nuestro presupuesto”, dijo Mamdani. “Pero, sin otra opción, nos veremos obligados a hacerlo.”

El alcalde, que durante su campaña prometió financiar iniciativas como el cuidado infantil gratuito y el transporte público sin costo mediante impuestos a las grandes fortunas y corporaciones, enfrenta un obstáculo político de peso: aumentar la carga fiscal sobre empresas y ciudadanos de altos ingresos requiere la aprobación de la legislatura estatal y de la gobernadora. Hochul, demócrata que buscará la reelección este año, se ha opuesto a subir impuestos.
El lunes, la gobernadora anunció que el estado destinará 1.500 millones de dólares a la ciudad de Nueva York a lo largo de dos años para aliviar su situación financiera. “He trabajado para llevar niveles de financiamiento sin precedentes a la ciudad porque la fortaleza de la ciudad afecta la fortaleza del estado”, dijo Hochul en una conferencia de prensa.
Pese a ese aporte, el déficit proyectado para los próximos dos años sigue siendo significativo. La administración Mamdani había identificado inicialmente un bache de cerca de 12.000 millones de dólares, que tras los ajustes de ingresos y la contribución estatal se redujo a 5.400 millones. Una suba del impuesto a la propiedad afectaría a más de tres millones de unidades residenciales y más de 100.000 edificios comerciales en toda la ciudad.

La propuesta ya generó rechazo en el propio Concejo Municipal. La presidenta del cuerpo, Julie Menin, y la concejal Linda Lee, presidenta del comité de finanzas, cuestionaron el plan en un comunicado conjunto. “En un momento en que los neoyorquinos ya enfrentan una crisis de accesibilidad, recurrir a las reservas de emergencia y proponer aumentos significativos en el impuesto a la propiedad no debería estar sobre la mesa”, sostuvieron.
La posición del Concejo es clave: Mamdani necesita su apoyo tanto para aprobar el presupuesto como para habilitar cualquier suba impositiva sobre la propiedad, un poder que la ciudad ejerce de manera independiente del gobierno estatal. Hochul reconoció ese margen el mismo martes. “Eso es entre el Concejo Municipal y el alcalde. Es su prerrogativa contemplar esa opción”, dijo, aclarando que ella no apoya la medida pero que su aprobación no le corresponde.
Desde el sector privado, el Real Estate Board of New York también se opuso. “Usar aumentos de impuestos de cualquier tipo, incluidos incrementos a un sistema de impuesto a la propiedad que ya es regresivo, para recaudar fondos o tapar agujeros presupuestarios, no es una opción válida”, dijo James Whelan, presidente de la organización.