Pasajeros cuyos vuelos fueron cancelados esperan en una terminal de Medio Oriente debido al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. (AP/Hassan Ammar)

El Departamento de Estado de Estados Unidos pidió el lunes a sus ciudadanos que abandonen de inmediato más de una docena de países de Medio Oriente, incluidos Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, en medio de los ataques lanzados por las fuerzas estadounidenses e israelíes contra el régimen iraní.

Mora Namdar, subsecretaria de Asuntos Consulares del Departamento de Estado, recomendó a los estadounidenses salir de esos países utilizando los medios de transporte comerciales disponibles “debido a los riesgos para la seguridad”.

La advertencia aplica a Baréin, Egipto, Irán, Irak, Israel, Cisjordania y Gaza, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

La embajada de Estados Unidos en Amán, Jordania, informó que su personal abandonó el lugar “debido a una amenaza”.

La recomendación desde Washington surgió luego de que el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmara que la embajada de Estados Unidos en Riad fue atacada por dos drones, lo que provocó un pequeño incendio y daños materiales menores en el edificio, sin que se reportaran víctimas.

Dos drones iraníes impactaron contra la embajada de EEUU en Arabia Saudita (Captura de video)

La misión diplomática estadounidense en el Reino emitió una alerta de seguridad ordenando a su personal y recomendando a los ciudadanos estadounidenses refugiarse en Yeda, Riad y Dhahran, además de limitar los desplazamientos no esenciales a instalaciones militares en la región.

La Misión de Estados Unidos en Arabia Saudita continúa monitoreando la situación regional”, señaló el aviso, que instó a los estadounidenses a mantener un plan personal de seguridad, evitar manifestaciones y grandes concentraciones, y seguir las instrucciones de las autoridades locales.

La cadena CNN informó, citando fuentes cercanas al caso, que los drones estarían presuntamente vinculados a Irán, aunque esta información no fue confirmada oficialmente por Washington ni Riad. Según las mismas fuentes, no se registraron heridos.

El ataque ocurre en medio de una fuerte escalada regional. La Guardia Revolucionaria iraní anunció el lanzamiento de una decimotercera ola de ataques contra bases estadounidenses en países como Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, así como contra Israel, en el marco de una operación denominada “Promesa Verdadera 4”.

Ante este panorama, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes que la ofensiva contra Irán está lejos de haber alcanzado su punto máximo y advirtió que la fase más contundente de los ataques aún no comenzó.

El presidente Donald Trump llega para una ceremonia de la Medalla de Honor en el Salón Este de la Casa Blanca, el lunes 2 de marzo de 2026, en Washington (AP/Alex Brandon)

El mandatario indicó que la operación podría intensificarse en los próximos días y prolongarse más allá de lo previsto, sin descartar una escalada militar mayor. “Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. La gran oleada aún no ha sucedido. Lo grande viene pronto”, declaró en una entrevista telefónica con CNN.

Trump reiteró que Estados Unidos está “arrasando” a Irán y que el operativo puede escalar mucho más allá de las cuatro o cinco semanas previstas inicialmente. “Siempre pensé que duraría cuatro semanas. Ahora vamos algo adelantados, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso”, afirmó.

El inquilino de la Casa Blanca reconoció que la cadena de mando del régimen es incierta tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, abatido el fin de semana en un ataque selectivo. “Ellos mismos no saben quién los lidera ahora. Eliminamos a 49 de sus líderes. No sabemos quién está al mando”, señaló.

El líder supremo de Irán, ayatollah Ali Khamenei, habla durante un mitin público en Mashhad (REUTERS/Archivo)

El presidente destacó que la mayor “sorpresa” en el desarrollo del conflicto fue la reacción de los países árabes vecinos de Irán. Según Trump, Washington esperaba una postura más pasiva de estados como Baréin, Jordania, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, aunque todos ellos han sido blanco de ataques iraníes y han respondido de forma activa, involucrándose más de lo anticipado. “Les dijimos: ‘Nosotros nos encargamos’, y ahora quieren pelear. Ahora insisten en involucrarse”, apuntó.

Sobre las próximas fases de la operación, Trump no descartó el despliegue de fuerzas terrestres si resultara necesario, pese a que durante años había prometido evitar nuevas guerras en el extranjero. “No tengo problema con enviar tropas si es necesario”, declaró al New York Post, aunque aclaró que por ahora la ofensiva se basa en bombardeos aéreos y misiles. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó esa postura.