
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este domingo a Irak contra la formación de un gobierno proiraní, ante la expectativa de un posible regreso de Nouri al-Maliki como primer ministro, una situación que genera preocupación en Washington, según informaron fuentes oficiales citadas por la agencia AFP.
Maliki, quien dejó el poder en 2014 tras una fuerte presión de Estados Unidos, fue elegido por el mayor bloque chií de Irak, lo que lo coloca en línea para ser nominado como primer ministro.
Rubio transmitió su posición durante una llamada telefónica con el actual primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, en la que expresó su expectativa de que el próximo gobierno actúe en favor de la estabilidad regional.
Según la información citada por AFP, Rubio manifestó su esperanza de que el nuevo Ejecutivo contribuya a que Irak sea “una fuerza de estabilidad, prosperidad y seguridad en Medio Oriente”.
De acuerdo con un comunicado citado por el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, Rubio subrayó las consecuencias de una eventual influencia iraní directa sobre el gobierno iraquí. “El secretario enfatizó que un gobierno controlado por Irán no puede poner con éxito los propios intereses de Irak en primer lugar, mantener a Irak fuera de los conflictos regionales ni avanzar en la asociación mutuamente beneficiosa entre Estados Unidos e Irak”, señaló Pigott.

Una fuente política iraquí citada por AFP afirmó que Estados Unidos transmitió que “mantiene una visión negativa de gobiernos anteriores liderados por el ex primer ministro Maliki”.
Según la misma fuente, representantes estadounidenses enviaron una carta en la que remarcaron que la selección del primer ministro constituye una decisión soberana de Irak, aunque advirtieron que Washington tomará sus propias determinaciones.
“Estados Unidos tomará sus propias decisiones soberanas respecto al próximo gobierno de acuerdo con los intereses estadounidenses”, indicaron en el documento.
Estados Unidos ejerce una influencia clave sobre Irak debido a que los ingresos por exportaciones de petróleo del país se encuentran mayormente depositados en la Reserva Federal de Nueva York, bajo un acuerdo alcanzado tras la invasión estadounidense de 2003 que derrocó al dictador Saddam Hussein.
Entre las principales demandas de Washington figura la prevención de un resurgimiento de grupos armados chiíes respaldados por Irán. El texto indicó que Sudani, quien asumió el cargo en 2022, ganó la confianza de Estados Unidos por sus esfuerzos para limitar la violencia de estos grupos.
Maliki asumió inicialmente el cargo de primer ministro en 2006 con el respaldo de Estados Unidos y apoyó las operaciones militares estadounidenses contra Al Qaeda en Irak y otros grupos militantes suníes, según el cable.
Sin embargo, el texto señaló que Estados Unidos posteriormente adoptó una postura crítica hacia Maliki, al considerar que impulsó una agenda excesivamente sectaria que contribuyó al surgimiento del grupo extremista Estado Islámico.
El Parlamento iraquí tiene previsto reunirse este martes para elegir a un nuevo presidente, un cargo mayormente ceremonial, pero con atribuciones para designar al primer ministro encargado de formar gobierno.
(Con información de AFP)