El Riesgo País de Argentina se mantiene en el rango más alto de los últimos cuatro años.

Aunque desde fines de septiembre pasado el riesgo país de Argentina (medido por el índice EMBI+) cayó casi 900 puntos, desde fines de noviembre se estabilizó y tiene dificultades para seguir descendiendo hacia registros más parecidos a los de otros países latinoamericanos.

“Aun con fundamentos y perspectivas económicas relativamente mejores en Argentina que en otros casos, el bono a 10 años de la Argentina rinde hoy 9,8%, un spread sobre los bonos del Tesoro de EEUU de 567 puntos, mientras que el de Brasil es de 205 puntos, y el de un país de fuera de la región, como Zambia es de 226 puntos”, dice el último informe semanal de Quantum.

Según la consultora fundada y encabezada por el exsecretario de Finanzas Daniel Marx, una medida positiva del gobierno para lograr quebrar esa resistencia fue haber iniciado el 5 de enero pasado un proceso de acumulación de reservas mediante compras del Banco Central, que desde entonces ha sumado unos USD 700 millones. El informe cita otras cinco condiciones para lograr una mayor y más rápida reducción del costo de financiamiento de la Argentina, a saber:

  • Realineamiento en la relación del Gobierno con acreedores externos, como el FMI.
  • Reducción de las restricciones cambiarias remanentes para personas jurídicas.
  • Disponer de opciones para obtener recursos para atender los vencimientos de los servicios de la deuda.
  • Reordenamiento del mercado de dinero para que estén alineadas la tasa de interés en pesos con las expectativas de inflación y retomar el proceso de baja de la inflación.
  • Mostrar capacidad de manejo político del Gobierno para lograr consensos que permitan avanzar en la agenda legislativa.

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Justina Gedikian, analista de Renta Fija de Cohen, destacó que -superado el pago de poco más de USD 4.200 millones que el gobierno pagó el viernes 9 de enero en Bonares y Globales “el mercado dejó atrás el evento de corto plazo y volvió a concentrarse en la dinámica macro hacia adelante”.

En ese escenario, destacó, “la evolución de las reservas comienza a ganar relevancia como uno de los factores clave para sostener una mejora gradual del riesgo país, en un contexto en el que la inflación continúa mostrando resistencia y amplía el margen para una mayor corrección del tipo de cambio”. Al mismo tiempo, observó, “la persistente volatilidad en las tasas de interés sigue afectando al mercado de pesos, condicionando el desempeño de la deuda en moneda local y reforzando la necesidad de estrategias de cobertura”.

Impacto limitado

La concreción del pago del primer gran vencimiento del año, subrayó la analista en un informe fechado el jueves 15, “tuvo un impacto limitado sobre el riesgo país, que mostró variaciones acotadas; el riesgo país comprimió apenas unos 10 puntos, aunque en lo que va del año acumula un aumento cercano a 30 puntos y se ubica en 590 puntos. Con esto, el crédito soberano registra subas del orden del 0,2% desde comienzos de enero, con un desempeño relativamente mejor en los Bonares, que avanzaron en torno al 0,7%”.

El inicio del programa de compra de reservas es una señal positiva para reducir el riesgo país, pero -acotó Gedikian- “el proceso de acumulación será necesariamente gradual, en la medida en que quede condicionado a la oferta de flujos de la balanza de pagos”. En ese contexto, concluyó, “la convergencia hacia niveles de riesgo país por debajo de los 500 puntos básicos se daría de manera progresiva, más que como un ajuste inmediato”.

LCG que calificó de “impávida” la reacción del riesgo país a los recientes acontecimientos del mercado

También Invertir en Bolsa (IEB) destacó en su informe semanal que en las primeras cinco ruedas desde el pago de cupones de Globales y Bonares, “no vimos una reinversión de lo recibido. y el riesgo país tuvo una compresión muy limitada: pasó de 579 puntos básicos en la antesala del pago a 571 al cierre de ayer (viernes). De este modo, se encuentra lateralizando en la zona de 570 puntos básicos desde octubre”.

Parecido fue el análisis de LCG, que calificó de “impávida” la reacción del indicador a los recientes acontecimientos del mercado. “A pesar de las compras de dólares (a pedido del público y del FMI, y manifestados en el cambio de retórica del BCRA) se mantiene cerca de los 570 puntos (ayer y hoy, con subas en los precios de bonos)”, observó.

“¿Será por el ruido internacional? No parece, otros emergentes mostraron mejoras. ¿Será porque no están las señales de un saldo comercial externo positivo? ¿La inflación creciente? ¿Dudas sobre el crecimiento?”, planteó retóricamente LCG. Y concluyó: “si se pone el foco en una estrategia exportadora y de saldos de comercio exterior positivos (así como se puso el foco correctamente en superávit primario fiscal), eso podría dar un nuevo impulso a la baja del riesgo país y a mejorar las expectativas económicas”.