
El desalojo de un predio ubicado en Parque Avellaneda generó un fuerte cruce entre el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, y el diputado nacional y dirigente social, Juan Grabois. El predio permanecía ocupado sin autorización por la cooperativa El Amanecer de los Cartoneros, vinculada al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que lidera el parlamentario.
“Si la rata del Macri de segunda marca se metiera conmigo sería un poquito menos indigno, pero a mí no me toca un pelo. Se mete con gente humilde que labura reciclando, que nunca le hizo mal a nadie, solo quiere trabajar y lo hace en el marco de la más absoluta legalidad”, apuntó Grabois.

Además, agregó: “No es el único. Quieren disfrazar su inhumanidad con los de abajo, subestimando su organización colectiva y personalizando con un rival. Son de manual. Perversos cobardes de manual. Son mala gente. En esta vida o en la otra van a pagar”.
Dos horas después, el alcalde porteño contestó: “Grabois, ya sabemos que nunca fuiste muy amigo de la propiedad privada. Pero acá las cosas cambiaron. En la Ciudad la ley se cumple. Y los usurpadores no tienen lugar. Propiedad recuperada número 553. Y seguimos”.

El enfrentamiento se originó por la recuperación de un terreno ubicado bajo la autopista Perito Moreno, en Ameghino 1035, que era utilizado como depósito sin autorización. Esta acción responde a la decisión de la gestión porteña de priorizar la legalidad y restituir bienes públicos y privados.
El operativo, que comenzó en la madrugada del miércoles, contó con la participación de 20 agentes del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, maquinaria pesada, camiones, efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de la Red de Atención.
En este sentido, Macri había confirmado la continuidad de este enfoque en materia de seguridad y orden urbano: “Respetamos la propiedad privada, tanto como los bienes públicos, que son de todos los porteños. En la Ciudad, la ley se cumple”. Además, enfatizó: “Al que usurpa, sepa que lo vamos a ir a buscar. Acá no hay grises, ni confundimos necesidad con impunidad. Siempre vamos a estar del lado de la legalidad. El orden no se negocia”.

De esta manera, el predio desalojado pasará a la órbita de la Dirección General Administración de Bienes del Ministerio de Hacienda y Finanzas, que evaluará su destino final. El ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi, había subrayado la importancia de la firmeza ante las ocupaciones: “La convivencia se sostiene con normas claras que están para cumplirse. Ni el espacio público, ni una propiedad privada pueden ser ocupados de forma ilegal, y la Ciudad va a actuar cada vez que eso ocurra para garantizar el orden y la tranquilidad de los vecinos”.
Fuentes oficiales señalaron que, con este nuevo operativo, la Ciudad alcanzó más de 550 inmuebles recuperados en dos años, lo que permite restablecer derechos de propietarios afectados y avanzar en la normalización de zonas ocupadas de manera irregular.
Esta intervención se suma a acciones recientes, como el desalojo de manteros en 13 zonas emblemáticas —entre ellas Once, Flores y Constitución— y la desarticulación de un mercado ilegal con una operatoria estimada en $1.900 millones.

Mientras se avanza en la recuperación del espacio público, la administración porteña introdujo modificaciones en el sistema de reciclado para optimizar el trabajo de los recuperadores urbanos. Entre las principales medidas figura la eliminación de la intermediación de organizaciones, la implementación de un esquema bancarizado de pagos directos a los cartoneros, el refuerzo de rutas críticas y el ajuste de la logística para la recolección de material reciclable.
Por su parte, desde la cooperativa habían informado que el espacio cumplía un rol central en el sistema formal de reciclado de la ciudad y permitía la recuperación mensual de más de 100 toneladas de materiales, incluidas cerca de 25 toneladas de retazos textiles.
A su vez, rechazaron que el predio estuviera ocupado de forma ilegal y ayer convocaron a una protesta frente al Ministerio de Espacio Público de CABA para exigir una respuesta ante la situación. De acuerdo con el comunicado difundido, “no existe ninguna alternativa para la continuidad de las tareas ni para la reubicación de los 200 trabajadores afectados”, lo que compromete la recuperación de cientos de toneladas de residuos reciclables.

La Cooperativa Amanecer de los Cartoneros advirtió que el cierre del predio profundiza la crisis del sector, que ya enfrentaba dificultades desde el incendio del Centro Verde Barracas en febrero de 2024. “Gran parte del material procesado en Parque Avellaneda tenía como destino ese establecimiento, que permanece inutilizado”, detallaron en el comunicado. Además, señalaron que la planta era el único circuito de recuperación y reciclado de descartes textiles en la Ciudad de Buenos Aires, tarea incluida en el plan de economía circular del distrito para el período 2024-2028.
La organización denunció también la falta de diálogo con las autoridades y la ausencia de soluciones concretas por parte de la Dirección de Reciclado de la Ciudad, subrayando que la recuperación de textiles forma parte de la estrategia oficial para los próximos años. “Están destruyendo su única política pública activa en la recuperación de este desecho”, concluyeron desde la cooperativa.